martes, agosto 29, 2006

Superhombres

Porque todos tenemos nuestros mitos.

Sí, ya sé que es un coñazo hablaros otra vez de escalada, pero no os preocupéis, no lo haré muy a menudo.

Os quería enseñar el siguiente vídeo. Se trata de una de las vías de escalada deportiva de mayor dificultad del mundo. La mayor hasta hace muy poco. Tan sólo han conseguido repetirla 5 ó 6 personas más a parte de su "inventor".
La vía nació de los delirios de Wolfgang Gullich hace 15 años. Este tipo escalaba a años luz de cualquier otro que lo hiciera en aquellos días. De hecho, tuvieron que pasar más de 4 años para que el siguiente escalador de las decenas que asediaban esa vía (los mejores del mundo), lo consiguiera.
Gullich (se le puede ver haciendo de doble en "Máximo Riesgo" de Stallone) escalaba por encima de todos, mejor que nadie, era un semidios y lo seguiría siendo si el tipo no se hubiera matado en un accidente de coche (manda huevos).
Pues bien, el tercer superhombre en conseguirlo no ha sido otro que el vasco Iker Pou. Un chaval que parece poca cosa, y que sin embargo es capaz de hacer cosas como ésta. Aquí teneis su hazaña.

"Action Direct 9a" por Iker Pou:



Y para amenizar esto un poco más, el siguiente video de otro superhombre. Dan Osman. El vídeo es completamente real.

Alucinad porque Spiderman existe:



Dan Osman.El tipo estaba chalao, y digo que estaba porque el pobre también la diñó. Eso sí, murió haciendo lo que más le gustaba. Que después de escalar todo lo escalable se dedicó a saltar atao de una cuerda alturas de 100 y 200 metros desde la propia pared. Hasta que un día una cuerda no aguantó y bueno, pues eso.

viernes, agosto 25, 2006

Ya están aquí

Mirar qué cosa más bonita... Esas olivitas. Mis primeras olivitas..



Qué cosa, qué cosa... Ya empiezan a estar gordas y redonditas.

Probando otros players:

miércoles, agosto 23, 2006

El Resumen (jijiji)

La cosa se podría resumir (menos mal) así:

España: Lugares nuevos, bonitos, gente guapa y relax. Mucho relax.
Almería. Cabo de Gata. Bonito parque natural bastante respetado por el hormigón y el asfalto. Rincones dignos de visitar. Tan sólo estuvimos en Agua Amarga. Un lugar al que hace tiempo tenía ganas de acercarme y que parece esconderse entre rocas y desierto.
En las cercanías nos prometieron grandes playas y buenos lugares para la noche, pero las ganas de tranquilidad y lo bien que sientan los cubatas tirao en la arena de la playa te hacen desistir de intentar ir a ningún lado.

Cádiz me decepcionó un poco al compararlo con anteriores visitas. Allí, si quieres encontrar la tranquilidad es un buen lugar. Si vas a los sitios más frecuentados, se empieza a perder ese aire de jipi trasnochado que se respiraba y empieza a oler un poco a Ibiza. Al tiempo. De todas formas allí vi por ejemplo las mejores puestas de luna de toda mi vida como las que se ven desde la Hayma de los Caños o desde la preciosa playa de Bolonia.


- Lus de luna en bolonia -

Pues eso, todo más o menos bien. Tranquilidad combinada con fiesta y baños en la playa.

Día D: Desembarco en Tánger (Marruecos)

Un billete para el Ferry que te lleva a Tánger. Esa es toda la información que teníamos de Marruecos. Ni guías de viaje, ni mapas, ni pollas. Nos habían dicho "tenéis que ver esto", "esto otro os encantará"... pero vaya, que ni zorra de dónde estaba cada cosa, ni cómo llegar allí.
3 guiris en Tánger. Ahora sé cómo se sienten los ingleses y alemanes recién llegados a nuestras tierras. Dios, qué chungo.
Bueno, desembarcamos en Tánger y allí nos vamos con la mochila a cuestas. Ni taxis ni nada, cojones. Que somos españoles, ostia.

Pues después de caminar unos 500 metros y de que nos engañaran varias veces y lo intentaran otras cuantas, decidimos sentarnos. Tiempo muerto. Vamos a comer algo y reflexionamos sobre cómo salir de este puto infierno. Como todo Marruecos sea así ya me estoy cogiendo el Ferry otra vez.

