Hasta hace poco, de hecho hasta esta ocasión, cuando descubría una canción en algún anuncio o serie de televisión que salta a la masa y alguien decidía "revisitarla", al encontrarte con un conocido que te decía "¿has escuchado la nueva canción de...", tú, dibujabas esa mueca medio sonrisa medio sobradez y respondías algo así como "Esa canción es de antes de que tu nacieras, so melón". Bueno, algo así. Es la típica reacción cuando conoces algo y estás deseando hacerte el chulo por ello. No me ocurre demasiado a menudo, hay que reconocerlo, así que cuando ocurre... Doy asco.
Excepto en esta ocasión, no sé dónde la he escuchado porque no veo demasiado la televisión o la escucho mientras hago cualquier otra cosa. Creo que es de un anuncio de Nike (?). Da igual, el caso es que me ha encantado. La original es de Sergio Mendes, y ésta de Black Eyed Peas que, espero que ustedes me perdonen, pero no tengo ni zorra idea de quién son. El caso es que está muy bien así que espero que muevan las caderas como se merece:
Buen fin de semana, hermanos.
Me voy a ver si he cobrao.
viernes, septiembre 29, 2006
miércoles, septiembre 27, 2006
Platero
XXXII - LIBERTAD
Llamó mi atención, perdida por las flores de la vereda, un
pajarillo lleno de luz, que, sobre el húmedo prado verde, abría sin
cesar su preso vuelo policromo. Nos acercamos despacio, yo
delante, Platero detrás. Había por allí un bebedero umbrío, y unos
muchachos traidores le tenían puesta una red a los pájaros. El
triste reclamillo se levantaba hasta su pena, llamando, sin querer,
a sus hermanos del cielo.
La mañana era clara, pura, traspasada de azul. Caía del
pinar vecino un leve concierto de trinos exaltados, que venía y se
alejaba, sin irse, en el manso y áureo viento marero que ondulaba
las copas. ¡ Pobre concierto inocente, tan cerca del mal corazón !
Monté en Platero, y, obligándolo con las piernas, subimos, en
un agudo trote, al pinar. En llegando bajo la sombría cúpula
frondosa, batí palmas, canté, grité. Platero, contagiado, rebuznaba
una vez y otra, rudamente. Y los ecos respondían, hondos y
sonoros, como en el fondo de un gran pozo. Los pájaros se fueron
a otro pinar, cantando.
Platero, entre las lejanas maldiciones de los chiquillos
violentos, rozaba su cabezota peluda contra mi corazón, dándome
las gracias hasta lastimarme el pecho.
Joder, todo el mundo tendría que leer este libro alguna vez.
Pues aquí lo tenéis.
jueves, septiembre 21, 2006
Atrás
No entiendo porqué no lo he hecho nunca. Supongo que es una de esas cosas que vas dejando postergadas para un momento adecuado. Esperas encontrar el tiempo y al final, cuando echas cuentas, ves que hace demasiado tiempo desde el primer día que te rondó la idea por la cabeza.
Siempre he querido subir a la Torre Eiffel... No entiendó por qué no lo hice nunca. Algún día se lo propondré a Mariela. Mariela es mi mujer. Acabamos de casarnos pero nos cuesta encontrar tiempo para hacer cosas como esta. Y es bien simple, tan sólo tenemos que subir a la pequeña barca que tenemos atracada en el patio, junto a la ría, y remar hasta la base de la Torre. Yo calculo que desde Orio hasta allí no debe haber más de un par de horas, tres como mucho. Sin cansarnos.
Le diré a Mariela que prepare esos pinchos que no sé qué les echa pero que tanto me gustan. Nos llevaremos la botella de txacolí y nos acercaremos una mañana por allí. Me gusta cómo se ríe Mariela cuando bebe txacolí. Hace tiempo que no la veo reírse así. De hecho no recuerdo la última vez que la vi reírse de esa manera. Nos vemos poco últimamente, ella siempre liada con sus cosas y yo siempre por ahí. Casi podría decir que la echo de menos. Qué cosas...
Tendría que mirar la barca. Creo que la guardé bajo aquella lona. Al fondo del patio, junto a la caseta de los aperos...
No sé qué pasa hoy que estoy tan cansado. Me cuesta horrores levantarme de este sillón. Voy a mirar por la ventana a ver qué tal tiempo hace y qué tal anda la lona de la barca. Tanto tiempo ya debe andar mal.
Qué raro, si que anda cambiado el patio. Curioso. De una estación a la otra todo cambia una barbaridad...
- Mariela ven, ¿dónde pusimos la barca? ¿Por qué no está en el patio?
- Abuelo, no soy Mariela, soy Ainhoa, tu nieta. ¿No te acuerdas de mí?
- Bah, no digas tonterías... ¿y ahora por qué lloras? Vamos tonta, ¿por qué no haces ese emparedado que tanto me gusta y nos vamos hoy a la Torre Eiffel?
Siempre he querido subir a la Torre Eiffel... No entiendó por qué no lo hice nunca. Algún día se lo propondré a Mariela. Mariela es mi mujer. Acabamos de casarnos pero nos cuesta encontrar tiempo para hacer cosas como esta. Y es bien simple, tan sólo tenemos que subir a la pequeña barca que tenemos atracada en el patio, junto a la ría, y remar hasta la base de la Torre. Yo calculo que desde Orio hasta allí no debe haber más de un par de horas, tres como mucho. Sin cansarnos.
Le diré a Mariela que prepare esos pinchos que no sé qué les echa pero que tanto me gustan. Nos llevaremos la botella de txacolí y nos acercaremos una mañana por allí. Me gusta cómo se ríe Mariela cuando bebe txacolí. Hace tiempo que no la veo reírse así. De hecho no recuerdo la última vez que la vi reírse de esa manera. Nos vemos poco últimamente, ella siempre liada con sus cosas y yo siempre por ahí. Casi podría decir que la echo de menos. Qué cosas...
Tendría que mirar la barca. Creo que la guardé bajo aquella lona. Al fondo del patio, junto a la caseta de los aperos...
No sé qué pasa hoy que estoy tan cansado. Me cuesta horrores levantarme de este sillón. Voy a mirar por la ventana a ver qué tal tiempo hace y qué tal anda la lona de la barca. Tanto tiempo ya debe andar mal.
Qué raro, si que anda cambiado el patio. Curioso. De una estación a la otra todo cambia una barbaridad...
- Mariela ven, ¿dónde pusimos la barca? ¿Por qué no está en el patio?
- Abuelo, no soy Mariela, soy Ainhoa, tu nieta. ¿No te acuerdas de mí?
- Bah, no digas tonterías... ¿y ahora por qué lloras? Vamos tonta, ¿por qué no haces ese emparedado que tanto me gusta y nos vamos hoy a la Torre Eiffel?
jueves, septiembre 14, 2006
miércoles, septiembre 13, 2006
viernes, septiembre 08, 2006
Rubianes somos todos
Durante estos últimos días hemos sido espectadores de algo que a mí, como supuesto ciudadano de una sociedad libre, me produce vergüenza ajena.
Acaba de hacerse público que el actor Pepe Rubianes no actuará en el Teatro Español de Madrid por obra y gracia de Gallardón.
Supongo que sabéis de dónde viene todo esto. Viene, de enero de este año, en el que el actor, en un programa de TV3 (argh! vade retro satanás! ya están aquí los catalanes!) un poco hasta los huevos de oir sandeces sobre el desmembramiento y la balcanización de España, saltó y sacó de sus adentros un "Puta unidad de españa" y un "meteros España por el culo, así os reviente y os queden los huevos colgando del campanario". Algo así, estoy tirando de mi memoria que no es una de mis grandes virtudes.
Bien, aquello fue un descojone para cualquiera que tenga dos dedos de frente y que estuviera tan hasta los huevos del acoso y derribo al estatut como lo estábamos todos (catalanes o no). Pues bien, el descojone popular no lo fue tanto para los de siempre. Para los jodidos fachosos (fascistas, qué coño) que viven agazapados bajo las siglas de las emisoras de radio y periodicuchos de bajo calado moral. Rojos de ira (me encanta imaginármelos así) lanzaron sus esputos día sí día también, hasta que el actor y el presentador del programa tuvieron que pedir disculpas públicas después de verse inmersos en una denuncia presentada por la "Asociación por la defensa de la Unidad de España" (?), que si el nombre de dicha asociación ya da miedo, imaginaos a los bichos que deben habitarla.
Si el hecho de que un actor deba pedir públicas disculpas y decir por activa y por pasiva que él respeta la democracia y la constitución no es ya lo bastante patético de por sí, y que cualquiera que utilice la materia gris para lo que está destinada considerará como obvio, doblemente patético es el que el "izquierdoso", el del "buen rollito" Gallardón, declare persona non grata a Rubianes en el Teatro Español con motivo de la representación de "Lorca eran todos". Este tipo, al que yo consideraba un personaje cabal, de una derecha racional (quizá el único del que tengo constancia hasta ahora) se acaba de meter en el terreno de la derecha rancia, de la derecha que da asco, de la derecha de la censura y la prohibición. La reaccionaria.
¡Encima representando la puta obra de "Lorca eran todos"! ¡Manda Huevos! ¿pero es que nadie sabe sacar una puta lección de nuestra historia reciente?
¿Pero como podéis someteros a los personajes de esa putrefacta caverna en la que habitan únicamente seres resentidos, rencorosos, que añoran aquél pasado mejor?
Madrileños, en serio, abrid los ojos y ved lo que están haciendo con vuestros votos. Daos cuenta de a qué tipo de personas tenéis al frente de vuestro municipio y vuestra comunidad.
