viernes, enero 28, 2005

¿yo?

dios mío... otra vez... ¿Quién es esta tía que me está metiendo la lengua en la boca? Parece que está borracha y a juzgar por las gilipolleces que estoy pensando ahora mismo, yo también.
Lo he vuelto a hacer...no lo entiendo. ¿En qué momento he pasado el límite? Hace un momento estaba...estaba... ¿Dónde estaba? ¿Dónde coño estoy? Esto está jodidamente oscuro y el hijo puta ese que está pinchando debería bajar la música. Claro que si te jode la música a toda hostia ¿para qué coño vas a las raves? Porque esto es una rave, está claro.

- Súeltame un momento... Ahora vengo.

Parece que se lo ha tomado bien. Ya está bailando con esos...
¡Edu! ¡He venido con Edu! Joder, ya debo ir otra vez de setas. Pero creo que o no me han hecho efecto o se me ha pasado ya. De momento la gente se mueve como tiene que moverse y la música de mierda esta suena a música. A lo mejor no voy de setas... Sí, sí. Si he venido con el Edu, voy setao. ¡Dios, cómo odio el vodka! Espero que no se haya ido... Es más, espero que ese cabrón no se haya ido mu lejos porque apenas puedo caminar... Creo que voy a salir fuera a ver si me da el fresco y a ver si me encuentran.
El tipo ese de la barra me está gritando... Bueno abre la boca y me mira feliz, por lo que tiene toda la pinta de que me está hablando a mí... Bueno si uno de los dos vasos que lleva en la mano es para mí, le perdonaré que me ralle.
Sí, me ha dado el vaso pero no oigo lo que dice. ¿Pero por qué no bajan la jodida música? Yo le voy diciendo que sí y digo palabras incoherentes que no entendería aunque nos escucháramos. Al menos creerá que le contesto... Se va. Se va sonriente. Al menos es vodka. Con limón. Y hay hielo. Todo un lujazo. Voy a ver si me siento un rato en la calle.
Joder, esto está lleno de caras desencajadas y ni siquiera clarea el cielo. ¡Buf! Intentaria hacerme un petardo pero tardaré tres siglos y encima me sentará mal.

-Hola.
-Hola. ¿Te conozco?
-Sí, soy la amiga del Edu. La de la cena.
-¡Ah sí!- miento - Eres muy guapa.
-Y tu estás borracho.
-No lo suficiente. Pero eso no quita que tu seas muy guapa.
-Eso se lo dices a todas.
-¿Y tú que sabes?
-Pues porque ya me lo has dicho dos veces esta noche.
-Entonces no es que se lo diga a todas. Es que soy sincero.
-Ya.
-Oye te importa dejarme un rato, es que no me apetece mucho hablar ahora, sabes?
-Oh. Bueno. Estoy por ahí dentro.
-Bien.

¡Dios! Ya he vuelto a quedar como el culo. Al menos no he vomitado delante suyo... Hostia, aquí hace un frío del cagarse. No sé cómo lo hacen los rusos pa quitarse el frío con el vodka. Creo que voy a volver a entrar. Me acabo el cubata...
Ya me encontrarán. Siempre me encuentran.
Esto no estaba tan oscuro antes. No veo una mierda...


dios mío... otra vez... ¿Quién es esta tía que me está metiendo la lengua en la boca?

2 comentarios:

Aidawolf dijo...

Soy yo...?
Esto está tan oscuro que yo que sé si soy yo o no,.. a mi k me cuentas! la magia de la noche es esa, que hace cosas sin pensarlas mucho.. ya tendrás tiempo a pensarlas a la mañana siguiente, cuando te levantes a a las 3 de la tarde...
Así que deja de preguntarte quien es quien te pone la lengua en la boca, y disfruta dle momento.

illa dijo...

Jaja (qué buena Aida!), al menos eres capaz de abrir la boca para que te metan la lengua:P.
Yo en esos casos quedo KO por algún lugar en el suelo y no sé ni como vuelvo a casa.