Comemos. Decidimos que tenemos que salir de la ciudad buscando el sur, del que todo el mundo coincide en que la gente es más amable y es más bonito en general. Hay dos colegas que están en Ketama, les llamamos y nos dicen que ellos, en unos días se bajarán al Sur. Podemos encontrarnos con ellos allí, en Fes, por ejemplo. Ala, caminito de la estación de trenes.
Al rato nos llaman los de Ketama y nos dicen que vayamos para allá, que nos invitan en la casa donde están ellos y a una boda que se celebra allí.
Bien, vale, no hay problema. Primer destino Chauen que se ve que está cerca (al menos en el mapa que nos costó 6 eurazos. 60 Dirhams señores. Cabrones. y nos pedían 80...!) y al menos allí nos podemos hinchar a fumar si no queremos hacer nada más.
Al tema.
¿Cómo coño se llega a Chauen?
Preguntamos a varios taxistas y supongo que lo de engañar va con la profesión, con lo que después de que pagar mucho más que lo razonable y algo más que lo caro (aunque a nosotros nos pareciera poco) llegamos a la estación de autobuses.
Atención. Llegó el momento de desconectar de occidente.
Un edificio pequeño, lleno, pero lleno de peña que habla raro y a gritos, todo lleno de esos caminitos de hormigas que parecen ser su manera de escribir las cosas, horarios y en una de las ventanillas, entre mil nombres de sitios más, vemos "Chauen". Coño, parece que es aquí. Nos ponemos con cara de susto a hacer cola ahí mismo. A los dos minutos se acerca un tipo, nos pregunta a dónde vamos, nos saca a la calle, nos dice qué autocar es el que va para allá y nos dice a quién tenemos que comprarle los billetes. Justo lo que había dicho el taxista que teníamos que evitar a toda costa. Genial.
Apenas hemos pagado unos billetes que no sabemos si son falsos o qué, nos meten en un autocar que no sabemos a dónde coño va, pero que tenemos que coger ya porque se va.
A todo esto, descubrimos de golpe, que en Marruecos, por alguna razón mistico-cósmica viven a 2 horas menos que en la península. Pos fale.
Bien. El autobus esta infectao de gente, apesta, por supuesto no hay aire acondicionado y un cartón sustituye a lo que debía ser nuestra ventana. Mientras empezamos a sudar como auténticos cerdos iniciamos nuestras primeras relaciones con la gente de allí. Está claro quién es el exótico en ese autobús. Y entre la gracia que les hacemos y que la gente de allí es cantidad hospitalaria y agradable nos damos cuenta de que vamos bien, ese autobús va a Chauen. En unas 3 horas (3 horas?! pero si en el mapa está jodidamente pegao!) estaremos allí.
Bueno, el autobús se pone en movimiento. Al poco llegamos a Tetouán y hacemos una parada. El autobús se llena de niños vendiendo cosas, gente que sube, gente que baja, gente que sale a descansar... Arrancamos de nuevo y al poco llegamos a Chauen (bueno, a mí se me hizo mucho, pero porque me tiré todo el camino de pié para dejarle mi sitio a un niño que se había quedado sin asiento, en fins).
El autobús nos deja en medio de un pueblo desierto que se supone que es Chauen. La gente del autobús nos despide animadamente. Y ahora... qué?
Bien, al parecer nuestros amigos están cerca, nos dicen que cojamos un taxi y nos paremos en el momento en el que hagamos 22 km justos (?). Bien, no preguntes. Estás en otro continente y las cosas no tienen porqué ser lógicas.
Cogemos el puto taxi. Un mercedes con aproximadamente 1.500.000 kilómetros a sus espaldas. El viaje es de lo más curioso, cada 200 metros durante todo el viaje, gente del lugar nos silba desde el arcén para que paremos y probemos los productos de la tierra. Yo, miro al taxista y no, creo que es mejor que no paremos.
Por fin, tras 5 (5!) putas horas en coche para hacer unos 100km (No. No estaba tan cerca como el desorientao de mi amigo había dicho, pero entre el taxista y la gente que nos acogía se entendieron por teléfono y nos dejamos hacer) llegamos a un pequeña casita al pie de la carretera, en la montaña, en Ketama.
Nuestros amigos y la familia que les acogía se vuelca sobre nosotros. Desde ese momento y hasta que nos vamos de allí, nos cuidaran como a los suyos o más.
Como las últimas horas del viaje fueron de noche, no llegamos a percatarnos de algo. Cuando nuestros ojos se acostumbraron a la oscuridad exterior, vimos que todo eso que había cultivado a un lado y a otro de la carretera con ese olor tan particular no era otra cosa que... Kif. Amigos, creo que he encontrado mi hogar.