No estoy haciendo ningún llamamiento político, líbreme dios, pero cuando ocurren cosas como ésta, uno necesita decirlo alto y claro: No volveréis a hacer lo mismo. No condenaréis al ostracismo a un artista por poneros los puntos sobre las íes. No podréis evitar que ellos, personajes que TAMBIÉN tiene acceso a los medios, os den una bofetada en la cara y os dejen a la altura moral de una babosa de estanque.

Joderos, joderos vosotros y vuestra "PUTA UNIDAD DE ESPAÑA, METEROSLA POR EL CULO Y OJALÁ OS REVIENTE Y OS QUEDEN LOS HUEVOS COLGANDO DEL CAMPANARIO". Lo digo yo, lo digo alto y claro, porque desde hoy yo también soy Pepe Rubianes.
Acaba de hacerse público que el actor Pepe Rubianes no actuará en el Teatro Español de Madrid por obra y gracia de Gallardón.
Supongo que sabéis de dónde viene todo esto. Viene, de enero de este año, en el que el actor, en un programa de TV3 (argh! vade retro satanás! ya están aquí los catalanes!) un poco hasta los huevos de oir sandeces sobre el desmembramiento y la balcanización de España, saltó y sacó de sus adentros un "Puta unidad de españa" y un "meteros España por el culo, así os reviente y os queden los huevos colgando del campanario". Algo así, estoy tirando de mi memoria que no es una de mis grandes virtudes.
Bien, aquello fue un descojone para cualquiera que tenga dos dedos de frente y que estuviera tan hasta los huevos del acoso y derribo al estatut como lo estábamos todos (catalanes o no). Pues bien, el descojone popular no lo fue tanto para los de siempre. Para los jodidos fachosos (fascistas, qué coño) que viven agazapados bajo las siglas de las emisoras de radio y periodicuchos de bajo calado moral. Rojos de ira (me encanta imaginármelos así) lanzaron sus esputos día sí día también, hasta que el actor y el presentador del programa tuvieron que pedir disculpas públicas después de verse inmersos en una denuncia presentada por la "Asociación por la defensa de la Unidad de España" (?), que si el nombre de dicha asociación ya da miedo, imaginaos a los bichos que deben habitarla.
Si el hecho de que un actor deba pedir públicas disculpas y decir por activa y por pasiva que él respeta la democracia y la constitución no es ya lo bastante patético de por sí, y que cualquiera que utilice la materia gris para lo que está destinada considerará como obvio, doblemente patético es el que el "izquierdoso", el del "buen rollito" Gallardón, declare persona non grata a Rubianes en el Teatro Español con motivo de la representación de "Lorca eran todos". Este tipo, al que yo consideraba un personaje cabal, de una derecha racional (quizá el único del que tengo constancia hasta ahora) se acaba de meter en el terreno de la derecha rancia, de la derecha que da asco, de la derecha de la censura y la prohibición. La reaccionaria.
¡Encima representando la puta obra de "Lorca eran todos"! ¡Manda Huevos! ¿pero es que nadie sabe sacar una puta lección de nuestra historia reciente?
¿Pero como podéis someteros a los personajes de esa putrefacta caverna en la que habitan únicamente seres resentidos, rencorosos, que añoran aquél pasado mejor?
Madrileños, en serio, abrid los ojos y ved lo que están haciendo con vuestros votos. Daos cuenta de a qué tipo de personas tenéis al frente de vuestro municipio y vuestra comunidad.
No estoy haciendo ningún llamamiento político, líbreme dios, pero cuando ocurren cosas como ésta, uno necesita decirlo alto y claro: No volveréis a hacer lo mismo. No condenaréis al ostracismo a un artista por poneros los puntos sobre las íes. No podréis evitar que ellos, personajes que TAMBIÉN tiene acceso a los medios, os den una bofetada en la cara y os dejen a la altura moral de una babosa de estanque.
Joderos, joderos vosotros y vuestra "PUTA UNIDAD DE ESPAÑA, METEROSLA POR EL CULO Y OJALÁ OS REVIENTE Y OS QUEDEN LOS HUEVOS COLGANDO DEL CAMPANARIO". Lo digo yo, lo digo alto y claro, porque desde hoy yo también soy Pepe Rubianes.
viernes, septiembre 01, 2006
Again
La sonrisa en los labios. Las ganas de ver a la gente. De irse a dormir tarde/pronto. Las cervezitas de más. Las risas. La música. Los planes para el fin de semana a punto de hacerse realidad. La lenta despedida de las noches veraniegas. Los últimos coletazos en camiseta y sandalias. El fresquito por la noche...
Una vez más, señoras y señores, es Viernes.
Una vez más, señoras y señores, es Viernes.
martes, agosto 29, 2006
Superhombres
Porque todos tenemos nuestros mitos.
Sí, ya sé que es un coñazo hablaros otra vez de escalada, pero no os preocupéis, no lo haré muy a menudo.
Os quería enseñar el siguiente vídeo. Se trata de una de las vías de escalada deportiva de mayor dificultad del mundo. La mayor hasta hace muy poco. Tan sólo han conseguido repetirla 5 ó 6 personas más a parte de su "inventor".
La vía nació de los delirios de Wolfgang Gullich hace 15 años. Este tipo escalaba a años luz de cualquier otro que lo hiciera en aquellos días. De hecho, tuvieron que pasar más de 4 años para que el siguiente escalador de las decenas que asediaban esa vía (los mejores del mundo), lo consiguiera.
Gullich (se le puede ver haciendo de doble en "Máximo Riesgo" de Stallone) escalaba por encima de todos, mejor que nadie, era un semidios y lo seguiría siendo si el tipo no se hubiera matado en un accidente de coche (manda huevos).
Pues bien, el tercer superhombre en conseguirlo no ha sido otro que el vasco Iker Pou. Un chaval que parece poca cosa, y que sin embargo es capaz de hacer cosas como ésta. Aquí teneis su hazaña.
"Action Direct 9a" por Iker Pou:
Y para amenizar esto un poco más, el siguiente video de otro superhombre. Dan Osman. El vídeo es completamente real.
Alucinad porque Spiderman existe:
Dan Osman.El tipo estaba chalao, y digo que estaba porque el pobre también la diñó. Eso sí, murió haciendo lo que más le gustaba. Que después de escalar todo lo escalable se dedicó a saltar atao de una cuerda alturas de 100 y 200 metros desde la propia pared. Hasta que un día una cuerda no aguantó y bueno, pues eso.
Sí, ya sé que es un coñazo hablaros otra vez de escalada, pero no os preocupéis, no lo haré muy a menudo.
Os quería enseñar el siguiente vídeo. Se trata de una de las vías de escalada deportiva de mayor dificultad del mundo. La mayor hasta hace muy poco. Tan sólo han conseguido repetirla 5 ó 6 personas más a parte de su "inventor".
La vía nació de los delirios de Wolfgang Gullich hace 15 años. Este tipo escalaba a años luz de cualquier otro que lo hiciera en aquellos días. De hecho, tuvieron que pasar más de 4 años para que el siguiente escalador de las decenas que asediaban esa vía (los mejores del mundo), lo consiguiera.
Gullich (se le puede ver haciendo de doble en "Máximo Riesgo" de Stallone) escalaba por encima de todos, mejor que nadie, era un semidios y lo seguiría siendo si el tipo no se hubiera matado en un accidente de coche (manda huevos).
Pues bien, el tercer superhombre en conseguirlo no ha sido otro que el vasco Iker Pou. Un chaval que parece poca cosa, y que sin embargo es capaz de hacer cosas como ésta. Aquí teneis su hazaña.
"Action Direct 9a" por Iker Pou:
Y para amenizar esto un poco más, el siguiente video de otro superhombre. Dan Osman. El vídeo es completamente real.
Alucinad porque Spiderman existe:
Dan Osman.El tipo estaba chalao, y digo que estaba porque el pobre también la diñó. Eso sí, murió haciendo lo que más le gustaba. Que después de escalar todo lo escalable se dedicó a saltar atao de una cuerda alturas de 100 y 200 metros desde la propia pared. Hasta que un día una cuerda no aguantó y bueno, pues eso.
viernes, agosto 25, 2006
Ya están aquí
miércoles, agosto 23, 2006
El Resumen (jijiji)
La cosa se podría resumir (menos mal) así:
España: Lugares nuevos, bonitos, gente guapa y relax. Mucho relax.
Almería. Cabo de Gata. Bonito parque natural bastante respetado por el hormigón y el asfalto. Rincones dignos de visitar. Tan sólo estuvimos en Agua Amarga. Un lugar al que hace tiempo tenía ganas de acercarme y que parece esconderse entre rocas y desierto.
En las cercanías nos prometieron grandes playas y buenos lugares para la noche, pero las ganas de tranquilidad y lo bien que sientan los cubatas tirao en la arena de la playa te hacen desistir de intentar ir a ningún lado.
Cádiz me decepcionó un poco al compararlo con anteriores visitas. Allí, si quieres encontrar la tranquilidad es un buen lugar. Si vas a los sitios más frecuentados, se empieza a perder ese aire de jipi trasnochado que se respiraba y empieza a oler un poco a Ibiza. Al tiempo. De todas formas allí vi por ejemplo las mejores puestas de luna de toda mi vida como las que se ven desde la Hayma de los Caños o desde la preciosa playa de Bolonia.

- Lus de luna en bolonia -
Pues eso, todo más o menos bien. Tranquilidad combinada con fiesta y baños en la playa.
Día D: Desembarco en Tánger (Marruecos)
Un billete para el Ferry que te lleva a Tánger. Esa es toda la información que teníamos de Marruecos. Ni guías de viaje, ni mapas, ni pollas. Nos habían dicho "tenéis que ver esto", "esto otro os encantará"... pero vaya, que ni zorra de dónde estaba cada cosa, ni cómo llegar allí.
