martes, noviembre 21, 2006

No se paga con dinero

Les presento al recientemente bautizado león Faustino.
Sí, sí. Lo que tienen ahora mismo delante es un león. Y está acabado, ojo. Que es así vaya. Que no le falta nada. ¿No es genial?



Dibujado por una señorita mayor de edad y en plenas (plenas?) facultades mentales para no sé qué tipo de práctica maquiavélica del sitio donde se curte intelectualmente.

Pedazo de regalo para los sentidos, oiga. Por cierto, estoy valorando seriamente el hecho de hacerme una camiseta con Faustino. Si ejque ya le he cogío cariño y tó.

viernes, noviembre 17, 2006

Vistas a la Ciudad

CAPÍTULO I: BLANCO Y NEGRO

Ahora estaba allí de pie, en el estrecho balcón de aquel viejo piso del casco antiguo de Barcelona. Con vistas a una pequeña plaza en la que días atrás, durante las obras de renovación que pretendían convertirla en un pequeño jardín, los operarios acababan de desenterrar las ruinas de lo que parecían los muros bajos de las casas de un antiguo poblado íbero o romano, quién sabe. En ese balcón, un geranio que se resisitió a morir durante el invierno era su única compañía en aquel pedazo de sol y brisa.
Acaba de gastarse una pequeña fortuna en el reluciente caballete que tenía delante, en una pequeña cajita llena de tubos aceitosos con los colores del arcoiris, un par de pinceles y una espátula pequeña que aún no tenía muy claro para qué servía.
No había pintado un cuadro en su vida, tan sólo un vago recuerdo de sus años de instituto en los que dibujaba bastante bien le empujaban a esto. Bueno, aquellos recuerdos y el hecho de que la mujer más importante de su vida hubiera salido por la puerta de ese mismo apartamento dos días atrás para no volver jamás. Podía notar el vacío en su interior luchando por salir en forma de lágrimas y litros de ron. Sabía que si lo soltaba tendría que soportarlo, asumirlo, entenderlo. Y no. No estaba dispuesto a ponerlo tan fácil. Así que, aquella misma mañana había caminado hasta una pequeña tienda a pocas calles del balcón en el que se encontraba ahora, y le había pedido a la sonriente muchacha que le atendía detrás del colorido mostrador "todo lo necesario para pintar un Monet". La chica, entre risas, le dijo que tenía varios estuches de óleos a diferentes precios y que si pretendía pintar un nuevo Soleil Levant, tenía algo perfecto para él. Después se decidió por un económico caballete que tenía visos de ser tremendamente inestable, y algunas cosas más que a él le parecieron fácilmente prescindibles pero que la muchacha se negó a separar de su nuevo equipo de "maestro impresionista". Con esas palabras. Le cayó bien.
Estaba corrigiendo los pequeños trazos que había dibujado suavemente a lápiz sobre el lienzo blanco. No se atrevía aún a darle color, evitando así que el cuadro diera su primer latido de vida, evitando que la imagen que aún únicamente existía en su mente empezara a cobrar vida acercándose al lado de la realidad donde se encontraba ahora mismo. Un trazo de azul cielo era un paso de esa imagen hacia ese balcón. Y no, no quería acercarse tan pronto a la realidad. De momento se encontraba cómodo en ese blanco y negro irreal. Confuso. Titubeante. Mirando de reojo al pincel impaciente en su caja.
Se sentía contento, ilusionado con ese nuevo proyecto que tenía delante y a la vez sabía que aquello no le llevaría a ninguna parte. Sin embargo ahora le ayudaba. No sabría decir qué había ocurrido exáctamente, no tenía claras las razones que esgrimió Clarise para decirle que ya no se querían y que lo que hacía era lo mejor. Estaba derrotado, más sólo de lo que lo estuvo nunca pero en el fondo, tenía claro que aquello era lo mejor. Un trazo gris, fuerte y preciso marcaba ahora la esquina más lejana de la plaza, a la que apenas llegaba nunca la luz. Las imágenes de los días anteriores le atormentaban mezclándose con aquellos moméntos mágicos compartidos durante tanto tiempo. Su mano se detenía y se dirigía decidida a las negras ventanas del edificio viejo del otro extremo de la plaza. Siempre oscuras, siempre vacías. Un "no puedo seguir así" había bastado para que él, consciente de que en su rostro se escondía algo, supiera sin lugar a dudas que aquello era el final. No discutió, apenas le dijo nada. La dejó hacer consciente de que no se podía hacer otra cosa y en el caso de que lo hiciera, sería completamente inútil. No quería envilecerse, humillarse, hacerse daño. Otra vez no. Se acabó.
Nico, el gato de los vecinos de al lado, acaba de pasar al balcón y juguetea curioso entre las patas de ese extraño aparato que antes no estaba ahí. Es un gato blanco con una única mancha negra que le coge parte de la oreja izquierda. Es joven, apenas tendrá un año y ya hace meses que se escapa de su hogar oficial y viene a éste buscando compañía. Al parecer, sus dueños, reducidos a unos pequeños ruidos a la hora de la cena y cuyas voces siempre se confunden con la sintonía del televisor, apenas juegan con él y no duda en cambiar de vivienda buscando ese entretenimiento que siempre encuentra. Dispone incluso de un sitio junto al sofá, en la alfombra del comedor en el que ahora descansan abandonados una pelota de ping-pong un poco magullada y una madeja de lana negra.