Esa misma noche vamos a la boda a la que estamos invitados. Es el primer día de los 3 que dura la fiesta y ese día sin duda, la atracción principal del evento somos nosotros. La gente no deja de observar a los 5 extraterrestres que acaban de llegar. sin embargo al poco nos acogen como a uno de ellos y nos tratan genial. De verdad.
Poco después, entre que hace un frío del cagarse y que tampoco es cuestión de que el novio pierda protagonismo (sí, hombres y mujeres permanecen separados durante la fiesta. Al menos ese día.) decidimos volver a la casa, pero resulta que un amigo de un familiar de la casa en la que estamos decide que esa noche la pasemos en su casa.
Nuestros amigos (que llevan allí 3 días) nos empiezan a poner en situación. Aquí el más tonto hace relojes y todo el mundo, todo el mundo, se dedica a lo mismo. Al cultivo del Kif.
La policía no se pasea por esa zona de Marruecos (y mira que en Marruecos ves pasma por todas partes) y esta gente suministra de hachís a media Europa. Definitivamente, he encontrado mi lugar en el mundo.
La casa a la que nos acaban de invitar es una pequeña casa, pobre, con a apenas un comedor/sala de estar y poco más. La cocina en el patio, el lavabo se resume en un agujero y un cubo de agua (y seguirá siendo así en todo marruecos), una habitación para el matrimonio y unas mantas hacen de cama en otra habitación para los críos compartiéndola con una simpática oveja. Empiezo a pensar que esta gente está loca. Ellos, pobres como ratas nos están dando todo lo que tienen. Incluso más.
Los que llevaban allí varios días me explican que el día anterior estuvieron haciendo Kif (polen de la planta apretao con el calor de la mano. Nada más) y mañana haremos una visita a los campos de kif de cerca del arroyo cercano.
Nos tomamos unos tés con nuestro anfitrión (A la mujer a penas la vemos. Tenemos que escaparnos de la vigilancia de él para charlar con ella. Llevan vidas paralelas. El tema de las mujeres en marruecos, en la parte rural al menos, merece otro post más adelante), nos hinchamos de fumar de esa maravilla que corre por la mesa y al poco, a dormir.
Por la mañana levantarse temprano (hay pocas cosas que molesten a un marroquí, muy pocas, y una de ellas es que te levantes más tarde que ellos). Yo y otro, nos apuntamos con Ijlif (?) el anfitrión a amontonar marihuana en una habitación para prensarla y secarla... Kilos, muchos kilos de esa maravilla puestos unos encima de otros.
Poco después y con un globazo encima que es difícil explicar nos disponemos a aprender como se extrae el oro verde. El polen.
Pues la verdad es que tiene poco misterio:
- Coges un plato metálico.
- Le pones un trapo fino encima (que hará de filtro) y lo atas fuerte por debajo. Que quede tenso.
- Le pones una jartá de planta desmenuzada encima.
- Lo cubres de nuevo con un plástico y lo atas por debajo también.
- Y te pones a tocar el tambor con dos ramitas.
Es curioso porque apalear el Kif siempre se hace con el mismo ritmo (que a mí me recordaba a un jaco al trote.. tacatá tacatá...). Es genial caminar por los caminos de Ketama y escuchar como de vez en cuando, de alguna casa te llega esa maravillosa melodía. Tacatá tacatá....
-Luego lo retiras todo. Apartas la planta para hacer una segunda batida más tarde.
-En el plato aparece un polvillo caqui maravilloso. Lo recoges, lo pones dentro del chivato de un paquete de tabaco, le das calor con tu mano y voilá. Ya tienes tu primera china de puro polen. ¿No es maravilloso?
Bueno, poco más os puedo explicar de Ketama, hay más cosas pero creo que esto se está extendiendo demasiado. Dejémoslo en que la gente es encantadora, agradecida, súper hospitalaria, que es genial aprender tus primeras palabras en árabe y ver cómo te lo agradecen, que uno al irse, se deja algo allí. Amigos. Muchos amigos.
Llega el día de irse.
A ver. No tenemos coche. Estamos en medio de la nada. Apenas una carretera en un valle. Pos bueno. Nos sentamos en el arcén y a parte de burros y algún coche perdido, esperamos que pase un taxi. Así sin más. Después de hablar con algún lugareño nos dice que "es probable" que pase un autobús (no. otra vez no...) para Fes. Efectivamente. Aparecido de la nada, renqueante, aparece un autobús en una curva, le hacemos parar y le decimos que vamos a Fes. Ok. Es ese.
