martes, marzo 18, 2008

Nos vamos a reír


Es algo arriesgado lanzar esta crítica desde aquí puesto que en mi entorno más inmediato las pedagogas, educadoras (especiales o no), animadoras socio-culturales, y demás bichos de igual pelaje abundan y las carga el diablo. Tarde o temprano se enterarán; a ver qué dicen. Pero en fin, aquí el que no llora mama.

Es habitual escuchar voces provenientes de las "altas esferas" en materia de educación que opinan que fomentar la competitividad en las aulas traumatiza, que el esfuerzo individual no debe sobrevalorarse por encima del concepto de grupo y que el concepto del buen rollito y de acudir a clase a formarse emocionalmente son los que deben primar por encima de lo demás; pero me gustaría conocer a los pequeños bastardos que deben corretear por casa de semejantes cerebros. A ver, señores. Al colegio uno no va a formarse emocionalmente. Que no tengamos ese tipo de carencias concierne en primer lugar a los progenitores y más tarde a amigotes y novias adolescentes. En ese orden, creo. No es necesario que los padres se compren todos los manuales de psicopedagogía que inundan de forma nauseabunda nuestras maltratadas librerías. Simplemente tienen que educar en valores, educación y responsabilidad. No sé si a estas alturas ya es demasiado tarde y es pedir demasiado... Simplemente hay que ponerse en el papel de malo de la peli y hacerles ver que el mundo no se rige según sus caprichosos designios y que nuestro hijo con 5 años no va a hacer la maleta e irse de casa porque le digamos que no, que no puede pintarrajear el sofá de casa ni tampoco puede tener un movil 3G. No sé quién le explica a los padres que deben ser los mejores amigos de sus hijos, pero lo siento señores, ellos quieren unos padres. No quieren tener en casa a amigos guays con los que compartir confidencias. A sus amigos sí que pueden elegirlos ellos y no duden de que lo harán. Si no, al tiempo. En casa tienen que tener la referencia del bien y el mal. La vara de medir el comportamiento. El apoyo claro y el límite de actuación. Y no señor padre (Ambos géneros se entiende. No me hagáis entrar el patético tono del lenguaje no sexista) eso no lo enseña ni la tele, ni la plaisteshion, ni tampoco los amigos del parque. Eso es cosa vuestra.

La educación que deben recibir en la escuela no es "ese" tipo de educación. Si creen en serio que un niño se traumatiza porque tenga que leer en voz alta delante de toda la clase y lo hace mal es que algo está fallando en la autoestima del niño. Pero eso no es algo en lo que deban influir los profesores. Bastante tienen los pobres con tener que lidiar cada día con 30 elementos como el que duerme en tu casa. Ellos están ahí para enseñarles a leer y escribir (desde que empiezan hasta que van a la universidad, ojo. Que todo no se acaba en el "la eme con la i hace mi"), a odiar las mates, a entender el mundo que les rodea tanto desde el punto de vista físico como historico-social, idiomas... No me jodan con que además les tienen que enseñar que a un adulto no se le grita, que a un profesor no se le discute y que si hay algo que te cuesta trabajo la solución no es llorar ni acudir a un psicólogo. La solución es echarle horas, señores. Salvo claras excepciones, claro está.

Está claro que el sistema educativo hace aguas. Pero lo que no está tan claro es de quién es la culpa. Hasta ahora, aquí arriba he cargado contra los padres porque me parece que eso salta a la vista de todos. Pero no es menos cierto que eso es consecuencia directa de la falta de tiempo de estos en la mayoría de los casos. Está claro que si ambos llegan reventados a casa después del jornal, y tienen que encargarse de lo que aún les queda en casa por hacer, al niño lo más fácil es enchufarlo a algún aparato (o invento diabólico similar) que nos lo mantenga desconectado cuanto más tiempo mejor. Eso a su vez es consecuencia directa de tener un país que se llena la boca con la palabra "progreso". A mi, señores que me leen, la dichosa palabra me evoca cosas como: tiempo libre, jornadas adaptadas, horarios reducidos, realizarse como individuo y como familia, etc. Pero al parecer no soy mayoría. Al parecer, para muchos "progreso" quiere decir productividad, producto interior bruto, asfalto, infraestructuras faraónicas, competividad y no sé cuantos palabros más de idéntica índole. Pues vale, pues venga. Agachen todos las orejas y cómanse esa mierda ustedes solos. No protesten. No pidan. Cojan tan ricamente los cheques regalo de Papá Estado y den gracias. Solo piensen por un momento que quizá a ese Papá Estado también le interese que sus retoños no lean, no piensen, no discurran por sí mismos ni sean capaces de entender todo esto que les rodea. No sea que un día aparezca uno de esos niños y le de la vuelta a la tortilla. Por eso y con los eufemismos expuestos aquí de los supuestos inmejorables planes de estudio de los que disfrutan nuestras criaturas, no dejamos de tener carne de fábrica en nuestras escuelas públicas, concertadas y una gran mayoría de las privadas. No sufran porque a los retoños de las élites no los aborregarán de semejante manera. Ellos sí que tendrán las cosas claras. Ellos sí que estarán entrenados para coger a la carne de cañón en la que se han convertido vuestros hijos y sacarles todo el jugo que puedan para que cuatro sigan sentados donde están y a nadie se le ocurra sacarlos.