Continuará... o no. No sé.




Viva la improvisación!
Y por supuesto, buen fin de semana.

viernes, noviembre 10, 2006

Media vida

Espero que sepáis perdonármelo pero este de hoy, está dedicado. Lo debo.

Es absolutamente imprescindible escuchar esta canción mientras se lee, dejar de leer cuando se escucha la voz y retomarlo con cada pausa de ésta.
Sin prisas.











Descarga




¿Cómo quieres que te diga esto niña mía?
Me preguntas ¿me quieres? y no sé qué decir.
Me miras, me confiesas, me sonrojas y me haces reír.


Me acompañas, me silencias, me admiras, me escuchas y te ríes de mí.
Dos miradas desde la distancia que siempre se encuentran, una sonrisa después y un abrazo en cualquier momento, resumen cada día, esto que hoy por lo menos, es para tí.
Un aprender a quererse sin querer y el querer quererse sin saber.

Rotunda, viva, gruñona y pequeña.

Tú siempre estás, siempre, presente. Mi presente.

Y sin embargo luego....

Y luego siempre, siempre luego, te vas.




. . .






Todo este tiempo, todo este ruido, todos los besos... y el duelo. Compartidos. Compartiendo.




. . .





No dejemos que se escape porque no tendría sentido.
No dejemos que se pierda, que se empañe.
Es fácil caminar contigo, y sé que no es fácil seguirme en mi camino.
No me dejes, que yo no quiero dejarte.



. . .




déjame que te acompañe












- al final lo he conseguido pero negaré rotundamente haber escrito esto -

No púo ser

Hoy tenía que escribir un post con canción y todo pero la tecnología se alía hoy contra mí, y no hay manera oiga. Y la de hoy era especial... en fin.

Sin embargo, hay tres buenas noticias:

1) Estoy escribiendo algo que pondré en breve.

2) El post de hoy lo pondré tarde o temprano.

3) He descubierto esta útilísima web que te dice si hoy es viernes o no. ¿No es maravilloso?

Pues nada, disfruten del fin de semana y tómense algo a mi salud que yo haré lo propio con cada uno de ustedes.

lunes, noviembre 06, 2006

Caminos

La felicidad es cuanto menos, más escasa, más difícil, más lejana que la tristeza y la nostalgia. A ella, a la búsqueda de esa felicidad, le entrego la vida sin apenas verla unos instantes. Por ella, por encontrarla, camino cada día, me obligo a un paso adelante que no sé a dónde me lleva porque simplemente no sé dónde se encuentra. Dónde se esconde. Sabiendo que ese paso quizá no tenga la respuesta. A ciegas.

Caminamos por un sendero estrecho y sinuoso sin un rumbo marcado y sin saber qué aspecto tiene exáctamente aquello que hay al final del camino. Y a cada paso, cada vez más a menudo, me pregunto si este camino tiene realmente un final.
Quizá el final no sea más que mi propio final. Como esas historias que cuando se acaban te dejan un mar de preguntas por responder. Porque realmente, esas preguntas no tienen respuesta, y esas ideas mueren con uno y sólo tienen respuesta al final, cuando ya nada tiene sentido.

Y quizás, la felicidad ni siquiera es nuestra, no nos pertenece ni la conseguimos para nosotros.
Quizá, en cada momento, mi felicidad vive en tí. Seas quién seas, estés donde estés.

martes, octubre 31, 2006

muévete contra el mobbing

Bueno señores, me van a dejar tocar un momento los cojones. A mí me encanta y no creo que os moleste demasiado.

Resulta que un video que ha hecho por la "Asamblea Popular por el derecho a la Vivienda de Barcelona" denunciando el deporte de moda entre especuladores de Barcelona en particular y de toda españa en general: El mobbing.

Este video ya lo han retirado de youtube en una ocasión debido a presiones de "La Caixa" alegando no sé qué mierdas. Ni puto caso. Se vuelve a subir y se difunde de nuevo.

Ya es hora de que se empiezen a tocar los cojones desde tantos sitios como se pueda. Yo voy a poner mi granito de arena, entre otras cosas porque yo soy uno de esos que "No va a tener casa en su puta vida". Porque el tema de la vivienda ya jode. Porque ya está bien de que se especule con nuestro futuro (y el de todos. Esto no sólo afecta a los que no tenemos vivienda. Es un problema nacional al que nadie quiere poner solución. Nadie de los de siempre, claro). Porque hay que ser miserable para extorsionar y acojonar a abuelos que viven en pisos abandonados dejándoles a su suerte por un pedazo de tierra.

Aquí lo tenéis (editado):


Edito: Podéis verlo aquí: http://www.conservas.tk/img/videoR_A.html y descargarlo de aquí.

Bueno, eso es todo. Mi dosis de bilis mensual.


* http://bcn.vdevivienda.net/

viernes, octubre 20, 2006

far away

Pónganse en situación:

> Ocurrió hace 500 millones de años.
> Se encuentra a una distancia de 68 millones de años luz.