3 guiris en Tánger. Ahora sé cómo se sienten los ingleses y alemanes recién llegados a nuestras tierras. Dios, qué chungo.
Bueno, desembarcamos en Tánger y allí nos vamos con la mochila a cuestas. Ni taxis ni nada, cojones. Que somos españoles, ostia.
Pues después de caminar unos 500 metros y de que nos engañaran varias veces y lo intentaran otras cuantas, decidimos sentarnos. Tiempo muerto. Vamos a comer algo y reflexionamos sobre cómo salir de este puto infierno. Como todo Marruecos sea así ya me estoy cogiendo el Ferry otra vez.
Comemos. Decidimos que tenemos que salir de la ciudad buscando el sur, del que todo el mundo coincide en que la gente es más amable y es más bonito en general. Hay dos colegas que están en Ketama, les llamamos y nos dicen que ellos, en unos días se bajarán al Sur. Podemos encontrarnos con ellos allí, en Fes, por ejemplo. Ala, caminito de la estación de trenes.
Al rato nos llaman los de Ketama y nos dicen que vayamos para allá, que nos invitan en la casa donde están ellos y a una boda que se celebra allí.
Bien, vale, no hay problema. Primer destino Chauen que se ve que está cerca (al menos en el mapa que nos costó 6 eurazos. 60 Dirhams señores. Cabrones. y nos pedían 80...!) y al menos allí nos podemos hinchar a fumar si no queremos hacer nada más.
Al tema.
¿Cómo coño se llega a Chauen?
Preguntamos a varios taxistas y supongo que lo de engañar va con la profesión, con lo que después de que pagar mucho más que lo razonable y algo más que lo caro (aunque a nosotros nos pareciera poco) llegamos a la estación de autobuses.
Atención. Llegó el momento de desconectar de occidente.
Un edificio pequeño, lleno, pero lleno de peña que habla raro y a gritos, todo lleno de esos caminitos de hormigas que parecen ser su manera de escribir las cosas, horarios y en una de las ventanillas, entre mil nombres de sitios más, vemos "Chauen". Coño, parece que es aquí. Nos ponemos con cara de susto a hacer cola ahí mismo. A los dos minutos se acerca un tipo, nos pregunta a dónde vamos, nos saca a la calle, nos dice qué autocar es el que va para allá y nos dice a quién tenemos que comprarle los billetes. Justo lo que había dicho el taxista que teníamos que evitar a toda costa. Genial.
Apenas hemos pagado unos billetes que no sabemos si son falsos o qué, nos meten en un autocar que no sabemos a dónde coño va, pero que tenemos que coger ya porque se va.
A todo esto, descubrimos de golpe, que en Marruecos, por alguna razón mistico-cósmica viven a 2 horas menos que en la península. Pos fale.
Bien. El autobus esta infectao de gente, apesta, por supuesto no hay aire acondicionado y un cartón sustituye a lo que debía ser nuestra ventana. Mientras empezamos a sudar como auténticos cerdos iniciamos nuestras primeras relaciones con la gente de allí. Está claro quién es el exótico en ese autobús. Y entre la gracia que les hacemos y que la gente de allí es cantidad hospitalaria y agradable nos damos cuenta de que vamos bien, ese autobús va a Chauen. En unas 3 horas (3 horas?! pero si en el mapa está jodidamente pegao!) estaremos allí.
Bueno, el autobús se pone en movimiento. Al poco llegamos a Tetouán y hacemos una parada. El autobús se llena de niños vendiendo cosas, gente que sube, gente que baja, gente que sale a descansar... Arrancamos de nuevo y al poco llegamos a Chauen (bueno, a mí se me hizo mucho, pero porque me tiré todo el camino de pié para dejarle mi sitio a un niño que se había quedado sin asiento, en fins).
El autobús nos deja en medio de un pueblo desierto que se supone que es Chauen. La gente del autobús nos despide animadamente. Y ahora... qué?
Bien, al parecer nuestros amigos están cerca, nos dicen que cojamos un taxi y nos paremos en el momento en el que hagamos 22 km justos (?). Bien, no preguntes. Estás en otro continente y las cosas no tienen porqué ser lógicas.
Cogemos el puto taxi. Un mercedes con aproximadamente 1.500.000 kilómetros a sus espaldas. El viaje es de lo más curioso, cada 200 metros durante todo el viaje, gente del lugar nos silba desde el arcén para que paremos y probemos los productos de la tierra. Yo, miro al taxista y no, creo que es mejor que no paremos.
Por fin, tras 5 (5!) putas horas en coche para hacer unos 100km (No. No estaba tan cerca como el desorientao de mi amigo había dicho, pero entre el taxista y la gente que nos acogía se entendieron por teléfono y nos dejamos hacer) llegamos a un pequeña casita al pie de la carretera, en la montaña, en Ketama.
Nuestros amigos y la familia que les acogía se vuelca sobre nosotros. Desde ese momento y hasta que nos vamos de allí, nos cuidaran como a los suyos o más.
Como las últimas horas del viaje fueron de noche, no llegamos a percatarnos de algo. Cuando nuestros ojos se acostumbraron a la oscuridad exterior, vimos que todo eso que había cultivado a un lado y a otro de la carretera con ese olor tan particular no era otra cosa que... Kif. Amigos, creo que he encontrado mi hogar.
Esa misma noche vamos a la boda a la que estamos invitados. Es el primer día de los 3 que dura la fiesta y ese día sin duda, la atracción principal del evento somos nosotros. La gente no deja de observar a los 5 extraterrestres que acaban de llegar. sin embargo al poco nos acogen como a uno de ellos y nos tratan genial. De verdad.
Poco después, entre que hace un frío del cagarse y que tampoco es cuestión de que el novio pierda protagonismo (sí, hombres y mujeres permanecen separados durante la fiesta. Al menos ese día.) decidimos volver a la casa, pero resulta que un amigo de un familiar de la casa en la que estamos decide que esa noche la pasemos en su casa.
Nuestros amigos (que llevan allí 3 días) nos empiezan a poner en situación. Aquí el más tonto hace relojes y todo el mundo, todo el mundo, se dedica a lo mismo. Al cultivo del Kif.
La policía no se pasea por esa zona de Marruecos (y mira que en Marruecos ves pasma por todas partes) y esta gente suministra de hachís a media Europa. Definitivamente, he encontrado mi lugar en el mundo.
La casa a la que nos acaban de invitar es una pequeña casa, pobre, con a apenas un comedor/sala de estar y poco más. La cocina en el patio, el lavabo se resume en un agujero y un cubo de agua (y seguirá siendo así en todo marruecos), una habitación para el matrimonio y unas mantas hacen de cama en otra habitación para los críos compartiéndola con una simpática oveja. Empiezo a pensar que esta gente está loca. Ellos, pobres como ratas nos están dando todo lo que tienen. Incluso más.
Los que llevaban allí varios días me explican que el día anterior estuvieron haciendo Kif (polen de la planta apretao con el calor de la mano. Nada más) y mañana haremos una visita a los campos de kif de cerca del arroyo cercano.
Nos tomamos unos tés con nuestro anfitrión (A la mujer a penas la vemos. Tenemos que escaparnos de la vigilancia de él para charlar con ella. Llevan vidas paralelas. El tema de las mujeres en marruecos, en la parte rural al menos, merece otro post más adelante), nos hinchamos de fumar de esa maravilla que corre por la mesa y al poco, a dormir.
Por la mañana levantarse temprano (hay pocas cosas que molesten a un marroquí, muy pocas, y una de ellas es que te levantes más tarde que ellos). Yo y otro, nos apuntamos con Ijlif (?) el anfitrión a amontonar marihuana en una habitación para prensarla y secarla... Kilos, muchos kilos de esa maravilla puestos unos encima de otros.
Poco después y con un globazo encima que es difícil explicar nos disponemos a aprender como se extrae el oro verde. El polen.
Pues la verdad es que tiene poco misterio:
- Coges un plato metálico.
- Le pones un trapo fino encima (que hará de filtro) y lo atas fuerte por debajo. Que quede tenso.
- Le pones una jartá de planta desmenuzada encima.
- Lo cubres de nuevo con un plástico y lo atas por debajo también.
- Y te pones a tocar el tambor con dos ramitas.
Es curioso porque apalear el Kif siempre se hace con el mismo ritmo (que a mí me recordaba a un jaco al trote.. tacatá tacatá...). Es genial caminar por los caminos de Ketama y escuchar como de vez en cuando, de alguna casa te llega esa maravillosa melodía. Tacatá tacatá....
-Luego lo retiras todo. Apartas la planta para hacer una segunda batida más tarde.
-En el plato aparece un polvillo caqui maravilloso. Lo recoges, lo pones dentro del chivato de un paquete de tabaco, le das calor con tu mano y voilá. Ya tienes tu primera china de puro polen. ¿No es maravilloso?
Bueno, poco más os puedo explicar de Ketama, hay más cosas pero creo que esto se está extendiendo demasiado. Dejémoslo en que la gente es encantadora, agradecida, súper hospitalaria, que es genial aprender tus primeras palabras en árabe y ver cómo te lo agradecen, que uno al irse, se deja algo allí. Amigos. Muchos amigos.
Llega el día de irse.
A ver. No tenemos coche. Estamos en medio de la nada. Apenas una carretera en un valle. Pos bueno. Nos sentamos en el arcén y a parte de burros y algún coche perdido, esperamos que pase un taxi. Así sin más. Después de hablar con algún lugareño nos dice que "es probable" que pase un autobús (no. otra vez no...) para Fes. Efectivamente. Aparecido de la nada, renqueante, aparece un autobús en una curva, le hacemos parar y le decimos que vamos a Fes. Ok. Es ese.