Todo tiene un límite y quizá algún día todo salte por los aires, pero a saber si habrá gente suficientemente preparada para hacer las cosas bien.

Es cierto, puede que haya muchos que opinen que esto tiene cierto aire apocalíptico, pero a mi me trae sin cuidado. No son mis hijos.

Y esto lo digo yo que no tengo hijos a mi cargo y que me da pánico la sola idea de que eso se haga realidad algún día. A esto, se le conoce vulgarmente como meterse en camisa de once varas. Tomen nota.

jueves, marzo 13, 2008

Y llegó el día

Me lo han dicho y no me lo podía creer...

Me copian!

Hacia el final de:
http://www.nodo50.org/csca/agenda08/irak/arti3.html

vs.

http://kancerbero.blogspot.com/2007/11/caf-de-achicoria-y-saltaparapetos.html

Creo que debería hacérselo saber a esta gente, tanto para que reconozcan mi pequeña aportación, como para que se sepa que es algo totalmente ficticio y que ningún brigadista narró aquello. Es algo únicamente fruto de mi abyecta imaginación. Sólo son pequeño fragmentos unidos con cierta gracia por quien los ha puesto ahí (eso es innegable) y tampoco me molesta en absoluto que se utilicen sin consentimiento explícito, pero estaría bien un enlace o algo.

No sé, ¿vosotros qué haríais?

miércoles, marzo 12, 2008

Acto final

Nunca pensé que fuera posible asistir a tu propio entierro. Pensaba, estaba realmente convencido de que todo eso de la vida tras la muerte, el más allá y todas esas historias no eran más que patrañas... Y aquí me tienes, sentado como un gilipollas en una papelera viendo como meten mi ataúd en un nicho viejo y feo. Ya puestos, diré que siempre me había imaginado mi entierro (las pocas veces que pensé en él, ciertamente no es algo a lo que le dedicara demasiado tiempo) como una escena silenciosa, en un cementerio rodeado de césped recién regado, una brillante mañana de primavera y una docena de personas vestidas de negro con el rostro compungido, rodeando una gran fosa en la tierra a la que poco a poco dos respetuosos enterradores harían descender mi precioso ataúd. De roble a poder ser. Nada más lejos de la realidad, maldita sea. Para empezar, la sensación de impotencia al ver como introducen a empujones mi ataúd, estoy convencido de que se trata de pino, en un agujero de 50 x 50 en el que han introducido a duras penas la caja previa amputación de sus asas. Siempre fui algo ancho de espaldas. No sé qué habrán cobrado por esas preciosas asas cromadas, pero dudo mucho que vayan a devolverle el dinero a nadie. En todo caso, a mí seguro que no. Por cierto, es curioso. Estoy aquí fantasmeando en mi propio entierro, con mi esmoquin nuevo, pero acabo de caer en la cuenta de que no llevo nada en los bolsillos. Ni mi cartera, ni el móvil, ni las llaves.. Nada. Supongo que todo eso te lo quitan para meterte en la caja. Podían dejarte algo con lo que juguetear toda la eternidad, digo yo. No sé, no pido una Play Station, con unas cuantas monedas para jugar a los chinos con quien esté vagando por aquí igual que yo me conformaría... Supongo que habrá alguien más, vaya. A lo que iba. Este entierro es una jodida mierda. Sin entrar en que los dos enterradores esos con el puto mono azul de mecánico, con un Ducados en la comisura de los labios blasfeman como demonios, todo lo demás es quizá peor. Ni rastro de césped, una grava ruidosa lo cubre todo. Mi mujer está ahí plantada, con una cara de aburrimiento que la verdad exaspera. Además, le insistí durante los últimos años que quería que se pusiera algo sexy el día que me enterraran. Al parecer no se acuerda o se lo tomó a cachondeo o quizá pensó que a quién diablos le importaba. Pues a mí, joder. Si llego a saber que iba a presenciar todo esto se lo habría dejado clarinete. Siempre tengo que estar en todo. Tampoco se puede decir que sea un lugar muy silencioso. Cuando hicieron la jodida carretera a un tiro de piedra de la tapia del cementerio seguro que no hubo un solo maldito ingeniero de caminos que pensara en el descanso de los finados. Se creen que te quedas sordo cuando te mueres. Una putada, vamos. Luego está el cabrón del Chema. Se cree que venirse a mi entierro con la camiseta negra de los Black Sabbath es venir de luto. Manda huevos. Supongo que debí habérmelo imaginado cuando se vino a mi boda con la chupa de cuero y los tejanos todo rotos. A parte, hace un día de perros. Ni siquiera parece que vaya dignarse a llover. No sé si estando muerto te mojas. Quiero decir yo. Mi cadáver supongo que sí. Mi epitafio. Eso tampoco me dió tiempo a pensarlo. Es que me pilló así por sorpresa esto de morirme. No sé, siempre quise una frase un poco graciosa. Esto ya es lo suficientemente trágico como para que además sea vulgar. Me habría gustado algo que cuando la gente paseara por el cementerio y lo leyera pensara "je, qué tío más cachondo". Demasiado tarde, maestro. Bueno, quizá tenga que ensayar esto de la comunicación con los vivos... No mejor que no. Conociendo a mi mujer, si algún día aparece la pared del comedor llena de letras escritas en sangre y que ponga "Os dije que estaba enfermo" o "¿Véis como puedo dejar de fumar cuando quiera?" le daría un algo, pobre.
En fin, que ya está. Acto final. Se acabó lo que se daba. Voy a darme una vuelta por aquí a ver si encuentro a alguien con unas monedillas.