¿Lo tienen? ¿No? No se preocupen. Mi cerebro se hizo polvo intentando imaginar la distancia que recorre la luz en 1 millón de años. Bueno, se hizo polvo sólo con pensar cuántas jodidas cosas se pueden hacer en un millón de años.

Es igual. La cuestión es que a esa distancia y hace ese tiempo ocurrió esto:


-Dale para hacerla más grande-


Dos galaxias chocaron y siguen chocando. El puntito más pequeño que seais capaces de ver en esa foto son DECENAS DE MILES de estrellas como nuestro querido Lorenzo.

Las cosas azules rodeadas de gas rosa son nuevas generaciones de estrellas formándose después de tan gloriosa hostia.

Qué lejos, qué grande... qué pequeños somos, coño.

jueves, octubre 19, 2006

Deja de mirarme así

Ambos sabíamos que este momento iba a llegar. Lo supe desde la primera vez que te vi. Podría decirse que todo lo que ha ocurrido desde entonces nos llevaba irremediablemente a este punto.
Tú entraste en mi vida porque quise que así fuera, porque te necesitaba, porque sabía que llegaría este momento. Y ahora te necesito. Sí, no me mires así. Lo he pensado detenidamente. La situación se ha vuelto insostenible.
Acariciarte es algo que en estos momentos duele. Algo que tiene un punto de morbosidad. Es como un acto de acto de reconciliación con tu verdugo.
Aquí delante mío, señalándome con ese brillo tuyo, siento que eres lo que único que puede salvarme de esta situación. No. No es una decisión que se tome a la ligera y no me gustaría que pensaras que soy un cobarde. No es algo que haya decidido hoy mientras me afeitaba. De hecho, si te tengo aquí delante ahora mismo, contándote todo esto es porque sinceramente, creo que no hay vuelta atrás. Todo lo que tenía que pensar ya lo he pensado. Esta decisión es algo importante para mí y lo siento, pero la decisión es únicamente mía.
Estás aquí para hacerme esto más fácil. Porque te necesito. No te pediré nunca nada más. Aquí se separa nuestro camino y esta es, con toda seguridad la última vez que nos vamos a ver.
Has estado mucho tiempo a mi lado. Siempre ahí. Siempre he sabido que te tenía cerca y que llegado el momento podría contar contigo. Pues bien, ha llegado ese momento en el que te necesito y ahora no me puedes fallar.

Sólo tienes que entrar en el tambor de este revólver y acabar lo que has venido a hacer.

lunes, octubre 09, 2006

No hombre, no.

La cantidad de gente que ha muerto golpeado por un atizador de chimenea. Al menos en las películas.

Claro. ¿A quién se le ocurrió llamarlo atizador?

viernes, septiembre 29, 2006

Mas que nada

Hasta hace poco, de hecho hasta esta ocasión, cuando descubría una canción en algún anuncio o serie de televisión que salta a la masa y alguien decidía "revisitarla", al encontrarte con un conocido que te decía "¿has escuchado la nueva canción de...", tú, dibujabas esa mueca medio sonrisa medio sobradez y respondías algo así como "Esa canción es de antes de que tu nacieras, so melón". Bueno, algo así. Es la típica reacción cuando conoces algo y estás deseando hacerte el chulo por ello. No me ocurre demasiado a menudo, hay que reconocerlo, así que cuando ocurre... Doy asco.

Excepto en esta ocasión, no sé dónde la he escuchado porque no veo demasiado la televisión o la escucho mientras hago cualquier otra cosa. Creo que es de un anuncio de Nike (?). Da igual, el caso es que me ha encantado. La original es de Sergio Mendes, y ésta de Black Eyed Peas que, espero que ustedes me perdonen, pero no tengo ni zorra idea de quién son. El caso es que está muy bien así que espero que muevan las caderas como se merece:



Buen fin de semana, hermanos.
Me voy a ver si he cobrao.

miércoles, septiembre 27, 2006

Platero


XXXII - LIBERTAD

Llamó mi atención, perdida por las flores de la vereda, un
pajarillo lleno de luz, que, sobre el húmedo prado verde, abría sin
cesar su preso vuelo policromo. Nos acercamos despacio, yo
delante, Platero detrás. Había por allí un bebedero umbrío, y unos
muchachos traidores le tenían puesta una red a los pájaros. El
triste reclamillo se levantaba hasta su pena, llamando, sin querer,
a sus hermanos del cielo.
La mañana era clara, pura, traspasada de azul. Caía del
pinar vecino un leve concierto de trinos exaltados, que venía y se
alejaba, sin irse, en el manso y áureo viento marero que ondulaba
las copas. ¡ Pobre concierto inocente, tan cerca del mal corazón !
Monté en Platero, y, obligándolo con las piernas, subimos, en
un agudo trote, al pinar. En llegando bajo la sombría cúpula
frondosa, batí palmas, canté, grité. Platero, contagiado, rebuznaba
una vez y otra, rudamente. Y los ecos respondían, hondos y
sonoros, como en el fondo de un gran pozo. Los pájaros se fueron
a otro pinar, cantando.
Platero, entre las lejanas maldiciones de los chiquillos
violentos, rozaba su cabezota peluda contra mi corazón, dándome
las gracias hasta lastimarme el pecho.


Joder, todo el mundo tendría que leer este libro alguna vez.