Aún con la cara de asombro, le damos las mochilas a un señor que las pone en el techo y subimos y por unos 5 euros nos llevarán a Fes.
En el mapa está también cerca, pero en ese nuevo viaje decidí que no volvería a sacar el puto mapa de su sitio. Creo que fueron unas seis horas de autocar (puede que más) asfixiante, que olía mal, pero como uno ya sabía sus primeras palabras en árabe y que allí en Marruecos descubrí que sé hablar en francés, pues charlando con unos y otros, se hizo un poco más ameno.
Llegamos a Fes (antigua capital de Marruecos, antiquísima, desprende historia), el autobús nos deja donde nosotros creemos que puede estar el centro y ala, ni taxi ni ostias. Nos metemos por una puerta con seis millones de años que parece que se adentra en el casco antiguo. Apretad el culo que aquí vamos a flipar seguro.
Bueno, la verdad es que el lugar es increíbles, las calles, pasadizos de un laberinto parecen agruparse como antes aquí, por gremios, y en ese momento nos encontramos en el de los carpinteros. Olor a madera serrada y a estiércol de los mil burros que recorren cargados esas estrechas callejuelas.
Al poco, y después de andar un rato sin mucho rumbo, unos lugareños nos dicen donde podemos conseguir una cama para esa noche. Sin fiarnos mucho aún nos conducen a una preciosa pensión que por unos 10 euros la noche te permite dormir en un pequeño palacio. Completa. Mierda. Sin embargo te permiten dormir en la terraza por la mitad de precio. No gracias. Aún no estamos tan desesperados.
Regateamos con el taxista (ya empezamos a dominar el tema) y nos lleva a Beb Bujalud, una de las zonas más turísticas y a la vez con las pensiones baratas. Llegamos y a 10 metros del taxi ya hemos escogido habitación.
Nos da tiempo aún a perdernos en el laberíntico zoco que nace en esa puerta del barrio (Fes el Bali) y a cenar por un muy módico precio y a comer todos los platos de riesgo que nos recomendaban no probar, por lo del agua y tal. A la mañana siguiente, nuestra nueva compañera de viaje, la diarrea se presenta sin avisar. Ahí ya cayeron los primeros.
Al día siguiente, harto de ver lámparas, teteras, ropa de imitación, abandono al grupo y me aventuro en solitario por aquel maravilloso laberinto. Aquí todo el mundo habla francés y le importa una mierda si hablas algo de árabe, ellos prefieren tratarte en francés. Vale, yo ya hablo francés de puta madre desde hace 2 días.
Conozco gente muy amable (y no sólo porque te lo quieran vender todo), olores nuevos, objetos artesanos increíbles, especies de colores que jamás imaginé, alfombras hechas a mano preciosas... Y yo sin mi cámara... Después de mucho rato deambulando por ahí, fisgoneandolo todo y apreciando detalles a los que los lugareños no le dan la más mínima importancia y que hacen de aquel lugar un sitio mágico, decido volver con mis colegas, a los que dejé sin avisar y que a lo mejor me están buscando.
Lo demás se puede resumir en té, comer, dormir, espléndidas fumadas conversaciones en la terraza de la pensión con la vista de la ciudad debajo... En fin, un pequeño sueño real.
La parte final del viaje la decidimos hacer por la costa. Bordear el atlántico de nuevo en dirección tánger. El fallo de no haber bajado la furgo nos ha costado recortar días de vacaciones. Escogemos el tren. Por probar. No puede ser peor que el autobús o los taxis de 6 pasajeros más chófer.
Total en el mapa... Es igual.
Pues ala, otras 6 (8?) horas de tren y nos plantamos en Asilah. Buscamos pensión o camping. Pensiones completas. Vamos a parar a cenar y escogemos camping... En esas que por cuestiones del azar el camarero nos propone alquilarnos una casa. SU casa para ser exactos. Tiene sitio para dormir, cocina, lavabo con ducha fría, madre y dos hermanos. Por unos 25 euros dormimos los 5.
El tipo (Gaba para los amigos) es un tío encantador que tiene como compañero de habitación y amigo a un águila pescadora ni más ni menos de apenas un año.
La mujer más encantadora si cabe nos tratará como no soñamos. Nos hace desayuno e incluso una sopita para cuando llegábamos cansados de playa y calle.
Las playas. Geniales. Vírgenes. Exóticas. A ellas llegamos en carro (sí. sí. de los de un caballo y dos ruedas de coche). Creo que era de los pocos transportes que nos quedaban por probar.