Aún con la cara de asombro, le damos las mochilas a un señor que las pone en el techo y subimos y por unos 5 euros nos llevarán a Fes.
En el mapa está también cerca, pero en ese nuevo viaje decidí que no volvería a sacar el puto mapa de su sitio. Creo que fueron unas seis horas de autocar (puede que más) asfixiante, que olía mal, pero como uno ya sabía sus primeras palabras en árabe y que allí en Marruecos descubrí que sé hablar en francés, pues charlando con unos y otros, se hizo un poco más ameno.
Llegamos a Fes (antigua capital de Marruecos, antiquísima, desprende historia), el autobús nos deja donde nosotros creemos que puede estar el centro y ala, ni taxi ni ostias. Nos metemos por una puerta con seis millones de años que parece que se adentra en el casco antiguo. Apretad el culo que aquí vamos a flipar seguro.
Bueno, la verdad es que el lugar es increíbles, las calles, pasadizos de un laberinto parecen agruparse como antes aquí, por gremios, y en ese momento nos encontramos en el de los carpinteros. Olor a madera serrada y a estiércol de los mil burros que recorren cargados esas estrechas callejuelas.
Al poco, y después de andar un rato sin mucho rumbo, unos lugareños nos dicen donde podemos conseguir una cama para esa noche. Sin fiarnos mucho aún nos conducen a una preciosa pensión que por unos 10 euros la noche te permite dormir en un pequeño palacio. Completa. Mierda. Sin embargo te permiten dormir en la terraza por la mitad de precio. No gracias. Aún no estamos tan desesperados.
Regateamos con el taxista (ya empezamos a dominar el tema) y nos lleva a Beb Bujalud, una de las zonas más turísticas y a la vez con las pensiones baratas. Llegamos y a 10 metros del taxi ya hemos escogido habitación.
Nos da tiempo aún a perdernos en el laberíntico zoco que nace en esa puerta del barrio (Fes el Bali) y a cenar por un muy módico precio y a comer todos los platos de riesgo que nos recomendaban no probar, por lo del agua y tal. A la mañana siguiente, nuestra nueva compañera de viaje, la diarrea se presenta sin avisar. Ahí ya cayeron los primeros.
Al día siguiente, harto de ver lámparas, teteras, ropa de imitación, abandono al grupo y me aventuro en solitario por aquel maravilloso laberinto. Aquí todo el mundo habla francés y le importa una mierda si hablas algo de árabe, ellos prefieren tratarte en francés. Vale, yo ya hablo francés de puta madre desde hace 2 días.
Conozco gente muy amable (y no sólo porque te lo quieran vender todo), olores nuevos, objetos artesanos increíbles, especies de colores que jamás imaginé, alfombras hechas a mano preciosas... Y yo sin mi cámara... Después de mucho rato deambulando por ahí, fisgoneandolo todo y apreciando detalles a los que los lugareños no le dan la más mínima importancia y que hacen de aquel lugar un sitio mágico, decido volver con mis colegas, a los que dejé sin avisar y que a lo mejor me están buscando.
Lo demás se puede resumir en té, comer, dormir, espléndidas fumadas conversaciones en la terraza de la pensión con la vista de la ciudad debajo... En fin, un pequeño sueño real.
La parte final del viaje la decidimos hacer por la costa. Bordear el atlántico de nuevo en dirección tánger. El fallo de no haber bajado la furgo nos ha costado recortar días de vacaciones. Escogemos el tren. Por probar. No puede ser peor que el autobús o los taxis de 6 pasajeros más chófer.
Total en el mapa... Es igual.
Pues ala, otras 6 (8?) horas de tren y nos plantamos en Asilah. Buscamos pensión o camping. Pensiones completas. Vamos a parar a cenar y escogemos camping... En esas que por cuestiones del azar el camarero nos propone alquilarnos una casa. SU casa para ser exactos. Tiene sitio para dormir, cocina, lavabo con ducha fría, madre y dos hermanos. Por unos 25 euros dormimos los 5.
El tipo (Gaba para los amigos) es un tío encantador que tiene como compañero de habitación y amigo a un águila pescadora ni más ni menos de apenas un año.
La mujer más encantadora si cabe nos tratará como no soñamos. Nos hace desayuno e incluso una sopita para cuando llegábamos cansados de playa y calle.
Las playas. Geniales. Vírgenes. Exóticas. A ellas llegamos en carro (sí. sí. de los de un caballo y dos ruedas de coche). Creo que era de los pocos transportes que nos quedaban por probar.

- Playas exóticas. Asilah -
Nos dejaron un par de tablas de surf (por la voluntad) para que nos diéramos unos pocos barrigazos y decidir unánimemente que esas tablas estaban estropeadas o mal hechas. No había duda.

- Nuestra primera cerveza en el shiringuito surfero. La kanserperra mirando para otro lao y fumando kif -
A partir de ahí ya sólo quedaba una cosa. Cruzar la aduana con lo poco que nos quedaba por fumar y a lo que yo no pensaba renunciar. Era poco.. Dónde lo escondo. Dobles fondos, agujeros corporales, pasta de dientes.... Qué coño. En el paquete de tabaco. Con dos cojones. Lo mejor la naturalidad.
Al final, los dos picoletos aburridos apenas se fijaron en nosotros y llegué sano, salvo y con de fumar a Tarifa. A reencontrarme con mi añorada cerveza. Cómo te eché de menos cabrona.
Ya sólo nos quedaban 1000 km que nos separaban de mi vida. Mi otra vida. Esta vida.
Algo me quedó muy claro en este viaje. No hay miedo. No hay marcha atrás. No hay tiempo para sentirse solo en sitios así.
Próximo destino: Tailandia.
Más adelante lo ilustro con algunas fotos que no tengo más tiempo
España: Lugares nuevos, bonitos, gente guapa y relax. Mucho relax.
Almería. Cabo de Gata. Bonito parque natural bastante respetado por el hormigón y el asfalto. Rincones dignos de visitar. Tan sólo estuvimos en Agua Amarga. Un lugar al que hace tiempo tenía ganas de acercarme y que parece esconderse entre rocas y desierto.
En las cercanías nos prometieron grandes playas y buenos lugares para la noche, pero las ganas de tranquilidad y lo bien que sientan los cubatas tirao en la arena de la playa te hacen desistir de intentar ir a ningún lado.
Cádiz me decepcionó un poco al compararlo con anteriores visitas. Allí, si quieres encontrar la tranquilidad es un buen lugar. Si vas a los sitios más frecuentados, se empieza a perder ese aire de jipi trasnochado que se respiraba y empieza a oler un poco a Ibiza. Al tiempo. De todas formas allí vi por ejemplo las mejores puestas de luna de toda mi vida como las que se ven desde la Hayma de los Caños o desde la preciosa playa de Bolonia.

Pues eso, todo más o menos bien. Tranquilidad combinada con fiesta y baños en la playa.
Día D: Desembarco en Tánger (Marruecos)
Un billete para el Ferry que te lleva a Tánger. Esa es toda la información que teníamos de Marruecos. Ni guías de viaje, ni mapas, ni pollas. Nos habían dicho "tenéis que ver esto", "esto otro os encantará"... pero vaya, que ni zorra de dónde estaba cada cosa, ni cómo llegar allí.
3 guiris en Tánger. Ahora sé cómo se sienten los ingleses y alemanes recién llegados a nuestras tierras. Dios, qué chungo.
Bueno, desembarcamos en Tánger y allí nos vamos con la mochila a cuestas. Ni taxis ni nada, cojones. Que somos españoles, ostia.
Pues después de caminar unos 500 metros y de que nos engañaran varias veces y lo intentaran otras cuantas, decidimos sentarnos. Tiempo muerto. Vamos a comer algo y reflexionamos sobre cómo salir de este puto infierno. Como todo Marruecos sea así ya me estoy cogiendo el Ferry otra vez.
Comemos. Decidimos que tenemos que salir de la ciudad buscando el sur, del que todo el mundo coincide en que la gente es más amable y es más bonito en general. Hay dos colegas que están en Ketama, les llamamos y nos dicen que ellos, en unos días se bajarán al Sur. Podemos encontrarnos con ellos allí, en Fes, por ejemplo. Ala, caminito de la estación de trenes.
Al rato nos llaman los de Ketama y nos dicen que vayamos para allá, que nos invitan en la casa donde están ellos y a una boda que se celebra allí.
Bien, vale, no hay problema. Primer destino Chauen que se ve que está cerca (al menos en el mapa que nos costó 6 eurazos. 60 Dirhams señores. Cabrones. y nos pedían 80...!) y al menos allí nos podemos hinchar a fumar si no queremos hacer nada más.
Al tema.
¿Cómo coño se llega a Chauen?
Preguntamos a varios taxistas y supongo que lo de engañar va con la profesión, con lo que después de que pagar mucho más que lo razonable y algo más que lo caro (aunque a nosotros nos pareciera poco) llegamos a la estación de autobuses.
Atención. Llegó el momento de desconectar de occidente.
Un edificio pequeño, lleno, pero lleno de peña que habla raro y a gritos, todo lleno de esos caminitos de hormigas que parecen ser su manera de escribir las cosas, horarios y en una de las ventanillas, entre mil nombres de sitios más, vemos "Chauen". Coño, parece que es aquí. Nos ponemos con cara de susto a hacer cola ahí mismo. A los dos minutos se acerca un tipo, nos pregunta a dónde vamos, nos saca a la calle, nos dice qué autocar es el que va para allá y nos dice a quién tenemos que comprarle los billetes. Justo lo que había dicho el taxista que teníamos que evitar a toda costa. Genial.