jueves, marzo 06, 2008

Había una cámara allí

Hay momentos en que se abre una brecha en el continuo espacio-tiempo y por unos instantes cada cosa encuentra su lugar y uno se reconcilia consigo mismo. Se ven las cosas mucho más claras y comprobamos que todo es tan falso como parece.

Si además hay una cámara allí, ese momento queda indeleblemente grabado en nuestra memoria y en youtube.


No me cansaré JAMÁS de esto:

miércoles, marzo 05, 2008

Seguro




Seguro que había una forma más fácil de decir las cosas. Nunca sabes reaccionar a tiempo y pierdes el control de tus frases. Ya estás otra vez en el banquillo. Otra vez fuera de juego simplemente por no saber escuchar. Una ambulancia suena al otro lado del parque y una hoja pasa corriendo como un pequeño ratón bajo tus pies. Te entretienes mirando el suelo, jugando a dibujar lentas espirales con la punta de tus pies. Sabes que tienes una personalidad propia arrolladora, y lo de propia adquiere un significado casi irónico cuando te das cuenta de que sólo te pertenece a ti. Nadie la horada con sus arañazos y nadie la ablanda con sus caricias. Es ese gran purasangre que galopa según tus riendas pero que en un instante en el que dejas de prestarle atención, reacciona, tensa sus poderosos músculos y escapa de tu control. Luego, después de luchar contra su furia, con su furia, vuelve a su curso normal sin ser consciente de la nube de polvo que ha dejado tras de sí. No permite que lo monte nadie más y ni siquiera tú eres capaz de dominarlo completamente. Y ahora, arrepentido miras el suelo bajo tus pies, sentado en este banco del parque, con tus codos apoyados en las rodillas y las manos sujetando tu rostro. Otra vez. De nuevo con la sensación de pérdida y vacío. Intentas esbozar esa sonrisa que debe ser el primer paso. Después, te levantarás pesadamente, te abrocharás el abrigo hasta el cuello para resguardarte de esta fina brisa helada, esconderás tus manos en los bolsillos y volverás a caminar.
Quién sabe. Tú no.

lunes, febrero 25, 2008

Quiero tener, poseer, acaparar...



Caminar hundiendo tus pies entre las hojas de haya caídas en otoño, mojadas por el rocío y con ese profundo olor a turba que huele a madre. Sentarse a jugar con la arena húmeda de aquella playa lejana y desierta mientras el runrun de las olas te atusa el pelo. Arrancarle una carcajada a la persona que más quieres. Sentir el aire helado de la montaña que entra en tu cuerpo cuando el Sol ya sonríe. Un beso con los ojos cerrados. Abrir una carta de alguien que aún no se ha olvidado de ti. Una foto en blanco y negro.

Y todo eso, gratis.

martes, enero 15, 2008

mmm...

Te lo he dicho mil veces, cariño. El amor no se hace.

martes, diciembre 18, 2007

¿Pero qué me estáis contando?

Me voy a cagar en la puta.

La ministra de vivienda nos vino con que una vivienda de 30 metros cuadrados era ideal para nosotros y nos regalaba unas kelly finders para que moviéramos el culo para encontrar piso.
El Zapatero con que a él los cafés casi que se los regalan.
El Solbes nos viene con que no tenemos noción de lo que vale un euro y vamos soltando propinas de un euro por dos cafés. Que la culpa de la alta inflación es nuestra, vaya.
Luego nos dicen desde el Gobierno que comamos conejo para solventar la crisis del aumento de precio de los bienes básicos. ¿Por qué no me coméis vosotros el rabo, anormales?
Ahora nos salta el Caldera con que 1000 euros de sueldo es poco, pero que viviendo en pareja, pues nostamal.

¿Y estos se supone que son los que velan por las clases menos favorecidas?

En serio, es para coger y quemarlos a todos.