- Playas exóticas. Asilah -


Nos dejaron un par de tablas de surf (por la voluntad) para que nos diéramos unos pocos barrigazos y decidir unánimemente que esas tablas estaban estropeadas o mal hechas. No había duda.


- Nuestra primera cerveza en el shiringuito surfero. La kanserperra mirando para otro lao y fumando kif -


A partir de ahí ya sólo quedaba una cosa. Cruzar la aduana con lo poco que nos quedaba por fumar y a lo que yo no pensaba renunciar. Era poco.. Dónde lo escondo. Dobles fondos, agujeros corporales, pasta de dientes.... Qué coño. En el paquete de tabaco. Con dos cojones. Lo mejor la naturalidad.
Al final, los dos picoletos aburridos apenas se fijaron en nosotros y llegué sano, salvo y con de fumar a Tarifa. A reencontrarme con mi añorada cerveza. Cómo te eché de menos cabrona.

Ya sólo nos quedaban 1000 km que nos separaban de mi vida. Mi otra vida. Esta vida.

Algo me quedó muy claro en este viaje. No hay miedo. No hay marcha atrás. No hay tiempo para sentirse solo en sitios así.

Próximo destino: Tailandia.

Más adelante lo ilustro con algunas fotos que no tengo más tiempo

lunes, agosto 21, 2006

De vuelta

Sí, oh rutina. Ya me tienes de nuevo en tus brazos.
Con la cabeza aún en otra parte y mi reloj biológico falto de cuerda.

A ver cómo os lo cuento.

Saludos a todxs.

PD: Señoras y señores, no dejen de visitar este lugar.

viernes, julio 28, 2006

DCD De Cacería

¿Veis como no era del todo una despedida?

Na, que mañana hay aquí al lao concierto de Def Con Dos y como los viernes acostumbro a poneros la cancioncita de marras, pues eso. Que aquí estoy.

Sí. Hace poco ya os puse una de esta gente, pero es una ocasión especial, que a éstos nunca los he visto en directo y ya iba siendo hora.

Os pongo esta:



que es una de mis preferidas y va de matanzas en Burger Kings, Johnys que cojen su fusil y excombatientes. Todo un género ya casi.

Pues eso. Adeu!

Y sonreid, que es viernes, coño.

jueves, julio 27, 2006

Sí, sí. Este es de despedida.

Esto lo iba a escribir mañana que aún curro, pero he decidido que así me da más tiempo para despedirme y/o poner otro post mañana que no suene tanto a despedida.



Bueno, señores. Al fin ha llegado el día.
Me despido temporalmente de ustedes y me cojo la furgo junto con otros dos personajes semi adolescentes pa largarnos a dónde nos dé la gana.

En principio la ruta es:

Cabo de Gata:
- Agua amarga
- y nu sé.
Cádiz:
-Bolonia
-Los Caños
-Punta Paloma
-Tarifa
Marruecos:
-Tánger
-Chefchawen
-Cascadas de Ouzouz
-Essauira

Cojan todos esos sitios, póngalos en ese u otro orden, borren alguno, añadan dos o tres más al azar y tendrán mis vacaciones.

Ni banderas, ni fronteras, ni planes, ni planos!



Intentaré cojer papel y boli y dedicaros unas palabrillas tontas.

Tengo unas ganas de dejar el Ebro atrás...

Besos. Os voy a echar de menos.

miércoles, julio 26, 2006

El otro

11 de julio. La Moncloa. Suena el teléfono rojo del despacho del presidente.

