martes, octubre 18, 2005

Octavio Paz

Allá, donde terminan las fronteras, los caminos se borran. Donde empieza el silencio. Avanzo lentamente y pueblo la noche de estrellas, de palabras, de la respiración de un agua remota que me espera donde comienza el alba. Invento la víspera, la noche, el día siguiente que se levanta en su lecho de piedra y recorre con ojos límpidos un mundo penosamente soñado. Sostengo al árbol, a la nube, a la roca, al mar, presentimiento de dicha, invenciones que desfallecen y vacilan frente a la luz que disgrega.

Este tío era la puta caña.

Es curioso como después de haber leído esto unas cuantas veces a lo largo de mi vida, ahora y sólo ahora, lo entiendo. En realidad nunca he sido demasiado bueno interpretando textos de poetas, pero casi que me alegro de tener esta discapacidad. Te permite redescubrir cosas continuamente.

6 comentarios:

Gorka dijo...

Hola,

¿por qué no nos iluminas con tu interpretación?

¿Algo que ver con, por ejemplo, el estrecho?

Salu2

Anónimo dijo...

Supongo que una de las cosas buenas de la poesía es que te puede decir distintas cosas según el momento en que la descubras... llegar de distinta manera, hacerte pensar unas cosas u otras.

A mí, por encima del resto, me sigue emocionando Benedetti. Y últimamente ando descubriendo las palabras de Gioconda Belli, toda sensualidad, y me llama mucho la atención.

Hay un montón de mundos por descubrir en sus voces, no?

Un besote,

Bruji

bonzo dijo...

la poesia es para maricas ¡UNGA!

kancerbero dijo...

Joder, ahora me poneis en un aprieto. Pero como muy bien ha dicho Bruji, todo depende del momento. Quizá por eso nunca había entendido una mierda de lo que dice el poeta en este párrafo.
Ahora lo leo y veo el fin de algo y el principio de otro algo nuevo. Algo que contruyes tú, que te pertenece. Un dejar atrás una mierda que sólo te ha servido para salir de ella. Un caminar trabajoso que te lleva a un destino que posiblemente será como lo que has dejado atrás pero con un segundo crédito en la máquina, una vida extra en el extraño videojuego en el que nos encontramos todos.

Esta vez voy a pasar de pantalla. Por mis huevos.

Algo así.

kancerbero dijo...

Por cierto, el libro es "Libertad bajo palabra". Altamente recomendable para los no maricas ;).

Lince dijo...

a mi me pasa lo mismo, kaballero, soy negadísima para la poesía pero en alguna ocasión hay un poema que te salta a los ojos y te dice muchas cosas en solo unos pocos versos.

lo importante no es lo que se lee, sino lo que se interpreta, lo que se aprende, ese regustito que queda después de cerrar el libro, como cuando te tomas el café...

uy, se me va :xuxi:

besazos.