Uff!

jueves, noviembre 29, 2007

Acción Poética



El otro día descubrí gracias a Ligeia una iniciativa que me ha encantao. "Acción poética". Más que intentarlo explicar, os pongo un enlace y le echáis un vistazo vosotros mismos:

http://www.flickr.com/photos/eperales/sets/72057594059008705/

Estoy pensando seriamente (pongan esto último entre comillas) de llenar las paredes del pueblo con frases como estas:

Dime que te quiero
Te espero en el bar. Desde siempre
Mírame y hazme
Piensa en ti. Como yo
¿Y si te como a besos? (Esta no es mía pero me gusta)

No se me ocurren más...

Ahora necesito que voten, aporten, se me declaren, o algo.
Y tengo que buscarme un traje negro y un pasamontañas para pintar por las noches agazapado en la sombra. No hay nadie más perseguido que aquellos que piensan y hacen pensar al resto.

viernes, noviembre 23, 2007

Café de achicoria y saltaparapetos



La cara pegada contra la tierra mojada de la humedad de una noche que no quiere nunca llegar. Un barro fino y frío. Sólo puedes escuchar tu respiración agitada entre el tableteo de las ametralladoras. "No voy a salir de ésta" piensas justo antes de que un mortero lo sacuda todo a tu alrededor. Te encoges súbitamente y te parece que tu corazón se detiene un momento. Lo justo para que resucite con fuerza bombeando la sangre a tus orejas, tus sienes...Tu respiración que se te antoja ruidosa vuelve. El olor a cordita que lo impregna todo te produce arcadas. Tienes miedo. Pánico. Tiemblas. No quieres levantar la cabeza. Has visto caer a muchos a tu lado a los que ni siquiera les dio tiempo a gritar cuando una bala silenciosa les atraviesa sin avisar. Ya no quedáis demasiados en las trincheras. Habéis retrocedido a la segunda linea. Has podido ver como los moros se acercaban reptando cubiertos por el fuego de ametralladoras y morteros de la legión. Son muchos y mejores. Ese maldito cerro nos va a costar la vida a todos. Ayer los americanos se batieron como leones... No lo entiendes... ¿Qué diablos debía pasarle por la cabeza a los de las Brigadas Internacionales? Tan lejos de sus casas... ¿Qué pensaría su familia de todo aquello? No estaban aquí de vacaciones y sin embargo pocas veces les faltaba una sonrisa que compartir contigo. Las estaban pasando tan putas como tú mismo. Dando sus vidas. Ayer cayeron tantos... La mañana anterior se lanzaron entre los olivos, sin apenas cobertura, escuchando constantemente el sonido de las balas que silbando, segaban las hojas por encima de sus cabezas, chocando contra los troncos con ese sonido seco que te hacía parpadear de miedo. "Podías haber sido tú" piensas cada vez que oyes una bala incrustarse bajo la corteza. Aún les quedaban doscientos metros de campo abierto hasta las trincheras enemigas bien protegidas... Y no lo dudaron. Un baño de sangre. Algo horrible que ahora ya te parece normal. Sabes que no puedes dejar que pasen. Si nos ganan aquí, luego caerá Madrid. Sacas el máuser por entre dos sacos terreros y disparas dos veces a lo que te ha parecido un enemigo moviéndose allá a lo lejos entre el humo de los morteros y la tierra levantada. No quieres matar a nadie pero qué diablos, esos cabrones te pasarán a cuchillo si llegan hasta aquí. A tu lado, un muchacho que no tendrá más de 20 años, al que te parece haber visto alguna vez allá en el sindicato, en Madrid, llora. Escuchas que llama a su madre entre sollozos y mocos. Respiras profundamente...

- Pst! Eh, chaval... Ven aquí.

Después de dudar un momento y procurando recuperar el temple, el muchacho se acerca hasta ti arrastrándose por la trinchera salpicada de maderos y sacos rotos intentando disimular sus lágrimas.

-Saltaparapetos- le dices con media sonrisa acercándole tu cantimplora. Esa ponzoña de garrafa que quiere ser coñac es lo único que te permite no perder la cabeza en la trinchera o quizá lo que en realidad consigue es darte ese minuto de locura que logra hacer aquello a lo que tu valor se resiste. - ¿De la CNT, verdad? Lo ves asentir con cara de asco mientras intenta tragarse el brebaje. Tú ya has sacado un par de cigarrillos acercándole uno encendido al niño.

- Mira, sé que esto es jodido. Sé que crees que saldremos a lomos de una mula camino del cementerio. Y es posible que sea así. Muy posible. Pero en realidad da igual ¿sabes? Si no morimos hoy, será mañana y si no, moriremos cuando entren en Madrid. Así que es mejor que les demos aquí por culo todo lo que podamos.- Intentas mantener una expresión risueña para hacer creíble todo aquello. Y no deja de ser cierto, pero hace unos minutos estabas igual que él, aunque tus propias palabras consiguen en ti el mismo efecto que sobre el muchacho que aún te mira desconfiado. -¿Cómo te llamas?- le preguntas apurando el cigarro -Jaime Cuesta- te dice ahora algo sonriente mientras te acerca la mano. Os saludáis.- Me llamo Benito Albuera, pero llámame "Caña", por aquí lo hacen todos.