Apenas hemos pagado unos billetes que no sabemos si son falsos o qué, nos meten en un autocar que no sabemos a dónde coño va, pero que tenemos que coger ya porque se va.
A todo esto, descubrimos de golpe, que en Marruecos, por alguna razón mistico-cósmica viven a 2 horas menos que en la península. Pos fale.
Bien. El autobus esta infectao de gente, apesta, por supuesto no hay aire acondicionado y un cartón sustituye a lo que debía ser nuestra ventana. Mientras empezamos a sudar como auténticos cerdos iniciamos nuestras primeras relaciones con la gente de allí. Está claro quién es el exótico en ese autobús. Y entre la gracia que les hacemos y que la gente de allí es cantidad hospitalaria y agradable nos damos cuenta de que vamos bien, ese autobús va a Chauen. En unas 3 horas (3 horas?! pero si en el mapa está jodidamente pegao!) estaremos allí.
Bueno, el autobús se pone en movimiento. Al poco llegamos a Tetouán y hacemos una parada. El autobús se llena de niños vendiendo cosas, gente que sube, gente que baja, gente que sale a descansar... Arrancamos de nuevo y al poco llegamos a Chauen (bueno, a mí se me hizo mucho, pero porque me tiré todo el camino de pié para dejarle mi sitio a un niño que se había quedado sin asiento, en fins).
El autobús nos deja en medio de un pueblo desierto que se supone que es Chauen. La gente del autobús nos despide animadamente. Y ahora... qué?
Bien, al parecer nuestros amigos están cerca, nos dicen que cojamos un taxi y nos paremos en el momento en el que hagamos 22 km justos (?). Bien, no preguntes. Estás en otro continente y las cosas no tienen porqué ser lógicas.
Cogemos el puto taxi. Un mercedes con aproximadamente 1.500.000 kilómetros a sus espaldas. El viaje es de lo más curioso, cada 200 metros durante todo el viaje, gente del lugar nos silba desde el arcén para que paremos y probemos los productos de la tierra. Yo, miro al taxista y no, creo que es mejor que no paremos.
Por fin, tras 5 (5!) putas horas en coche para hacer unos 100km (No. No estaba tan cerca como el desorientao de mi amigo había dicho, pero entre el taxista y la gente que nos acogía se entendieron por teléfono y nos dejamos hacer) llegamos a un pequeña casita al pie de la carretera, en la montaña, en Ketama.
Nuestros amigos y la familia que les acogía se vuelca sobre nosotros. Desde ese momento y hasta que nos vamos de allí, nos cuidaran como a los suyos o más.
Como las últimas horas del viaje fueron de noche, no llegamos a percatarnos de algo. Cuando nuestros ojos se acostumbraron a la oscuridad exterior, vimos que todo eso que había cultivado a un lado y a otro de la carretera con ese olor tan particular no era otra cosa que... Kif. Amigos, creo que he encontrado mi hogar.
Esa misma noche vamos a la boda a la que estamos invitados. Es el primer día de los 3 que dura la fiesta y ese día sin duda, la atracción principal del evento somos nosotros. La gente no deja de observar a los 5 extraterrestres que acaban de llegar. sin embargo al poco nos acogen como a uno de ellos y nos tratan genial. De verdad.
Poco después, entre que hace un frío del cagarse y que tampoco es cuestión de que el novio pierda protagonismo (sí, hombres y mujeres permanecen separados durante la fiesta. Al menos ese día.) decidimos volver a la casa, pero resulta que un amigo de un familiar de la casa en la que estamos decide que esa noche la pasemos en su casa.
Nuestros amigos (que llevan allí 3 días) nos empiezan a poner en situación. Aquí el más tonto hace relojes y todo el mundo, todo el mundo, se dedica a lo mismo. Al cultivo del Kif.
La policía no se pasea por esa zona de Marruecos (y mira que en Marruecos ves pasma por todas partes) y esta gente suministra de hachís a media Europa. Definitivamente, he encontrado mi lugar en el mundo.
La casa a la que nos acaban de invitar es una pequeña casa, pobre, con a apenas un comedor/sala de estar y poco más. La cocina en el patio, el lavabo se resume en un agujero y un cubo de agua (y seguirá siendo así en todo marruecos), una habitación para el matrimonio y unas mantas hacen de cama en otra habitación para los críos compartiéndola con una simpática oveja. Empiezo a pensar que esta gente está loca. Ellos, pobres como ratas nos están dando todo lo que tienen. Incluso más.
Los que llevaban allí varios días me explican que el día anterior estuvieron haciendo Kif (polen de la planta apretao con el calor de la mano. Nada más) y mañana haremos una visita a los campos de kif de cerca del arroyo cercano.
Nos tomamos unos tés con nuestro anfitrión (A la mujer a penas la vemos. Tenemos que escaparnos de la vigilancia de él para charlar con ella. Llevan vidas paralelas. El tema de las mujeres en marruecos, en la parte rural al menos, merece otro post más adelante), nos hinchamos de fumar de esa maravilla que corre por la mesa y al poco, a dormir.
Por la mañana levantarse temprano (hay pocas cosas que molesten a un marroquí, muy pocas, y una de ellas es que te levantes más tarde que ellos). Yo y otro, nos apuntamos con Ijlif (?) el anfitrión a amontonar marihuana en una habitación para prensarla y secarla... Kilos, muchos kilos de esa maravilla puestos unos encima de otros.
Poco después y con un globazo encima que es difícil explicar nos disponemos a aprender como se extrae el oro verde. El polen.
Pues la verdad es que tiene poco misterio:
- Coges un plato metálico.
- Le pones un trapo fino encima (que hará de filtro) y lo atas fuerte por debajo. Que quede tenso.
- Le pones una jartá de planta desmenuzada encima.
- Lo cubres de nuevo con un plástico y lo atas por debajo también.
- Y te pones a tocar el tambor con dos ramitas.
Es curioso porque apalear el Kif siempre se hace con el mismo ritmo (que a mí me recordaba a un jaco al trote.. tacatá tacatá...). Es genial caminar por los caminos de Ketama y escuchar como de vez en cuando, de alguna casa te llega esa maravillosa melodía. Tacatá tacatá....
-Luego lo retiras todo. Apartas la planta para hacer una segunda batida más tarde.
-En el plato aparece un polvillo caqui maravilloso. Lo recoges, lo pones dentro del chivato de un paquete de tabaco, le das calor con tu mano y voilá. Ya tienes tu primera china de puro polen. ¿No es maravilloso?
Bueno, poco más os puedo explicar de Ketama, hay más cosas pero creo que esto se está extendiendo demasiado. Dejémoslo en que la gente es encantadora, agradecida, súper hospitalaria, que es genial aprender tus primeras palabras en árabe y ver cómo te lo agradecen, que uno al irse, se deja algo allí. Amigos. Muchos amigos.
Llega el día de irse.
A ver. No tenemos coche. Estamos en medio de la nada. Apenas una carretera en un valle. Pos bueno. Nos sentamos en el arcén y a parte de burros y algún coche perdido, esperamos que pase un taxi. Así sin más. Después de hablar con algún lugareño nos dice que "es probable" que pase un autobús (no. otra vez no...) para Fes. Efectivamente. Aparecido de la nada, renqueante, aparece un autobús en una curva, le hacemos parar y le decimos que vamos a Fes. Ok. Es ese.
Aún con la cara de asombro, le damos las mochilas a un señor que las pone en el techo y subimos y por unos 5 euros nos llevarán a Fes.
En el mapa está también cerca, pero en ese nuevo viaje decidí que no volvería a sacar el puto mapa de su sitio. Creo que fueron unas seis horas de autocar (puede que más) asfixiante, que olía mal, pero como uno ya sabía sus primeras palabras en árabe y que allí en Marruecos descubrí que sé hablar en francés, pues charlando con unos y otros, se hizo un poco más ameno.
Llegamos a Fes (antigua capital de Marruecos, antiquísima, desprende historia), el autobús nos deja donde nosotros creemos que puede estar el centro y ala, ni taxi ni ostias. Nos metemos por una puerta con seis millones de años que parece que se adentra en el casco antiguo. Apretad el culo que aquí vamos a flipar seguro.
Bueno, la verdad es que el lugar es increíbles, las calles, pasadizos de un laberinto parecen agruparse como antes aquí, por gremios, y en ese momento nos encontramos en el de los carpinteros. Olor a madera serrada y a estiércol de los mil burros que recorren cargados esas estrechas callejuelas.
Al poco, y después de andar un rato sin mucho rumbo, unos lugareños nos dicen donde podemos conseguir una cama para esa noche. Sin fiarnos mucho aún nos conducen a una preciosa pensión que por unos 10 euros la noche te permite dormir en un pequeño palacio. Completa. Mierda. Sin embargo te permiten dormir en la terraza por la mitad de precio. No gracias. Aún no estamos tan desesperados.
Regateamos con el taxista (ya empezamos a dominar el tema) y nos lleva a Beb Bujalud, una de las zonas más turísticas y a la vez con las pensiones baratas. Llegamos y a 10 metros del taxi ya hemos escogido habitación.
Nos da tiempo aún a perdernos en el laberíntico zoco que nace en esa puerta del barrio (Fes el Bali) y a cenar por un muy módico precio y a comer todos los platos de riesgo que nos recomendaban no probar, por lo del agua y tal. A la mañana siguiente, nuestra nueva compañera de viaje, la diarrea se presenta sin avisar. Ahí ya cayeron los primeros.
Al día siguiente, harto de ver lámparas, teteras, ropa de imitación, abandono al grupo y me aventuro en solitario por aquel maravilloso laberinto. Aquí todo el mundo habla francés y le importa una mierda si hablas algo de árabe, ellos prefieren tratarte en francés. Vale, yo ya hablo francés de puta madre desde hace 2 días.