Pues aquí lo tenéis.

jueves, septiembre 21, 2006

Atrás

No entiendo porqué no lo he hecho nunca. Supongo que es una de esas cosas que vas dejando postergadas para un momento adecuado. Esperas encontrar el tiempo y al final, cuando echas cuentas, ves que hace demasiado tiempo desde el primer día que te rondó la idea por la cabeza.
Siempre he querido subir a la Torre Eiffel... No entiendó por qué no lo hice nunca. Algún día se lo propondré a Mariela. Mariela es mi mujer. Acabamos de casarnos pero nos cuesta encontrar tiempo para hacer cosas como esta. Y es bien simple, tan sólo tenemos que subir a la pequeña barca que tenemos atracada en el patio, junto a la ría, y remar hasta la base de la Torre. Yo calculo que desde Orio hasta allí no debe haber más de un par de horas, tres como mucho. Sin cansarnos.
Le diré a Mariela que prepare esos pinchos que no sé qué les echa pero que tanto me gustan. Nos llevaremos la botella de txacolí y nos acercaremos una mañana por allí. Me gusta cómo se ríe Mariela cuando bebe txacolí. Hace tiempo que no la veo reírse así. De hecho no recuerdo la última vez que la vi reírse de esa manera. Nos vemos poco últimamente, ella siempre liada con sus cosas y yo siempre por ahí. Casi podría decir que la echo de menos. Qué cosas...
Tendría que mirar la barca. Creo que la guardé bajo aquella lona. Al fondo del patio, junto a la caseta de los aperos...
No sé qué pasa hoy que estoy tan cansado. Me cuesta horrores levantarme de este sillón. Voy a mirar por la ventana a ver qué tal tiempo hace y qué tal anda la lona de la barca. Tanto tiempo ya debe andar mal.
Qué raro, si que anda cambiado el patio. Curioso. De una estación a la otra todo cambia una barbaridad...

- Mariela ven, ¿dónde pusimos la barca? ¿Por qué no está en el patio?
- Abuelo, no soy Mariela, soy Ainhoa, tu nieta. ¿No te acuerdas de mí?
- Bah, no digas tonterías... ¿y ahora por qué lloras? Vamos tonta, ¿por qué no haces ese emparedado que tanto me gusta y nos vamos hoy a la Torre Eiffel?

jueves, septiembre 14, 2006

Dibujando en el aire



El borrón de la derecha creo que soy yo.

miércoles, septiembre 13, 2006

Comprobado

No hay nada más inútil que un español con un paraguas.

viernes, septiembre 08, 2006

Rubianes somos todos

Durante estos últimos días hemos sido espectadores de algo que a mí, como supuesto ciudadano de una sociedad libre, me produce vergüenza ajena.
Acaba de hacerse público que el actor Pepe Rubianes no actuará en el Teatro Español de Madrid por obra y gracia de Gallardón.
Supongo que sabéis de dónde viene todo esto. Viene, de enero de este año, en el que el actor, en un programa de TV3 (argh! vade retro satanás! ya están aquí los catalanes!) un poco hasta los huevos de oir sandeces sobre el desmembramiento y la balcanización de España, saltó y sacó de sus adentros un "Puta unidad de españa" y un "meteros España por el culo, así os reviente y os queden los huevos colgando del campanario". Algo así, estoy tirando de mi memoria que no es una de mis grandes virtudes.

Bien, aquello fue un descojone para cualquiera que tenga dos dedos de frente y que estuviera tan hasta los huevos del acoso y derribo al estatut como lo estábamos todos (catalanes o no). Pues bien, el descojone popular no lo fue tanto para los de siempre. Para los jodidos fachosos (fascistas, qué coño) que viven agazapados bajo las siglas de las emisoras de radio y periodicuchos de bajo calado moral. Rojos de ira (me encanta imaginármelos así) lanzaron sus esputos día sí día también, hasta que el actor y el presentador del programa tuvieron que pedir disculpas públicas después de verse inmersos en una denuncia presentada por la "Asociación por la defensa de la Unidad de España" (?), que si el nombre de dicha asociación ya da miedo, imaginaos a los bichos que deben habitarla.
Si el hecho de que un actor deba pedir públicas disculpas y decir por activa y por pasiva que él respeta la democracia y la constitución no es ya lo bastante patético de por sí, y que cualquiera que utilice la materia gris para lo que está destinada considerará como obvio, doblemente patético es el que el "izquierdoso", el del "buen rollito" Gallardón, declare persona non grata a Rubianes en el Teatro Español con motivo de la representación de "Lorca eran todos". Este tipo, al que yo consideraba un personaje cabal, de una derecha racional (quizá el único del que tengo constancia hasta ahora) se acaba de meter en el terreno de la derecha rancia, de la derecha que da asco, de la derecha de la censura y la prohibición. La reaccionaria.
¡Encima representando la puta obra de "Lorca eran todos"! ¡Manda Huevos! ¿pero es que nadie sabe sacar una puta lección de nuestra historia reciente?
¿Pero como podéis someteros a los personajes de esa putrefacta caverna en la que habitan únicamente seres resentidos, rencorosos, que añoran aquél pasado mejor?
Madrileños, en serio, abrid los ojos y ved lo que están haciendo con vuestros votos. Daos cuenta de a qué tipo de personas tenéis al frente de vuestro municipio y vuestra comunidad.