- Mierda.... ¿Sí?
- ¿Presidente? Al habla el Teniente General Tordesillas.
- Dígame Tordesillas ¿de qué se trata?
- El asunto es grave señor. El ejército marroquí acaba de invadir una de nuestras islas.
- Dios mío, eso no puede ser. ¿Han entrado en Canarias??!
- Em.. No señor presidente...
- ¿Chafarinas? Pero si...
- Disculpe presidente. Se trata de Perejil.
- ... ¿Perejil?... ¿Dónde diablos está eso?
- Se trata de un pequeño islote a unos 200 metros de la costa africana. Cerca de Ceuta, señor.
- Jamás había oído hablar de ella. Y ¿quién vive allí?
- Nadie señor. En alguna ocasión una pastora marroquí lleva allí a sus cabras...
- ¿Pero cuáles son nuestros intereses en ese lugar? ¿Qué hay allí?
- Según nuestros informes hay una pequeña cueva y los restos de lo que fue un faro. Se trata de mantener la supremacía de nuestro territorio, señor. Además es un lugar con una posición estratégica no menospreciable, señor.
- ¿Pero esa isla es nuestra?
- Bien, es algo complicado. Segun el tratado de independencia de Marruecos...
- ¿El de 1956?
- Sí señor. En ese tratado no se menciona nada al respecto del islote, y cuando poco después la ocupamos ni Inglaterra ni Francia pusieron ninguna objeción...
- Bueno Tordesillas, dejémonos de lecciones de historia. ¿Cuántos efectivos han tomado la isla?
- Hemos reconocido 12 gendarmes marroquís, señor. Y una barca, señor.
- Joder Tordesillas ¿y no podemos hacer como que no lo hemos visto?
- Señor.
- Basta. Límitense a observar e infórmarme puntualmente.
- Sí, señor.

Un par de horas más tarde vuelve a sonar el teléfono.

- Aquí el presidente.
- Señor! teniente General Tordesillas al habla. Le traigo novedades.
- Dígame.
- ¡Los gendarmes acaban de izar la bandera marroquí!
- ¿Y?
- Es una provocación. Es todo un símbolo de...
- Tordesillas. ¿Se ve la bandera desde Algeciras o Tarifa o Ceuta?
- N.. No señor. Están bastante lejos y...
- Pues ni caso.
- Pero señor...
- ¿General?
- Sí señor.

Un par de dias más tarde a 680 km de distancia dirección sur.

- Cabo Mohamed, estamos sin agua.
- Lo sé. He llamado a la gendarmería pero con la mierda la batería de la radio ésta no se si habrán oído algo.
- ¿Y si les decimos algo a los chiquillos aquellos de la orilla?

16 de julio. La Moncloa.

- Dígame Tordesillas ¿que desea ahora?
- Señor, la situación es preocupante. Al parecer un patrullera marroquí se ha acercado al islote con agua y provisiones. También han reemplazado a los gendarmes por 6 soldados de infantería. Al parecer los gendarmes estaban deshidratados. Señor, eso significa que están dispuestos a defender la isla con medios militares.
- ¿A 6 soldados de infantería en un pedrusco sin luz ni agua lo llama usted "medios militares"?
- Señor, ya hemos movilizado a la Armada y al Ejército de Tierra. Tenemos apoyo del Ejército del Aire. En estos momentos disponemos de tres fragatas, tres corbetas, dos submarinos, un navío de apoyo, diez patrulleras, dos aviones P3-ORION de vigilancia esperan en Rota, y veinte helicópteros, los comandos especiales y las tropas del Tercio están listas para entrar en acción.
- Tordesillas....
- Señor, creo que podemos hacernos con la isla con facilidad y sin apenas víctimas.
- Olvídelo General. Mantenga a su gente a la espera.

Dos semanas más tarde en perejil.

- Teniente Abdul. Que dice la pastora que si puede venir con las cabras.
- Pues... no sé. En principio estamos en misión especial pero los españoles no nos han hecho ni puto caso. Ni siquiera se nos ha acercado la Patrullera de la Guardia Civil...
- Quizá no han visto la bandera ¿quiere que suba a lo alto de aquel cerro?
- Espere un momento. Voy a hacer una llamada.

De nuevo suena el teléfono en la Moncloa.

- Aquí el presidente.
- Señor. El ejército marroquí, indudablemente abrumado por nuestra capacidad militar ha abandonado la isla. Se han rendido.
- Buen trabajo Tordesillas.
- Gracias señor. Todo por la patria señor. ¡Vivaspaña!
- Viva, viva. Adiós.


- Cretinos.


viernes, julio 21, 2006

Leeeento

El mundo es pegajooooso...
El tiempo de espera se hace laaaaargo....
Mi mente divaga horas entre cada una de estas liiineas....
Estoy como entre tristón y empanaaao...