Conozco gente muy amable (y no sólo porque te lo quieran vender todo), olores nuevos, objetos artesanos increíbles, especies de colores que jamás imaginé, alfombras hechas a mano preciosas... Y yo sin mi cámara... Después de mucho rato deambulando por ahí, fisgoneandolo todo y apreciando detalles a los que los lugareños no le dan la más mínima importancia y que hacen de aquel lugar un sitio mágico, decido volver con mis colegas, a los que dejé sin avisar y que a lo mejor me están buscando.
Lo demás se puede resumir en té, comer, dormir, espléndidas fumadas conversaciones en la terraza de la pensión con la vista de la ciudad debajo... En fin, un pequeño sueño real.
La parte final del viaje la decidimos hacer por la costa. Bordear el atlántico de nuevo en dirección tánger. El fallo de no haber bajado la furgo nos ha costado recortar días de vacaciones. Escogemos el tren. Por probar. No puede ser peor que el autobús o los taxis de 6 pasajeros más chófer.
Total en el mapa... Es igual.
Pues ala, otras 6 (8?) horas de tren y nos plantamos en Asilah. Buscamos pensión o camping. Pensiones completas. Vamos a parar a cenar y escogemos camping... En esas que por cuestiones del azar el camarero nos propone alquilarnos una casa. SU casa para ser exactos. Tiene sitio para dormir, cocina, lavabo con ducha fría, madre y dos hermanos. Por unos 25 euros dormimos los 5.
El tipo (Gaba para los amigos) es un tío encantador que tiene como compañero de habitación y amigo a un águila pescadora ni más ni menos de apenas un año.
La mujer más encantadora si cabe nos tratará como no soñamos. Nos hace desayuno e incluso una sopita para cuando llegábamos cansados de playa y calle.
Las playas. Geniales. Vírgenes. Exóticas. A ellas llegamos en carro (sí. sí. de los de un caballo y dos ruedas de coche). Creo que era de los pocos transportes que nos quedaban por probar.

Nos dejaron un par de tablas de surf (por la voluntad) para que nos diéramos unos pocos barrigazos y decidir unánimemente que esas tablas estaban estropeadas o mal hechas. No había duda.

A partir de ahí ya sólo quedaba una cosa. Cruzar la aduana con lo poco que nos quedaba por fumar y a lo que yo no pensaba renunciar. Era poco.. Dónde lo escondo. Dobles fondos, agujeros corporales, pasta de dientes.... Qué coño. En el paquete de tabaco. Con dos cojones. Lo mejor la naturalidad.
Al final, los dos picoletos aburridos apenas se fijaron en nosotros y llegué sano, salvo y con de fumar a Tarifa. A reencontrarme con mi añorada cerveza. Cómo te eché de menos cabrona.
Ya sólo nos quedaban 1000 km que nos separaban de mi vida. Mi otra vida. Esta vida.
Algo me quedó muy claro en este viaje. No hay miedo. No hay marcha atrás. No hay tiempo para sentirse solo en sitios así.
Próximo destino: Tailandia.
Más adelante lo ilustro con algunas fotos que no tengo más tiempo
lunes, agosto 21, 2006
viernes, julio 28, 2006
DCD De Cacería
¿Veis como no era del todo una despedida?
Na, que mañana hay aquí al lao concierto de Def Con Dos y como los viernes acostumbro a poneros la cancioncita de marras, pues eso. Que aquí estoy.
Sí. Hace poco ya os puse una de esta gente, pero es una ocasión especial, que a éstos nunca los he visto en directo y ya iba siendo hora.
Os pongo esta:
que es una de mis preferidas y va de matanzas en Burger Kings, Johnys que cojen su fusil y excombatientes. Todo un género ya casi.
Pues eso. Adeu!
Y sonreid, que es viernes, coño.
Na, que mañana hay aquí al lao concierto de Def Con Dos y como los viernes acostumbro a poneros la cancioncita de marras, pues eso. Que aquí estoy.
Sí. Hace poco ya os puse una de esta gente, pero es una ocasión especial, que a éstos nunca los he visto en directo y ya iba siendo hora.
Os pongo esta:
que es una de mis preferidas y va de matanzas en Burger Kings, Johnys que cojen su fusil y excombatientes. Todo un género ya casi.
Pues eso. Adeu!
Y sonreid, que es viernes, coño.
jueves, julio 27, 2006
Sí, sí. Este es de despedida.
Esto lo iba a escribir mañana que aún curro, pero he decidido que así me da más tiempo para despedirme y/o poner otro post mañana que no suene tanto a despedida.

Bueno, señores. Al fin ha llegado el día.
Me despido temporalmente de ustedes y me cojo la furgo junto con otros dos personajes semi adolescentes pa largarnos a dónde nos dé la gana.
En principio la ruta es:
Cabo de Gata:
- Agua amarga
- y nu sé.
Cádiz:
-Bolonia
-Los Caños
-Punta Paloma
-Tarifa
Marruecos:
-Tánger
-Chefchawen
-Cascadas de Ouzouz
-Essauira
Cojan todos esos sitios, póngalos en ese u otro orden, borren alguno, añadan dos o tres más al azar y tendrán mis vacaciones.
Ni banderas, ni fronteras, ni planes, ni planos!

Intentaré cojer papel y boli y dedicaros unas palabrillas tontas.
Tengo unas ganas de dejar el Ebro atrás...
Besos. Os voy a echar de menos.
Bueno, señores. Al fin ha llegado el día.
Me despido temporalmente de ustedes y me cojo la furgo junto con otros dos personajes semi adolescentes pa largarnos a dónde nos dé la gana.
En principio la ruta es:
Cabo de Gata:
- Agua amarga
- y nu sé.
Cádiz:
-Bolonia
-Los Caños
-Punta Paloma
-Tarifa
Marruecos:
-Tánger
-Chefchawen
-Cascadas de Ouzouz
-Essauira
Cojan todos esos sitios, póngalos en ese u otro orden, borren alguno, añadan dos o tres más al azar y tendrán mis vacaciones.
Ni banderas, ni fronteras, ni planes, ni planos!
Intentaré cojer papel y boli y dedicaros unas palabrillas tontas.
Tengo unas ganas de dejar el Ebro atrás...
Besos. Os voy a echar de menos.
miércoles, julio 26, 2006
El otro
11 de julio. La Moncloa. Suena el teléfono rojo del despacho del presidente.
- Mierda.... ¿Sí?
- ¿Presidente? Al habla el Teniente General Tordesillas.
- Dígame Tordesillas ¿de qué se trata?
- El asunto es grave señor. El ejército marroquí acaba de invadir una de nuestras islas.
- Dios mío, eso no puede ser. ¿Han entrado en Canarias??!
- Em.. No señor presidente...
- ¿Chafarinas? Pero si...
- Disculpe presidente. Se trata de Perejil.
- ... ¿Perejil?... ¿Dónde diablos está eso?
- Se trata de un pequeño islote a unos 200 metros de la costa africana. Cerca de Ceuta, señor.
- Jamás había oído hablar de ella. Y ¿quién vive allí?
- Nadie señor. En alguna ocasión una pastora marroquí lleva allí a sus cabras...
- ¿Pero cuáles son nuestros intereses en ese lugar? ¿Qué hay allí?
- Según nuestros informes hay una pequeña cueva y los restos de lo que fue un faro. Se trata de mantener la supremacía de nuestro territorio, señor. Además es un lugar con una posición estratégica no menospreciable, señor.
- ¿Pero esa isla es nuestra?
- Bien, es algo complicado. Segun el tratado de independencia de Marruecos...
- ¿El de 1956?
- Sí señor. En ese tratado no se menciona nada al respecto del islote, y cuando poco después la ocupamos ni Inglaterra ni Francia pusieron ninguna objeción...
- Bueno Tordesillas, dejémonos de lecciones de historia. ¿Cuántos efectivos han tomado la isla?
- Hemos reconocido 12 gendarmes marroquís, señor. Y una barca, señor.
- Joder Tordesillas ¿y no podemos hacer como que no lo hemos visto?
- Señor.
- Basta. Límitense a observar e infórmarme puntualmente.
- Sí, señor.
Un par de horas más tarde vuelve a sonar el teléfono.
- Aquí el presidente.
- Señor! teniente General Tordesillas al habla. Le traigo novedades.
- Dígame.
- ¡Los gendarmes acaban de izar la bandera marroquí!
- ¿Y?
- Es una provocación. Es todo un símbolo de...
- Tordesillas. ¿Se ve la bandera desde Algeciras o Tarifa o Ceuta?
- N.. No señor. Están bastante lejos y...
- Pues ni caso.
- Pero señor...
- ¿General?
- Sí señor.
Un par de dias más tarde a 680 km de distancia dirección sur.
- Cabo Mohamed, estamos sin agua.
- Lo sé. He llamado a la gendarmería pero con la mierda la batería de la radio ésta no se si habrán oído algo.
- ¿Y si les decimos algo a los chiquillos aquellos de la orilla?
16 de julio. La Moncloa.
- Dígame Tordesillas ¿que desea ahora?
- Señor, la situación es preocupante. Al parecer un patrullera marroquí se ha acercado al islote con agua y provisiones. También han reemplazado a los gendarmes por 6 soldados de infantería. Al parecer los gendarmes estaban deshidratados. Señor, eso significa que están dispuestos a defender la isla con medios militares.
- ¿A 6 soldados de infantería en un pedrusco sin luz ni agua lo llama usted "medios militares"?
- Señor, ya hemos movilizado a la Armada y al Ejército de Tierra. Tenemos apoyo del Ejército del Aire. En estos momentos disponemos de tres fragatas, tres corbetas, dos submarinos, un navío de apoyo, diez patrulleras, dos aviones P3-ORION de vigilancia esperan en Rota, y veinte helicópteros, los comandos especiales y las tropas del Tercio están listas para entrar en acción.
