lunes, mayo 22, 2006

Croniqueando:

Bien, el viernes, siguiendo los consejos en mi último post de la joven pero sabia "Visión Perversa", me tomé un par de cervezas por la noche y ale, a la cama. Que había que levantarse temprano.

Sábado. 8:30 AM, me quito las legañas en la ducha y salgo. Tenían que maquillarnos. Vinieron dos chicas mu majas y mu buenas maquilladoras que nos dejaron así:



¿Guapos eh?

Por cierto, la de la derecha es mi profesora en esto de pegarme fuego. Un sol. Y no, el de la izqda. No soy yo. Es su costilla.

Pues venga, nos tomamos un par de cervezas para sacarnos el susto y a tocar por todo el pueblo. Al ser de día no usamos el fuego. Pero se sumó mucha gente y nos divertimos todos. Tocamos casi una hora creo y a todo el mundo le gustó.

Al acabar, bajo un sol de justicia y con otras dos cervezas más de celebración, teníamos que tomar una decisión. ¿Nos vamos a la pared? Y la verdad es que después de comer, con el patxarán en la mano y con la perspectiva de tener que actuar por la noche también, decidimos que no. No vamos a trepar. No hay alma que lo aguante todo.

Y ¿qué hacemos desde las cinco de la tarde hasta las 11 de la noche que volvemos a salir? Pues teniendo en cuenta que estábamos todos juntos, en pleno ambiente lúdico y con un día de cojones, pues decidimos beber más y divertirnos mucho.

Llegaba la noche. Yo ya había decidido empezar a bajar el ritmo de engullir cerveza si no quería quemar a alguien del público a parte de a mí mismo.

Llega la actuación y con el fuego todo queda muy espectacular y los abuelos que se habían quedado hasta ese momento miraban entre incrédulos y aterrorizados.
Después de algunos problemas con el combustible y con un pesao (y/o alcohólico) que sólo quería que le dejáramos las cadenas para pegarse fuego allí mismo o que le prestáramos el silbato para poder tocar -_-, todo quedó bastante bien. Los organizadores estaban muy contentos y nosotros... reventaos.

Ahí termina mi desvirgamiento en público con esto de los malabares y el fuego.

Hay fotos y videos de todo, pero claro no los tengo yo. Si consigo una copia (lo intentaré, hasta a mí me hace gracia verme) os haré partícipes.

Al final, y tras otras cuantas cervezas más de celebración nos vamos a la cama quedando para el día siguiente para ir a escalar. No me iban a quitar las ganas tan fácilmente.

Domingo. Nos vamos a escalar. Se nos apunta a última hora Juan "Sin Miedo". Genial. Vamos a meternos caña.

Os lo resumiría todo pero se volvería un poco coñazo. Tampoco tengo fotos porque escalar y hacer fotos a la vez se hace un pelín complicao. Las tienen otros y de nuevo es un poco chungo conseguirlas, no desistáis. Pero para que os hagais una idea, cuando llegamos abajo al pueblo a echarnos otras cervezas (a estas alturas no sé como no tengo una barriga de 30 kilos a mi alrededor) le eché una foto a nuestro próximo objetivo fijado. El Lloro (El Loro). Si miráis la foto, sabréis cuál es.



Es una de esas que siempre dan un poco de respeto, pero yo, ahora, ya no le tengo miedo a ná. XD

El resumen podría perfectamente ser: bien tirando a genial.

De nuevo, feliz.

2 comentarios:

Visión Perversa dijo...

La última frase lo resume todo :)
Muy bien, siguiendo mis consejos! Yo también cumplí y brindé por un montón de cosas (entre ellas por tu fuego y tu pared).
Supongo que estarás dispuesto a repetir, en cuanto yo me vuelva a entrenar habrá que quemar cosas.
[modo pedante on] Para combustible lo mejor que me ha ido es el líquido para barbacoas del Eroski, viene en botella roja, dura bastante sin apagarse, se enciende muy bien, no hace humo ni huele muy mal y a mi me va mucho mejor que un líquido que me compré hecho especialmente para eso.[modo pedante off]
:D

kancerbero dijo...

Lo del combustible fue culpa nuestra por intentar reutilizar "algo" que había en una botella desde sólo Dios sabe hace cuánto tiempo.
También nos compramos una garrafa de 20 litros de queroseno o parafina o algo así, pero decidimos mezclarlo con nuestro "algo" para ver qué pasaba. Y bueno, funcionó pero poco.
Tomo nota, wapah.