Retumba el disparo de un mortero que ha salido de un viejo horno de yeso que hay detrás vuestro y que cae algo lejano, por detrás de la primera linea fascista. -Mira, ahora sonará un segundo disparo que caerá delante de ellos, ahí en tierra de nadie. A eso lo llaman hacer la "horquilla", no tengo ni idea de qué diablos es ni cómo se hace, pero sirve para calcular un tercer disparo que les tiene que caer encima a esos cabrones.- Suena el segundo mortero que cae a unos treinta metros por delante de un nido de ametralladora. Los dos habéis asomado un poco la cabeza para verlo estallar. Os agacháis y sonreís mientras os miráis. -Nuestro ejército era una puta mierda al principio, con mecánicos y campesinos disparando morteros y obuses no le hubieran dado al mismísimo Franco ni que se les hubiera puesto a dos pasos. Pero parece que últimamente están aprendiendo a hacer las cosas algo mejor. Quizá algo demasiado tarde, pero aún no está perdido. Oye, cuando caiga el siguiente mortero, si tenemos suerte, esos cabrones saldrán corriendo como perros, así que coge ese chopo que tienes al lado y ponle una bala en la recámara. No desperdicies el tiro.- Respiras hondo, te pones de frente, mirando los sacos terreros a unos centímetros de tu nariz. De reojo ves al chaval murmurando algo cogido con fuerza a su fusil. Puedes ver como se acumula la sangre en los dedos mientras intenta controlar su temblor.

Suena el zumbido sordo. El mortero. Sacas la cabeza justo cuando el puesto de la ametralladora rebelde ha saltado por los aires. Te encaramas y apenas logras distinguir algo apuntas y disparas. Otros en tus filas hacen lo propio bajo gritos e insultos. Una ráfaga de ametralladora pasa golpeando los sacos con fuerza a poco más de un palmo bajo tu cabeza. Haces otro disparo y te vuelves a esconder. Con la espalda en la trinchera escuchas los últimos intercambio de disparos... Parece que esto hoy no va a durar mucho más, toca municionarse un día más y a ti te sorprende de nuevo seguir vivo. Comerás tu mísera ración de hoy y te acurrucarás en tu puesto esperando que haya una noche tranquila. Giras la cabeza y el chaval yace mirando al cielo, con los brazos muy abiertos y la cara destrozada por una bala. Te faltan las fuerzas. ¿Cómo se llamaba? ¿Jaime?. Agachas la cabeza, sentado con las manos en el fusil que notas caliente en tu frente. ¿Cuántos muchachos como ese habrán caído hoy? ¿Qué precio estamos dispuestos a pagar? Ya hace tiempo que la idea de dar tu vida por la libertad te parece cada vez más lejana. ¿Cuántas vidas necesita la libertad? ¿Cuál es el sacrificio que tendremos que hacer? Tienes el firme convencimiento de hacer lo correcto pero todo esto está saliendo muy caro y no parece que vaya a terminar pronto. Parece que no va a terminar nunca.

- Mamá, no iré a cenar.

Una lágrima ensucia tu mejilla quizá por última vez. De fondo, los del Lincoln empiezan a hacer sonar los compases de una canción que te costará olvidar.

There's a valley in Spain called Jarama
It's a place that we all know so well;
It was there that we gave of our manhood
Where so many of our brave comrades fell.

We are proud of the Lincoln Battalion
And the fight for Madrid that it made,
There we fought like true sons of the people
As part of the Fifteenth Brigade.

Now we're far from that valley of sorrow,
But its memory we'll never forget,
So before we continue this reunion,
Let us stand to our glorious dead.

There's a valley in Spain called Jarama
It's a place that we all know so well;
It was there that we gave of our manhood
Where so many of our brave comrades fell.




Bajar y escuchar...