Una ducha. Necesito un ducha fresquita.

...

Bueno. Un saludo a cada uno de vosotros ocultos en cualquier sombra, abrazados a vuestros ventiladores, arrinconados en sitio más fresquito de la casa con una cervecita en la mano.

...

No. No tengo ganas de escribir. Y dudo mucho que las tenga la semana que viene.
Sólo prometo el post de despedida. Cuando me vaya en busca de playas exóticas y culturas raras.

Pásenlo bien. El calor aprieta y ahoga, pero si el invierno no ha podido conmigo, el verano lo tiene claro.

Jo

¡¡¡¡QUIERO VACACIONES YAAAAA!!!!!

Os quiero a todos y os comería el cuello a todas.
Que lo sepáis.

lunes, julio 17, 2006

Contrarios

Lo contrario del Amor no es el Odio.
Lo contrario del Amor y el Odio es la indiferencia.

(Marley dixit. Marley, el Bob no, el Marley Marley, que es un colega del pueblo. Bohemio, librepensador y fumador compulsivo de estupefacientes bastante recuperado.)

Frases así, no por obvias dejan de ser cojonudas.

jueves, julio 13, 2006

Hacerse

Hace mucho tiempo que vengo persiguiendo el sueño de mantenerme niño. Casi bebé. Al igual que Óscar, el protagonista de "El tambor de hojalata". Ése era un sueño justo, una buena causa por la que luchar. "¡Nadie conseguirá arrebatarme mi imaginación y mi capacidad de gimotear cuando no tengo lo que quiero!" pensaba abrazando lloroso una almohada. No quiero vuestro mundo y nunca se pensó para gente como yo. Y es cierto. Yo no estoy hecho de la misma pasta con la que habéis moldeado todo esto. Nunca me sentiré a gusto y no lo reconoceré como mi mundo.

Ahora, y al igual que Óscar, a los treinta años, he visto algo.

Imaginaos. Todo está oscuro, viajas hacia adelante y el camino hace subida. Durante todo este tiempo has estado caminando sin apenas ver nada, cuesta arriba, quejándote. Y de pronto, hoy, llegas a un trecho llano. Te detienes. Sabes que enseguida volverá la cuesta, que sigues sin ver nada pero ahora puedes detenerte. Descansar, mirar hacia la oscuridad que has dejado atrás e intentar vislumbrar algo en la oscuridad que te espera.
Ahora sabes que el niño que querías seguir siendo no te abandonará nunca. Si no lo ha hecho ya, no se despegará de tí jamás. Ahora, ha llegado el momento de enseñarle lo que eres capaz de hacer por él.
Este es el momento de cogerle de la manita y decirle que ya no hace falta que tenga miedo. Ahora estás ya tú para defenderle de cualquier cosa. Ahora ya estás tú para cuidarle y subirlo a tus hombros el resto de camino que te queda.
Ya no estoy sólo. Ahora soy yo y él. Ya no tengo miedo a crecer. Ya no tengo miedo a perderle.

Ahora... Ya somos dos.

lunes, julio 10, 2006

Días de fútbol

Este fin de semana ha dado bastante de sí. Entre las muchas cosas que me han pasado hay una que me ha hecho muy feliz.

He jugado mi primer partido de fútbol otra vez.

Desde que me rompí la rodilla hace poco más de un año lo he tenido que ver desde la barrera. Y me jodía.
Toda mi infancia-adolescencia pegándole patadas a una pelota hace que no puedas despegarte de eso nunca.
El caso es que el fútbol pasó a un segundo plano ya hace tiempo, resumiéndose en alguna pachanga ocasional, algún campeonatillo local y poco más.
Pero no poder jugar... No poder hacerlo era lo que me obsesionaba. Me odiaba a mi mismo, a mi estupidez, a mi mala suerte y creía (realmente lo creía) que no podría volver a hacerle un pase a ningún compañero.
Y el sábado decidí que o lo hacía o me resignaba para siempre.

Y lo hice.

Volvía a mi posición. Ahí en el centro del campo (bueno, descampao) sacando la pelota y buscando el pase al pie. Mirando de reojo a los de mi color (los sin camiseta) y ponerles la pelota delante para que sólo tuvieran que correr.

Era genial, corría, me daban patadas, codazos, aguantaba las envestidas con mi espalda y cambiaba el juego una y otra vez.