- Tordesillas....
- Señor, creo que podemos hacernos con la isla con facilidad y sin apenas víctimas.
- Olvídelo General. Mantenga a su gente a la espera.
Dos semanas más tarde en perejil.
- Teniente Abdul. Que dice la pastora que si puede venir con las cabras.
- Pues... no sé. En principio estamos en misión especial pero los españoles no nos han hecho ni puto caso. Ni siquiera se nos ha acercado la Patrullera de la Guardia Civil...
- Quizá no han visto la bandera ¿quiere que suba a lo alto de aquel cerro?
- Espere un momento. Voy a hacer una llamada.
De nuevo suena el teléfono en la Moncloa.
- Aquí el presidente.
- Señor. El ejército marroquí, indudablemente abrumado por nuestra capacidad militar ha abandonado la isla. Se han rendido.
- Buen trabajo Tordesillas.
- Gracias señor. Todo por la patria señor. ¡Vivaspaña!
- Viva, viva. Adiós.
- Cretinos.
- Mierda.... ¿Sí?
- ¿Presidente? Al habla el Teniente General Tordesillas.
- Dígame Tordesillas ¿de qué se trata?
- El asunto es grave señor. El ejército marroquí acaba de invadir una de nuestras islas.
- Dios mío, eso no puede ser. ¿Han entrado en Canarias??!
- Em.. No señor presidente...
- ¿Chafarinas? Pero si...
- Disculpe presidente. Se trata de Perejil.
- ... ¿Perejil?... ¿Dónde diablos está eso?
- Se trata de un pequeño islote a unos 200 metros de la costa africana. Cerca de Ceuta, señor.
- Jamás había oído hablar de ella. Y ¿quién vive allí?
- Nadie señor. En alguna ocasión una pastora marroquí lleva allí a sus cabras...
- ¿Pero cuáles son nuestros intereses en ese lugar? ¿Qué hay allí?
- Según nuestros informes hay una pequeña cueva y los restos de lo que fue un faro. Se trata de mantener la supremacía de nuestro territorio, señor. Además es un lugar con una posición estratégica no menospreciable, señor.
- ¿Pero esa isla es nuestra?
- Bien, es algo complicado. Segun el tratado de independencia de Marruecos...
- ¿El de 1956?
- Sí señor. En ese tratado no se menciona nada al respecto del islote, y cuando poco después la ocupamos ni Inglaterra ni Francia pusieron ninguna objeción...
- Bueno Tordesillas, dejémonos de lecciones de historia. ¿Cuántos efectivos han tomado la isla?
- Hemos reconocido 12 gendarmes marroquís, señor. Y una barca, señor.
- Joder Tordesillas ¿y no podemos hacer como que no lo hemos visto?
- Señor.
- Basta. Límitense a observar e infórmarme puntualmente.
- Sí, señor.
Un par de horas más tarde vuelve a sonar el teléfono.
- Aquí el presidente.
- Señor! teniente General Tordesillas al habla. Le traigo novedades.
- Dígame.
- ¡Los gendarmes acaban de izar la bandera marroquí!
- ¿Y?
- Es una provocación. Es todo un símbolo de...
- Tordesillas. ¿Se ve la bandera desde Algeciras o Tarifa o Ceuta?
- N.. No señor. Están bastante lejos y...
- Pues ni caso.
- Pero señor...
- ¿General?
- Sí señor.
Un par de dias más tarde a 680 km de distancia dirección sur.
- Cabo Mohamed, estamos sin agua.
- Lo sé. He llamado a la gendarmería pero con la mierda la batería de la radio ésta no se si habrán oído algo.
- ¿Y si les decimos algo a los chiquillos aquellos de la orilla?
16 de julio. La Moncloa.
- Dígame Tordesillas ¿que desea ahora?
- Señor, la situación es preocupante. Al parecer un patrullera marroquí se ha acercado al islote con agua y provisiones. También han reemplazado a los gendarmes por 6 soldados de infantería. Al parecer los gendarmes estaban deshidratados. Señor, eso significa que están dispuestos a defender la isla con medios militares.
- ¿A 6 soldados de infantería en un pedrusco sin luz ni agua lo llama usted "medios militares"?
- Señor, ya hemos movilizado a la Armada y al Ejército de Tierra. Tenemos apoyo del Ejército del Aire. En estos momentos disponemos de tres fragatas, tres corbetas, dos submarinos, un navío de apoyo, diez patrulleras, dos aviones P3-ORION de vigilancia esperan en Rota, y veinte helicópteros, los comandos especiales y las tropas del Tercio están listas para entrar en acción.
- Tordesillas....
- Señor, creo que podemos hacernos con la isla con facilidad y sin apenas víctimas.
- Olvídelo General. Mantenga a su gente a la espera.
Dos semanas más tarde en perejil.
- Teniente Abdul. Que dice la pastora que si puede venir con las cabras.
- Pues... no sé. En principio estamos en misión especial pero los españoles no nos han hecho ni puto caso. Ni siquiera se nos ha acercado la Patrullera de la Guardia Civil...
- Quizá no han visto la bandera ¿quiere que suba a lo alto de aquel cerro?
- Espere un momento. Voy a hacer una llamada.
De nuevo suena el teléfono en la Moncloa.
- Aquí el presidente.
- Señor. El ejército marroquí, indudablemente abrumado por nuestra capacidad militar ha abandonado la isla. Se han rendido.
- Buen trabajo Tordesillas.
- Gracias señor. Todo por la patria señor. ¡Vivaspaña!
- Viva, viva. Adiós.
- Cretinos.
viernes, julio 21, 2006
Leeeento
El mundo es pegajooooso...
El tiempo de espera se hace laaaaargo....
Mi mente divaga horas entre cada una de estas liiineas....
Estoy como entre tristón y empanaaao...
Una ducha. Necesito un ducha fresquita.
...
Bueno. Un saludo a cada uno de vosotros ocultos en cualquier sombra, abrazados a vuestros ventiladores, arrinconados en sitio más fresquito de la casa con una cervecita en la mano.
...
No. No tengo ganas de escribir. Y dudo mucho que las tenga la semana que viene.
Sólo prometo el post de despedida. Cuando me vaya en busca de playas exóticas y culturas raras.
Pásenlo bien. El calor aprieta y ahoga, pero si el invierno no ha podido conmigo, el verano lo tiene claro.
Jo
¡¡¡¡QUIERO VACACIONES YAAAAA!!!!!
Os quiero a todos y os comería el cuello a todas.
Que lo sepáis.
El tiempo de espera se hace laaaaargo....
Mi mente divaga horas entre cada una de estas liiineas....
Estoy como entre tristón y empanaaao...
Una ducha. Necesito un ducha fresquita.
...
Bueno. Un saludo a cada uno de vosotros ocultos en cualquier sombra, abrazados a vuestros ventiladores, arrinconados en sitio más fresquito de la casa con una cervecita en la mano.
...
No. No tengo ganas de escribir. Y dudo mucho que las tenga la semana que viene.
Sólo prometo el post de despedida. Cuando me vaya en busca de playas exóticas y culturas raras.
Pásenlo bien. El calor aprieta y ahoga, pero si el invierno no ha podido conmigo, el verano lo tiene claro.
Jo
¡¡¡¡QUIERO VACACIONES YAAAAA!!!!!
Os quiero a todos y os comería el cuello a todas.
Que lo sepáis.
lunes, julio 17, 2006
Contrarios
Lo contrario del Amor no es el Odio.
Lo contrario del Amor y el Odio es la indiferencia.
(Marley dixit. Marley, el Bob no, el Marley Marley, que es un colega del pueblo. Bohemio, librepensador y fumador compulsivo de estupefacientes bastante recuperado.)
Frases así, no por obvias dejan de ser cojonudas.
Lo contrario del Amor y el Odio es la indiferencia.
(Marley dixit. Marley, el Bob no, el Marley Marley, que es un colega del pueblo. Bohemio, librepensador y fumador compulsivo de estupefacientes bastante recuperado.)
Frases así, no por obvias dejan de ser cojonudas.
jueves, julio 13, 2006
Hacerse
Hace mucho tiempo que vengo persiguiendo el sueño de mantenerme niño. Casi bebé. Al igual que Óscar, el protagonista de "El tambor de hojalata". Ése era un sueño justo, una buena causa por la que luchar. "¡Nadie conseguirá arrebatarme mi imaginación y mi capacidad de gimotear cuando no tengo lo que quiero!" pensaba abrazando lloroso una almohada. No quiero vuestro mundo y nunca se pensó para gente como yo. Y es cierto. Yo no estoy hecho de la misma pasta con la que habéis moldeado todo esto. Nunca me sentiré a gusto y no lo reconoceré como mi mundo.
Ahora, y al igual que Óscar, a los treinta años, he visto algo.
Imaginaos. Todo está oscuro, viajas hacia adelante y el camino hace subida. Durante todo este tiempo has estado caminando sin apenas ver nada, cuesta arriba, quejándote. Y de pronto, hoy, llegas a un trecho llano. Te detienes. Sabes que enseguida volverá la cuesta, que sigues sin ver nada pero ahora puedes detenerte. Descansar, mirar hacia la oscuridad que has dejado atrás e intentar vislumbrar algo en la oscuridad que te espera.
Ahora sabes que el niño que querías seguir siendo no te abandonará nunca. Si no lo ha hecho ya, no se despegará de tí jamás. Ahora, ha llegado el momento de enseñarle lo que eres capaz de hacer por él.