No estoy haciendo ningún llamamiento político, líbreme dios, pero cuando ocurren cosas como ésta, uno necesita decirlo alto y claro: No volveréis a hacer lo mismo. No condenaréis al ostracismo a un artista por poneros los puntos sobre las íes. No podréis evitar que ellos, personajes que TAMBIÉN tiene acceso a los medios, os den una bofetada en la cara y os dejen a la altura moral de una babosa de estanque.



Joderos, joderos vosotros y vuestra "PUTA UNIDAD DE ESPAÑA, METEROSLA POR EL CULO Y OJALÁ OS REVIENTE Y OS QUEDEN LOS HUEVOS COLGANDO DEL CAMPANARIO". Lo digo yo, lo digo alto y claro, porque desde hoy yo también soy Pepe Rubianes.

viernes, septiembre 01, 2006

Again

La sonrisa en los labios. Las ganas de ver a la gente. De irse a dormir tarde/pronto. Las cervezitas de más. Las risas. La música. Los planes para el fin de semana a punto de hacerse realidad. La lenta despedida de las noches veraniegas. Los últimos coletazos en camiseta y sandalias. El fresquito por la noche...

Una vez más, señoras y señores, es Viernes.

martes, agosto 29, 2006

Superhombres

Porque todos tenemos nuestros mitos.

Sí, ya sé que es un coñazo hablaros otra vez de escalada, pero no os preocupéis, no lo haré muy a menudo.

Os quería enseñar el siguiente vídeo. Se trata de una de las vías de escalada deportiva de mayor dificultad del mundo. La mayor hasta hace muy poco. Tan sólo han conseguido repetirla 5 ó 6 personas más a parte de su "inventor".
La vía nació de los delirios de Wolfgang Gullich hace 15 años. Este tipo escalaba a años luz de cualquier otro que lo hiciera en aquellos días. De hecho, tuvieron que pasar más de 4 años para que el siguiente escalador de las decenas que asediaban esa vía (los mejores del mundo), lo consiguiera.
Gullich (se le puede ver haciendo de doble en "Máximo Riesgo" de Stallone) escalaba por encima de todos, mejor que nadie, era un semidios y lo seguiría siendo si el tipo no se hubiera matado en un accidente de coche (manda huevos).
Pues bien, el tercer superhombre en conseguirlo no ha sido otro que el vasco Iker Pou. Un chaval que parece poca cosa, y que sin embargo es capaz de hacer cosas como ésta. Aquí teneis su hazaña.

"Action Direct 9a" por Iker Pou:



Y para amenizar esto un poco más, el siguiente video de otro superhombre. Dan Osman. El vídeo es completamente real.

Alucinad porque Spiderman existe:



Dan Osman.El tipo estaba chalao, y digo que estaba porque el pobre también la diñó. Eso sí, murió haciendo lo que más le gustaba. Que después de escalar todo lo escalable se dedicó a saltar atao de una cuerda alturas de 100 y 200 metros desde la propia pared. Hasta que un día una cuerda no aguantó y bueno, pues eso.

viernes, agosto 25, 2006

Ya están aquí

Mirar qué cosa más bonita... Esas olivitas. Mis primeras olivitas..



Qué cosa, qué cosa... Ya empiezan a estar gordas y redonditas.

Probando otros players:

miércoles, agosto 23, 2006

El Resumen (jijiji)

La cosa se podría resumir (menos mal) así:

España: Lugares nuevos, bonitos, gente guapa y relax. Mucho relax.
Almería. Cabo de Gata. Bonito parque natural bastante respetado por el hormigón y el asfalto. Rincones dignos de visitar. Tan sólo estuvimos en Agua Amarga. Un lugar al que hace tiempo tenía ganas de acercarme y que parece esconderse entre rocas y desierto.
En las cercanías nos prometieron grandes playas y buenos lugares para la noche, pero las ganas de tranquilidad y lo bien que sientan los cubatas tirao en la arena de la playa te hacen desistir de intentar ir a ningún lado.

Cádiz me decepcionó un poco al compararlo con anteriores visitas. Allí, si quieres encontrar la tranquilidad es un buen lugar. Si vas a los sitios más frecuentados, se empieza a perder ese aire de jipi trasnochado que se respiraba y empieza a oler un poco a Ibiza. Al tiempo. De todas formas allí vi por ejemplo las mejores puestas de luna de toda mi vida como las que se ven desde la Hayma de los Caños o desde la preciosa playa de Bolonia.


- Lus de luna en bolonia -

Pues eso, todo más o menos bien. Tranquilidad combinada con fiesta y baños en la playa.

Día D: Desembarco en Tánger (Marruecos)

Un billete para el Ferry que te lleva a Tánger. Esa es toda la información que teníamos de Marruecos. Ni guías de viaje, ni mapas, ni pollas. Nos habían dicho "tenéis que ver esto", "esto otro os encantará"... pero vaya, que ni zorra de dónde estaba cada cosa, ni cómo llegar allí.
3 guiris en Tánger. Ahora sé cómo se sienten los ingleses y alemanes recién llegados a nuestras tierras. Dios, qué chungo.
Bueno, desembarcamos en Tánger y allí nos vamos con la mochila a cuestas. Ni taxis ni nada, cojones. Que somos españoles, ostia.