jueves, noviembre 22, 2007

Hasta siempre

Siempre atronador



martes, octubre 09, 2007

En silencio

Mario, estaba sentado frente al plato de cena sobre una gran mesa verde y fría. Muy fría. Miraba aquel plato sin hambre y sin ganas. El murmullo del televisor tampoco le distraía gran cosa. Cada vez le costaba más esfuerzo concentrarse en saber qué decían en él y sabía que subir el volumen del aparato hacía tiempo que había dejado de ser una solución. Cada vez podía oír algo menos y ahora ya simplemente se contentaba con escuchar algo de fondo haciéndole compañía. Había aprendido a sonreír únicamente estudiando la expresión de los otros cansado de preguntar una y otra vez. Harto de esos Qué repetitivos y que le cansaban más a él que a cualquier otro. Se sentía viejo. Hacía mucho tiempo que lo era, pero nunca más que ahora lo sintió de veras. Sobraba. Su tiempo se había acabado y sus enormes ganas de seguir aprendiendo cada día habían llegado, hoy, hasta el final. Precisamente hoy. Una noche como cualquier otra si no fuera porque simplemente no era como cualquier otra. Veinticinco de diciembre. Una fecha que siempre le había traído sin cuidado hasta que hoy, solo frente a un plato de carne a la plancha insípida, sin sal, y unas patatas hervidas a las que no se cansaba de torturar con el tenedor, todo aquello le vino grande. Demasiado grande. Qué arrugadas estaban ya sus manos. Llenas de manchas en la piel y con miles, millones de arrugas dibujadas sobre cada milímetro. Soltó el tenedor y las observó con detenimiento. Un ligero temblor y arrugas. Se sentía frágil. Qué pocas fuerzas le quedaban ya. Aquellas manos habían sido jóvenes y fuertes. Trabajaron mucho tiempo sin descanso y ahora apenas servían para asir aquel miserable tenedor viejo. Ya ni siquiera sentía rabia por hacerse mayor. Todo se limitaba a la tristeza. Triste se paseaba por los pasillos hasta el patio. Triste se levantaba por las mañanas cuando Lucía venía a levantarlo cuando ya hacía horas que estaba despierto. Tristemente dejaba el comedor y se dirigía cada noche a su habitación. Ya todo era tristeza pero pocas veces pensó en ello como esta misma noche frente a ese plato casi frío que no se atrevía a probar.
A veces se entretenía con Gabriela, una dulce jubilada de la habitación de al lado que había sido panadera y que siempre tenía una sonrisa para todo el mundo, con la que no era difícil charlar animadamente sobre cualquier tema que les asaltara. O Julián, un viejo cascarrabias que no podía permitirse pasar un sólo día sin despotricar de las enfermeras, de la comida, de la habitación, y que, para alborozo de todos los demás, había intentado escapar de allí en un par de ocasiones. Era precisamente por aquello por lo que tímidamente le admiraba a distancia. Sabía que no era mal tipo, simplemente le costaba hacerse cargo de lo que le ocurría a su cuerpo. Lo que les ocurría a todos ellos.
No es sencillo verse envejecer. No es sencillo perderle el miedo a morir. No es nada fácil observar como tu lugar en la sociedad se va estrechando cada vez más hasta el tamaño de ese comedor en el que se encontraba ahora enfrentándose en solitario a una cena que ya no le apetecía en absoluto.
Más duro incluso, era en ocasiones pensar. Hacerse a la idea de que tras una vida de duro trabajo diario en el que nunca abandonaba la idea de que todo ese esfuerzo serviría para que todos los suyos tuvieran algo mejor, tan sólo le había deparado esta sangrante soledad no era nada sencillo. Dolía. Hería ver como todo le había abandonado. Sus hijos. Aquellos retoños que le arrancaron mil y una sonrisas hace tanto tanto tiempo, en esos momentos se disponían a acabar con una gran cena en la que al parecer no había sitio para él. En las escasas visitas le parecía leer entre lineas que decidían que aquello era mucho mejor para él. Que estaría mejor atendido y que cuidarían mejor de sus necesidades. Y ahora estaba allí sólo, en aquel comedor de esa residencia que le obligada día tras día a hacerse a la idea de que aquello era ahora su hogar. Ni tan solo le quedaba aliento para sentirse enfadado. Únicamente una inmensa frustración recorría su ajado cuerpo por dentro. Pensaba en todo apretando los labios mientras cerca de allí Lucía, la enfermera, escuchaba la radio en la cocina respetando esa soledad. Dentro de un momento volvería con sus interminables pastillas e intentaría sacarle algo de conversación que poco animaría ya a Mario. No es culpa de ella. Ya apenas se esfuerza en hacer más agradable el paso de todos esos ancianos por el geriátrico porque hacía tiempo ya que se dio cuenta, al igual que todos ellos, que estaban allí por un sencillo motivo en su mayoría. Simplemente molestaban.
No le apetecía ver en sus ojos una compasión bien disimulada. No quería que nadie sintiera eso por él. Y tampoco se soportaba ya a sí mismo. Si no hiciera tanto tiempo que sus lágrimas se secaron para siempre tendría que haberlas disimulado con esfuerzo. Ahora ya no quedaba ni siquiera eso. Ya ni siquiera le quedaba llorar.

martes, octubre 02, 2007

¡Que no!

"La monarquía parlamentaria que sustenta nuestra constitución" ha determinado "el más largo periodo de estabilidad y prosperidad en democracia vividos por España", afirmó el monarca en la apertura del Curso Universitario en Oviedo, Asturias.

Quién coño se cree que la monarquía sustente nada. La monarquía no ha determinado nada. ¿Qué diablos le debemos a ella? Decir que este país ha vivido "el más largo periodo de estabilidad y prosperidad en democracia" junto a la monarquía es lo mismo que decir que España ha vivido "el más largo periodo de estabilidad y prosperidad en democracia" junto a mí mismo, que llevo el mismo tiempo vivo que el pájaro éste haciendo de jefe de estado. Y yo he contribuido más que este sujeto a la democracia. Yo al menos voto.

No quiero un rey en mi vida. ¡Quiero una república!

lunes, octubre 01, 2007

Tú misma

A veces pensar y caminar a solas no es suficiente. La mayoría de las veces tan sólo consigue empeorar las cosas. Cada vez está más claro que tú solo no te bastas para solucionarte. Hay algo dentro de ti que no te permite cruzar vete a saber qué linea imaginaria.