Este es el momento de cogerle de la manita y decirle que ya no hace falta que tenga miedo. Ahora estás ya tú para defenderle de cualquier cosa. Ahora ya estás tú para cuidarle y subirlo a tus hombros el resto de camino que te queda.
Ya no estoy sólo. Ahora soy yo y él. Ya no tengo miedo a crecer. Ya no tengo miedo a perderle.
Ahora... Ya somos dos.
Ahora, y al igual que Óscar, a los treinta años, he visto algo.
Imaginaos. Todo está oscuro, viajas hacia adelante y el camino hace subida. Durante todo este tiempo has estado caminando sin apenas ver nada, cuesta arriba, quejándote. Y de pronto, hoy, llegas a un trecho llano. Te detienes. Sabes que enseguida volverá la cuesta, que sigues sin ver nada pero ahora puedes detenerte. Descansar, mirar hacia la oscuridad que has dejado atrás e intentar vislumbrar algo en la oscuridad que te espera.
Ahora sabes que el niño que querías seguir siendo no te abandonará nunca. Si no lo ha hecho ya, no se despegará de tí jamás. Ahora, ha llegado el momento de enseñarle lo que eres capaz de hacer por él.
Este es el momento de cogerle de la manita y decirle que ya no hace falta que tenga miedo. Ahora estás ya tú para defenderle de cualquier cosa. Ahora ya estás tú para cuidarle y subirlo a tus hombros el resto de camino que te queda.
Ya no estoy sólo. Ahora soy yo y él. Ya no tengo miedo a crecer. Ya no tengo miedo a perderle.
Ahora... Ya somos dos.
lunes, julio 10, 2006
Días de fútbol
Este fin de semana ha dado bastante de sí. Entre las muchas cosas que me han pasado hay una que me ha hecho muy feliz.
He jugado mi primer partido de fútbol otra vez.
Desde que me rompí la rodilla hace poco más de un año lo he tenido que ver desde la barrera. Y me jodía.
Toda mi infancia-adolescencia pegándole patadas a una pelota hace que no puedas despegarte de eso nunca.
El caso es que el fútbol pasó a un segundo plano ya hace tiempo, resumiéndose en alguna pachanga ocasional, algún campeonatillo local y poco más.
Pero no poder jugar... No poder hacerlo era lo que me obsesionaba. Me odiaba a mi mismo, a mi estupidez, a mi mala suerte y creía (realmente lo creía) que no podría volver a hacerle un pase a ningún compañero.
Y el sábado decidí que o lo hacía o me resignaba para siempre.
Y lo hice.
Volvía a mi posición. Ahí en el centro del campo (bueno, descampao) sacando la pelota y buscando el pase al pie. Mirando de reojo a los de mi color (los sin camiseta) y ponerles la pelota delante para que sólo tuvieran que correr.
Era genial, corría, me daban patadas, codazos, aguantaba las envestidas con mi espalda y cambiaba el juego una y otra vez.
Exceptuando un par de años de delantero y otro de portero, yo siempre he jugado en la posición que le gustaba a Guardiola y no pocas veces me compararon con él. No exageremos pero me gustaba esa forma de jugar al fútbol. Con inteligencia, con vista, con malicia.
La verdad es que apenas corrí, y mi juego era como el que debía hacer Zidane con 3 años, pero coño ¿sabéis el peso que me he quitado de encima con esto?
No imagináis lo feliz que me despertaba porque soñaba que podía correr. Y lo jodido que me sentía cuando al poner la pierna en el suelo para levantarme de la cama me dolía por primera vez en ese día.
No. No estoy curado, pero coño, mi vida ha dejado de ser un poco menos mala.
Y las agujetas... Dios, cómo echaba de menos las agujetas...
He jugado mi primer partido de fútbol otra vez.
Desde que me rompí la rodilla hace poco más de un año lo he tenido que ver desde la barrera. Y me jodía.
Toda mi infancia-adolescencia pegándole patadas a una pelota hace que no puedas despegarte de eso nunca.
El caso es que el fútbol pasó a un segundo plano ya hace tiempo, resumiéndose en alguna pachanga ocasional, algún campeonatillo local y poco más.
Pero no poder jugar... No poder hacerlo era lo que me obsesionaba. Me odiaba a mi mismo, a mi estupidez, a mi mala suerte y creía (realmente lo creía) que no podría volver a hacerle un pase a ningún compañero.
Y el sábado decidí que o lo hacía o me resignaba para siempre.
Y lo hice.
Volvía a mi posición. Ahí en el centro del campo (bueno, descampao) sacando la pelota y buscando el pase al pie. Mirando de reojo a los de mi color (los sin camiseta) y ponerles la pelota delante para que sólo tuvieran que correr.
Era genial, corría, me daban patadas, codazos, aguantaba las envestidas con mi espalda y cambiaba el juego una y otra vez.
Exceptuando un par de años de delantero y otro de portero, yo siempre he jugado en la posición que le gustaba a Guardiola y no pocas veces me compararon con él. No exageremos pero me gustaba esa forma de jugar al fútbol. Con inteligencia, con vista, con malicia.
La verdad es que apenas corrí, y mi juego era como el que debía hacer Zidane con 3 años, pero coño ¿sabéis el peso que me he quitado de encima con esto?
No imagináis lo feliz que me despertaba porque soñaba que podía correr. Y lo jodido que me sentía cuando al poner la pierna en el suelo para levantarme de la cama me dolía por primera vez en ese día.
No. No estoy curado, pero coño, mi vida ha dejado de ser un poco menos mala.
Y las agujetas... Dios, cómo echaba de menos las agujetas...
Me gustaría
Me gustaría estrecharte entre mis brazos y decirte lo que nunca he podido decirte.
Me gustaría hacer que alguien como tú fuera capaz de verme por dentro. Que fuera capaz de disipar mis miedos y que yo, al fin pudiera respirar sin ese peso.
Quisiera ser capaz de dejar mi huella en tí y que esa no se borrara nunca.
Quisiera que mis días acabaran cerca de tí, sin el dolor de no poder tenerte, sin el miedo a no saber hacerte feliz, sin que mi ego ahogue el tuyo, sin que mis miedos te asusten, sin que tus miedos te alejen. Todo eso me sobra y no lo necesitamos.
Quisiera encontrar la manera de decirte todo esto, las palabras, los gestos que te hagan ver lo que corre dentro de mí y a lo que no soy capaz de dar nombre.
Me gustaría que fueras capaz de entender todo esto mejor de lo que soy capaz de entenderlo yo.
Sólo quiero saber si eso es posible. Solo quiero saber si soy capaz.
Y el sexo, hacer el amor, lo podríamos dejar para luego, para siempre.
Y sólo por tí, me gustaría ser mejor. Sólo por tí.
Me gustaría.
Me gustaría hacer que alguien como tú fuera capaz de verme por dentro. Que fuera capaz de disipar mis miedos y que yo, al fin pudiera respirar sin ese peso.
Quisiera ser capaz de dejar mi huella en tí y que esa no se borrara nunca.
Quisiera que mis días acabaran cerca de tí, sin el dolor de no poder tenerte, sin el miedo a no saber hacerte feliz, sin que mi ego ahogue el tuyo, sin que mis miedos te asusten, sin que tus miedos te alejen. Todo eso me sobra y no lo necesitamos.
Quisiera encontrar la manera de decirte todo esto, las palabras, los gestos que te hagan ver lo que corre dentro de mí y a lo que no soy capaz de dar nombre.
Me gustaría que fueras capaz de entender todo esto mejor de lo que soy capaz de entenderlo yo.
Sólo quiero saber si eso es posible. Solo quiero saber si soy capaz.
Y el sexo, hacer el amor, lo podríamos dejar para luego, para siempre.
Y sólo por tí, me gustaría ser mejor. Sólo por tí.
Me gustaría.
viernes, julio 07, 2006
aaargh...
Esta semana ha sido un jodido infierno de curro así que no es que no haya tenido tiempo de escribir, es que apenas he tenido tiempo para pensar...
Y que conste que me jode, que me gustaría tener algo de tiempo para dibujar risas entre mis pocas neuronas, pero qué le vamos a hacer si todo el monte no es orégano.
¿Véis? Si es que ni a pensar llego...
Bueno, pues si no os importa, os pongo un poemilla de Lorca, que es uno de esos grandes recursos para cuando te quedas sin palabras:
Romance de la Luna, Luna
La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
Cómo canta la zumaya,
¡ay, cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.
Y también os pongo esta canción. Creo que la he escuchado cada día varias veces desde el sábado pasado. Enganchao me tiene... No tiene nada que ver con el poema (o sí), pero aquí pongo la música que me da la gana, que ni em mi coche me dejan...
Bueno, señores, a quemar el fin de semana.
Nunca mejor dicho. De aquí a un par de horas estoy pegándome fuego en las fiestas de un pueblo de aquí al lao...
Pues eso.
Un beso.
Y que conste que me jode, que me gustaría tener algo de tiempo para dibujar risas entre mis pocas neuronas, pero qué le vamos a hacer si todo el monte no es orégano.
¿Véis? Si es que ni a pensar llego...
Bueno, pues si no os importa, os pongo un poemilla de Lorca, que es uno de esos grandes recursos para cuando te quedas sin palabras:
Romance de la Luna, Luna
La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
Cómo canta la zumaya,
¡ay, cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.
Y también os pongo esta canción. Creo que la he escuchado cada día varias veces desde el sábado pasado. Enganchao me tiene... No tiene nada que ver con el poema (o sí), pero aquí pongo la música que me da la gana, que ni em mi coche me dejan...
Bueno, señores, a quemar el fin de semana.
Nunca mejor dicho. De aquí a un par de horas estoy pegándome fuego en las fiestas de un pueblo de aquí al lao...
Pues eso.
Un beso.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