Pues después de caminar unos 500 metros y de que nos engañaran varias veces y lo intentaran otras cuantas, decidimos sentarnos. Tiempo muerto. Vamos a comer algo y reflexionamos sobre cómo salir de este puto infierno. Como todo Marruecos sea así ya me estoy cogiendo el Ferry otra vez.

Comemos. Decidimos que tenemos que salir de la ciudad buscando el sur, del que todo el mundo coincide en que la gente es más amable y es más bonito en general. Hay dos colegas que están en Ketama, les llamamos y nos dicen que ellos, en unos días se bajarán al Sur. Podemos encontrarnos con ellos allí, en Fes, por ejemplo. Ala, caminito de la estación de trenes.
Al rato nos llaman los de Ketama y nos dicen que vayamos para allá, que nos invitan en la casa donde están ellos y a una boda que se celebra allí.
Bien, vale, no hay problema. Primer destino Chauen que se ve que está cerca (al menos en el mapa que nos costó 6 eurazos. 60 Dirhams señores. Cabrones. y nos pedían 80...!) y al menos allí nos podemos hinchar a fumar si no queremos hacer nada más.
Al tema.
¿Cómo coño se llega a Chauen?
Preguntamos a varios taxistas y supongo que lo de engañar va con la profesión, con lo que después de que pagar mucho más que lo razonable y algo más que lo caro (aunque a nosotros nos pareciera poco) llegamos a la estación de autobuses.
Atención. Llegó el momento de desconectar de occidente.
Un edificio pequeño, lleno, pero lleno de peña que habla raro y a gritos, todo lleno de esos caminitos de hormigas que parecen ser su manera de escribir las cosas, horarios y en una de las ventanillas, entre mil nombres de sitios más, vemos "Chauen". Coño, parece que es aquí. Nos ponemos con cara de susto a hacer cola ahí mismo. A los dos minutos se acerca un tipo, nos pregunta a dónde vamos, nos saca a la calle, nos dice qué autocar es el que va para allá y nos dice a quién tenemos que comprarle los billetes. Justo lo que había dicho el taxista que teníamos que evitar a toda costa. Genial.
Apenas hemos pagado unos billetes que no sabemos si son falsos o qué, nos meten en un autocar que no sabemos a dónde coño va, pero que tenemos que coger ya porque se va.
A todo esto, descubrimos de golpe, que en Marruecos, por alguna razón mistico-cósmica viven a 2 horas menos que en la península. Pos fale.
Bien. El autobus esta infectao de gente, apesta, por supuesto no hay aire acondicionado y un cartón sustituye a lo que debía ser nuestra ventana. Mientras empezamos a sudar como auténticos cerdos iniciamos nuestras primeras relaciones con la gente de allí. Está claro quién es el exótico en ese autobús. Y entre la gracia que les hacemos y que la gente de allí es cantidad hospitalaria y agradable nos damos cuenta de que vamos bien, ese autobús va a Chauen. En unas 3 horas (3 horas?! pero si en el mapa está jodidamente pegao!) estaremos allí.
Bueno, el autobús se pone en movimiento. Al poco llegamos a Tetouán y hacemos una parada. El autobús se llena de niños vendiendo cosas, gente que sube, gente que baja, gente que sale a descansar... Arrancamos de nuevo y al poco llegamos a Chauen (bueno, a mí se me hizo mucho, pero porque me tiré todo el camino de pié para dejarle mi sitio a un niño que se había quedado sin asiento, en fins).
El autobús nos deja en medio de un pueblo desierto que se supone que es Chauen. La gente del autobús nos despide animadamente. Y ahora... qué?
Bien, al parecer nuestros amigos están cerca, nos dicen que cojamos un taxi y nos paremos en el momento en el que hagamos 22 km justos (?). Bien, no preguntes. Estás en otro continente y las cosas no tienen porqué ser lógicas.
Cogemos el puto taxi. Un mercedes con aproximadamente 1.500.000 kilómetros a sus espaldas. El viaje es de lo más curioso, cada 200 metros durante todo el viaje, gente del lugar nos silba desde el arcén para que paremos y probemos los productos de la tierra. Yo, miro al taxista y no, creo que es mejor que no paremos.
Por fin, tras 5 (5!) putas horas en coche para hacer unos 100km (No. No estaba tan cerca como el desorientao de mi amigo había dicho, pero entre el taxista y la gente que nos acogía se entendieron por teléfono y nos dejamos hacer) llegamos a un pequeña casita al pie de la carretera, en la montaña, en Ketama.
Nuestros amigos y la familia que les acogía se vuelca sobre nosotros. Desde ese momento y hasta que nos vamos de allí, nos cuidaran como a los suyos o más.
Como las últimas horas del viaje fueron de noche, no llegamos a percatarnos de algo. Cuando nuestros ojos se acostumbraron a la oscuridad exterior, vimos que todo eso que había cultivado a un lado y a otro de la carretera con ese olor tan particular no era otra cosa que... Kif. Amigos, creo que he encontrado mi hogar.
Esa misma noche vamos a la boda a la que estamos invitados. Es el primer día de los 3 que dura la fiesta y ese día sin duda, la atracción principal del evento somos nosotros. La gente no deja de observar a los 5 extraterrestres que acaban de llegar. sin embargo al poco nos acogen como a uno de ellos y nos tratan genial. De verdad.
Poco después, entre que hace un frío del cagarse y que tampoco es cuestión de que el novio pierda protagonismo (sí, hombres y mujeres permanecen separados durante la fiesta. Al menos ese día.) decidimos volver a la casa, pero resulta que un amigo de un familiar de la casa en la que estamos decide que esa noche la pasemos en su casa.
Nuestros amigos (que llevan allí 3 días) nos empiezan a poner en situación. Aquí el más tonto hace relojes y todo el mundo, todo el mundo, se dedica a lo mismo. Al cultivo del Kif.
La policía no se pasea por esa zona de Marruecos (y mira que en Marruecos ves pasma por todas partes) y esta gente suministra de hachís a media Europa. Definitivamente, he encontrado mi lugar en el mundo.
La casa a la que nos acaban de invitar es una pequeña casa, pobre, con a apenas un comedor/sala de estar y poco más. La cocina en el patio, el lavabo se resume en un agujero y un cubo de agua (y seguirá siendo así en todo marruecos), una habitación para el matrimonio y unas mantas hacen de cama en otra habitación para los críos compartiéndola con una simpática oveja. Empiezo a pensar que esta gente está loca. Ellos, pobres como ratas nos están dando todo lo que tienen. Incluso más.
Los que llevaban allí varios días me explican que el día anterior estuvieron haciendo Kif (polen de la planta apretao con el calor de la mano. Nada más) y mañana haremos una visita a los campos de kif de cerca del arroyo cercano.