Todo marcha bien hasta que tu silencio me llama a gritos. Todo es sencillo hasta que recuerdo cómo te ríes a carcajadas sin perder tu timidez que es sólo tuya. Necesito andar, o sentarme, o pensar o no pensar cuando recuerdo que me decías que te hablara más y a mí sólo me apetecía seguir escuchándote.

Tu pelo noche y tu risa día necesita perseguirme aún. Y ni siquiera te lo imaginas. Y tampoco puedo hacer demasiado.

Piensa en ello.

lunes, septiembre 17, 2007

La trapera

Creo que esta es la única canción que he escuchado en mi vida de rock en catalán que no suena a mierda pastelosa. Es más, yo creo que fue la primera.

Del 76 ni más ni menos.



No es viernes, pero así se empieza la semana con más ganas, no?
Tienen más canciones y más guapas, pero esta se merecía mención especial.

Ala, hasta otra.

Edito: Esto de poner podcast sigue siendo un coñazo. Descargar la canción aquí.

viernes, septiembre 14, 2007

De musas

Hoy, en su columna de opinión en La Vanguardia, Quim Monzó rescata para nosotros la que un día fue una de sus musas. Nos confiesa que en su infancia-adolescencia, cuando ver un desnudo en la prensa o cine era realmente difícil, y conseguir una verdadera revista porno era directamente imposible, una de las imágenes a la que con frecuencia recurría y que le transportaba con deleite a los brazos de Onán era una obra de Poussin llamada "Bacanal". Imagino que se referirá a esta obra:



En concreto, y esto es lo que me ha hecho más gracia es que, personificando algo más sus desvelos, confiesa haberse sentido atraído en mayor medida por la señorita de la esquina inferior derecha. Ella es la que le despertaba las mayores fantasías, a la que a más escenas eróticas era capaz de acomodar. Su musa para este tipo de naturales bajezas, vaya.

Su musa:



Pues sirva este post, gritado con voz alta y clara, como homenaje a todas esas mujeres que han hecho que nuestras turbulentas adolescencias tuvieran un pequeño remanso de paz. A todas esas mujeres reales o no, que de una manera u otra, nos dejaron llevar con un poco de menos decencia nuestra recién estrenada sexualidad.

Va por vosotras!

Y para no quedarme en menos que el señor Monzó, he estrujado mi memoria intentando encontrar alguna de mis musas de la infancia... Y a pesar de que se amontonan muchas de ellas en algún cajón semicerrado de mi memoria, he encontrado una que no era aquella a la que más amé (ejem), ni la más espectacular; una a la que casi consigo olvidar. He querido encontrar una que como al escritor, debido a que como criatura tampoco tenía demasiado acceso a revistas guarras y que los únicos Playboy que ojeé fueron los que mis amigos llevaban al cole para darnos envidia a los demás, me debí contentar a menudo con un "Fotogramas" algo subido de tono que cayó en mis ávidas manos. Ella no fue otra sino esta:



Sí, ya sé que he defraudado a muchos, pero qué quereis que os diga, tanto yo como el Monzó, nos teníamos que conformar con lo que había.

PD: Bueno, aquí ahora pueden poner ustedes enlaces a aquellos que un día dieron desahogo a sus sucias naturalezas. Por mucho que les duela reconocerlo. :)

Hacía años que llevaba esto dentro. Qué bien me he quedao. Gracias! Gracias mil!

viernes, septiembre 07, 2007

Un gato bajo un tejado de vieja uralita



Saliste de mi noche muy poco después de que yo saliera de tu cuerpo. Demasiado poco después. Te llamaré. Déjalo y no mientas. Ya entonces me contentaba con retener durante unas horas más tu olor en mi almohada. Más tarde, cuando saliera de ese duermevela, te recordaría con mi tristeza que no es tristeza y un vaso de vino blanco.

La espuma de afeitar desaparecía bajo la cuchilla como mi determinación bajo tus manos. El tipo del espejo no parecía darse cuenta de que puedo leer su mente y que sus ojos no podían engañarme. Aquella mirada tranquila y profunda, como de animal de tiro, no dejaba escapar nada de lo que sabía hervía en su interior. Su gestos serenos no permitían adivinar la pequeña llama que ardía allí dentro. Pero tú y yo ya nos conocemos, amigo.

Te quiero, escuchaba una vez y otra mientras hacíamos el amor como si no existiera ocasión de hacerlo más. Como si recorriera por última vez aquellos centímetros de piel que bien ya conocía. Eso era algo que nunca llegué a asumir del todo. Al oír aquello mis manos la sujetaban un poco más firmemente, un poco más cerca, un poco más cálido. Lo sabíamos, nunca lo dijimos pero lo sabíamos. Necesitábamos algo más para poder separar aquellos encuentros de todos los demás. Todo era exactamente igual que con otros amantes excepto por aquello. Y nunca lo supe encajar.