Nos tomamos unos tés con nuestro anfitrión (A la mujer a penas la vemos. Tenemos que escaparnos de la vigilancia de él para charlar con ella. Llevan vidas paralelas. El tema de las mujeres en marruecos, en la parte rural al menos, merece otro post más adelante), nos hinchamos de fumar de esa maravilla que corre por la mesa y al poco, a dormir.
Por la mañana levantarse temprano (hay pocas cosas que molesten a un marroquí, muy pocas, y una de ellas es que te levantes más tarde que ellos). Yo y otro, nos apuntamos con Ijlif (?) el anfitrión a amontonar marihuana en una habitación para prensarla y secarla... Kilos, muchos kilos de esa maravilla puestos unos encima de otros.
Poco después y con un globazo encima que es difícil explicar nos disponemos a aprender como se extrae el oro verde. El polen.
Pues la verdad es que tiene poco misterio:
- Coges un plato metálico.
- Le pones un trapo fino encima (que hará de filtro) y lo atas fuerte por debajo. Que quede tenso.
- Le pones una jartá de planta desmenuzada encima.
- Lo cubres de nuevo con un plástico y lo atas por debajo también.
- Y te pones a tocar el tambor con dos ramitas.
Es curioso porque apalear el Kif siempre se hace con el mismo ritmo (que a mí me recordaba a un jaco al trote.. tacatá tacatá...). Es genial caminar por los caminos de Ketama y escuchar como de vez en cuando, de alguna casa te llega esa maravillosa melodía. Tacatá tacatá....
-Luego lo retiras todo. Apartas la planta para hacer una segunda batida más tarde.
-En el plato aparece un polvillo caqui maravilloso. Lo recoges, lo pones dentro del chivato de un paquete de tabaco, le das calor con tu mano y voilá. Ya tienes tu primera china de puro polen. ¿No es maravilloso?
Bueno, poco más os puedo explicar de Ketama, hay más cosas pero creo que esto se está extendiendo demasiado. Dejémoslo en que la gente es encantadora, agradecida, súper hospitalaria, que es genial aprender tus primeras palabras en árabe y ver cómo te lo agradecen, que uno al irse, se deja algo allí. Amigos. Muchos amigos.
Llega el día de irse.
A ver. No tenemos coche. Estamos en medio de la nada. Apenas una carretera en un valle. Pos bueno. Nos sentamos en el arcén y a parte de burros y algún coche perdido, esperamos que pase un taxi. Así sin más. Después de hablar con algún lugareño nos dice que "es probable" que pase un autobús (no. otra vez no...) para Fes. Efectivamente. Aparecido de la nada, renqueante, aparece un autobús en una curva, le hacemos parar y le decimos que vamos a Fes. Ok. Es ese.
Aún con la cara de asombro, le damos las mochilas a un señor que las pone en el techo y subimos y por unos 5 euros nos llevarán a Fes.
En el mapa está también cerca, pero en ese nuevo viaje decidí que no volvería a sacar el puto mapa de su sitio. Creo que fueron unas seis horas de autocar (puede que más) asfixiante, que olía mal, pero como uno ya sabía sus primeras palabras en árabe y que allí en Marruecos descubrí que sé hablar en francés, pues charlando con unos y otros, se hizo un poco más ameno.
Llegamos a Fes (antigua capital de Marruecos, antiquísima, desprende historia), el autobús nos deja donde nosotros creemos que puede estar el centro y ala, ni taxi ni ostias. Nos metemos por una puerta con seis millones de años que parece que se adentra en el casco antiguo. Apretad el culo que aquí vamos a flipar seguro.
Bueno, la verdad es que el lugar es increíbles, las calles, pasadizos de un laberinto parecen agruparse como antes aquí, por gremios, y en ese momento nos encontramos en el de los carpinteros. Olor a madera serrada y a estiércol de los mil burros que recorren cargados esas estrechas callejuelas.
Al poco, y después de andar un rato sin mucho rumbo, unos lugareños nos dicen donde podemos conseguir una cama para esa noche. Sin fiarnos mucho aún nos conducen a una preciosa pensión que por unos 10 euros la noche te permite dormir en un pequeño palacio. Completa. Mierda. Sin embargo te permiten dormir en la terraza por la mitad de precio. No gracias. Aún no estamos tan desesperados.
Regateamos con el taxista (ya empezamos a dominar el tema) y nos lleva a Beb Bujalud, una de las zonas más turísticas y a la vez con las pensiones baratas. Llegamos y a 10 metros del taxi ya hemos escogido habitación.
Nos da tiempo aún a perdernos en el laberíntico zoco que nace en esa puerta del barrio (Fes el Bali) y a cenar por un muy módico precio y a comer todos los platos de riesgo que nos recomendaban no probar, por lo del agua y tal. A la mañana siguiente, nuestra nueva compañera de viaje, la diarrea se presenta sin avisar. Ahí ya cayeron los primeros.
Al día siguiente, harto de ver lámparas, teteras, ropa de imitación, abandono al grupo y me aventuro en solitario por aquel maravilloso laberinto. Aquí todo el mundo habla francés y le importa una mierda si hablas algo de árabe, ellos prefieren tratarte en francés. Vale, yo ya hablo francés de puta madre desde hace 2 días.
Conozco gente muy amable (y no sólo porque te lo quieran vender todo), olores nuevos, objetos artesanos increíbles, especies de colores que jamás imaginé, alfombras hechas a mano preciosas... Y yo sin mi cámara... Después de mucho rato deambulando por ahí, fisgoneandolo todo y apreciando detalles a los que los lugareños no le dan la más mínima importancia y que hacen de aquel lugar un sitio mágico, decido volver con mis colegas, a los que dejé sin avisar y que a lo mejor me están buscando.
Lo demás se puede resumir en té, comer, dormir, espléndidas fumadas conversaciones en la terraza de la pensión con la vista de la ciudad debajo... En fin, un pequeño sueño real.
La parte final del viaje la decidimos hacer por la costa. Bordear el atlántico de nuevo en dirección tánger. El fallo de no haber bajado la furgo nos ha costado recortar días de vacaciones. Escogemos el tren. Por probar. No puede ser peor que el autobús o los taxis de 6 pasajeros más chófer.
Total en el mapa... Es igual.
Pues ala, otras 6 (8?) horas de tren y nos plantamos en Asilah. Buscamos pensión o camping. Pensiones completas. Vamos a parar a cenar y escogemos camping... En esas que por cuestiones del azar el camarero nos propone alquilarnos una casa. SU casa para ser exactos. Tiene sitio para dormir, cocina, lavabo con ducha fría, madre y dos hermanos. Por unos 25 euros dormimos los 5.
El tipo (Gaba para los amigos) es un tío encantador que tiene como compañero de habitación y amigo a un águila pescadora ni más ni menos de apenas un año.
La mujer más encantadora si cabe nos tratará como no soñamos. Nos hace desayuno e incluso una sopita para cuando llegábamos cansados de playa y calle.
Las playas. Geniales. Vírgenes. Exóticas. A ellas llegamos en carro (sí. sí. de los de un caballo y dos ruedas de coche). Creo que era de los pocos transportes que nos quedaban por probar.


- Playas exóticas. Asilah -


Nos dejaron un par de tablas de surf (por la voluntad) para que nos diéramos unos pocos barrigazos y decidir unánimemente que esas tablas estaban estropeadas o mal hechas. No había duda.


- Nuestra primera cerveza en el shiringuito surfero. La kanserperra mirando para otro lao y fumando kif -


A partir de ahí ya sólo quedaba una cosa. Cruzar la aduana con lo poco que nos quedaba por fumar y a lo que yo no pensaba renunciar. Era poco.. Dónde lo escondo. Dobles fondos, agujeros corporales, pasta de dientes.... Qué coño. En el paquete de tabaco. Con dos cojones. Lo mejor la naturalidad.
Al final, los dos picoletos aburridos apenas se fijaron en nosotros y llegué sano, salvo y con de fumar a Tarifa. A reencontrarme con mi añorada cerveza. Cómo te eché de menos cabrona.

Ya sólo nos quedaban 1000 km que nos separaban de mi vida. Mi otra vida. Esta vida.

Algo me quedó muy claro en este viaje. No hay miedo. No hay marcha atrás. No hay tiempo para sentirse solo en sitios así.

Próximo destino: Tailandia.

Más adelante lo ilustro con algunas fotos que no tengo más tiempo

lunes, agosto 21, 2006

De vuelta

Sí, oh rutina. Ya me tienes de nuevo en tus brazos.
Con la cabeza aún en otra parte y mi reloj biológico falto de cuerda.

A ver cómo os lo cuento.

Saludos a todxs.

PD: Señoras y señores, no dejen de visitar este lugar.