Ahora que ya hace tiempo que no me quedan lágrimas, ahora que no tengo sentido, ahora que lo siento todo menos, te empeñas en que gire todo alrededor de algo que ni siquiera está fijo. Como uno de esos planetarios locos donde todo gira alrededor de algo, que a su vez gira en torno a algo y lo que más inquietante lo hace, es no saber qué algo de todos esos soy yo.

Te dije que te llamaría. Anda, déjate de tonterías, hoy invito yo a cenar.

jueves, septiembre 06, 2007

Acércate

No hace demasiado leía una frase que tuvo la capacidad de dejarme unos instantes sin habla mental (sí, lo que absurdamente llamamos "mente en blanco"). Era de una ferocidad atroz y de una realidad tangible, dura.

De la misma forma que uno jamás está lo suficientemente lejos de aquello que más odia, tampoco está nunca lo suficientemente cerca de aquello que más ama.

Frases así son las que le dejan a uno perplejo frente a la absolutamente maravillosa complejidad humana. Esa complejidad que nos desespera por hacernos conscientes de que jamás seremos capaces de tener el control de todo, ni siquiera de comprenderlo. Ese TODO que se adivina abismal es algo tan inalcanzable que si realmente fuéramos conscientes de ello, caeríamos de manera instantánea en la más absoluta de las locuras. Nuestra mente ha sido moldeada por mil y una adversidades y las no menos alegrías de todos aquellos antepasados que se remontan hasta la forma primigenia de ameba o cualquier organismo unicelular del que hayamos sido capaces de descender. Ese cerebro que creemos el máximo exponente de la evolución, se convierte en un estúpido músculo sangrante en el momento en el que observamos frases como la mencionada. Si en el terreno físico nos vemos peleando constantemente contra las mil y una limitaciones que nos presenta esto que llamamos "vivir", en el terreno espiritual, en aquello que se dedica a intentar comprender la manera en la que nuestra alma se mueve, es poco más que un camino barrado en el que cada paso es un paso a ciegas. ¿Cuáles son las motivaciones ocultas de nuestro pensar que nos hacen vivir constantemente en esta frustración?

Sinceramente creo que hubo un momento en el que nuestra mente aprendió a ir más allá de nosotros mismos. Nuestro cerebro dio un paso de gigante con el que nos sacó tal ventaja, que desde que el sapiens empezó a serlo, no hemos sido capaces de reducir. Sí, nuestra mente abstrae. Esa es la esencia de considerarnos inteligentes, esa es la característica de la condición humana. Somos capaces de imaginar conceptos inexistentes a partir de nuestras vivencias y desarrollarlos en nuestro interior. Nos consideramos capaces de todo y sin embargo hay tantas cosas que se escapan a nuestro control, que realmente, a uno le dan ganas de rendirse y dormir. Todo lo que concierne a las relaciones humanas se antoja harto complejo para mentes diseñadas para la supervivencia física. Sin embargo, el paso que dimos y nos descubrió el juego de imaginar, traía consigo un efecto secundario. Una póliza como las que nos hace firmar el retorcido Satanás momentos antes de hacer cumplir nuestros más anhelados deseos y que convierten esos mismos deseos en nuestra principal tortura. Nos vimos a la vez en la incapacidad de aislar y controlar las emociones, en el descalabro que nos supone intentar congelar sentimientos atados a recuerdos, en la falta de habilidad para controlar nuestros máximos miedos y nuestras más altas cotas de felicidad. La incapacidad que a la vez nos hace nosotros mismos, todos diferentes, todos con unos temores, ansias, recuerdos y gratas emociones que han ido moldeándonos por dentro hasta hacernos ser como somos. En fin, esa incapacidad emocional que nos une, no es más que el resultado de haber sido dotados de una herramienta capaz de controlar nuestro entorno, una herramienta que desde luego, aún no sabemos manejar.

Y ahí estamos.

martes, agosto 14, 2007

...

Bueno, como habéis podido apreciar he estado un tiempecito de vacaciones mentales.

En breve estaré de vacaciones mentales y físicas. Intentaré volver cargado de cosas que contar. Éstas van a ser unas vacaciones muy reflexivas en las que me voy a dedicar a mí al 100%.

Seguro que algo digno de contar me traigo conmigo.

Hasta Septiembre. Corto y cierro.

viernes, julio 20, 2007

Censura patria (again)

Bueno, para todos aquellos que creían que vivimos en país superdemocrático y superadelentado:

Zas! En toa la boca!

Van y nos censuran El Jueves de esta semana por una portada en la que caricaturizan a nuestros monarcas

Y yo, que cuando leo una noticia de un pringao que meten en la cárcel de Tailandia por decir cuatro sandeces del rey pienso "madre mía, qué tercermundistas.. ¿cómo se puede llegar a ese nivel?..." ¿Sí? Pues toma, en la puerta de tu casa.

Pues aquí la tenéis por si no os da tiempo a verla:



No veré con mis ojos la 3ª república, no...