Exceptuando un par de años de delantero y otro de portero, yo siempre he jugado en la posición que le gustaba a Guardiola y no pocas veces me compararon con él. No exageremos pero me gustaba esa forma de jugar al fútbol. Con inteligencia, con vista, con malicia.
La verdad es que apenas corrí, y mi juego era como el que debía hacer Zidane con 3 años, pero coño ¿sabéis el peso que me he quitado de encima con esto?
No imagináis lo feliz que me despertaba porque soñaba que podía correr. Y lo jodido que me sentía cuando al poner la pierna en el suelo para levantarme de la cama me dolía por primera vez en ese día.

No. No estoy curado, pero coño, mi vida ha dejado de ser un poco menos mala.

Y las agujetas... Dios, cómo echaba de menos las agujetas...

Me gustaría

Me gustaría estrecharte entre mis brazos y decirte lo que nunca he podido decirte.
Me gustaría hacer que alguien como tú fuera capaz de verme por dentro. Que fuera capaz de disipar mis miedos y que yo, al fin pudiera respirar sin ese peso.
Quisiera ser capaz de dejar mi huella en tí y que esa no se borrara nunca.
Quisiera que mis días acabaran cerca de tí, sin el dolor de no poder tenerte, sin el miedo a no saber hacerte feliz, sin que mi ego ahogue el tuyo, sin que mis miedos te asusten, sin que tus miedos te alejen. Todo eso me sobra y no lo necesitamos.
Quisiera encontrar la manera de decirte todo esto, las palabras, los gestos que te hagan ver lo que corre dentro de mí y a lo que no soy capaz de dar nombre.
Me gustaría que fueras capaz de entender todo esto mejor de lo que soy capaz de entenderlo yo.

Sólo quiero saber si eso es posible. Solo quiero saber si soy capaz.

Y el sexo, hacer el amor, lo podríamos dejar para luego, para siempre.

Y sólo por tí, me gustaría ser mejor. Sólo por tí.

Me gustaría.

viernes, julio 07, 2006

aaargh...

Esta semana ha sido un jodido infierno de curro así que no es que no haya tenido tiempo de escribir, es que apenas he tenido tiempo para pensar...
Y que conste que me jode, que me gustaría tener algo de tiempo para dibujar risas entre mis pocas neuronas, pero qué le vamos a hacer si todo el monte no es orégano.
¿Véis? Si es que ni a pensar llego...

Bueno, pues si no os importa, os pongo un poemilla de Lorca, que es uno de esos grandes recursos para cuando te quedas sin palabras:


Romance de la Luna, Luna

La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.

En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.

Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.

Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.

Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.

Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.

Cómo canta la zumaya,
¡ay, cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.



Y también os pongo esta canción. Creo que la he escuchado cada día varias veces desde el sábado pasado. Enganchao me tiene... No tiene nada que ver con el poema (o sí), pero aquí pongo la música que me da la gana, que ni em mi coche me dejan...



Bueno, señores, a quemar el fin de semana.
Nunca mejor dicho. De aquí a un par de horas estoy pegándome fuego en las fiestas de un pueblo de aquí al lao...

Pues eso.
Un beso.

viernes, junio 30, 2006

Danger

Pese a que ayer me dieron plantón y me perdí un concierto que vive dios que me apetecía...

Aviso: hoy es viernes, estoy contento y soy peligroso.



Huid!

jueves, junio 29, 2006

29 de junio de 2006

Hace exactamente 2 años que empecé a escribir aquí.
Empecé aquí para nada, para nadie. Simplemente quería tener un sitio donde escribir en los ratos libres en que mi mente se ponía a ensoñar.
Ciertamente escribo menos de lo que me gustaría, pero no doy para más. ¿qué quieren?
También ha habido momentos de más y menos ganas. Pero siempre me obligo a escribir algo, por muy tonto que sea.

Ahora las cosas han cambiado un poco.
Ya no escribo tanto para mí. Escribo mucho para vosotros.
No ha sido voluntario, simplemente cada vez que le doy al botón de "Publicar" pienso "Espero que les guste".
Alguna que otra vez me véis escribir para mí, pero sin vosotros esto no tendría ni pizca de gracia.

Y para terminar con esta estúpida ternura os diré que... gracias.
Es un placer leer de vez en cuando vuestras voces escritas. Es un placer leeros aquí.
A todos.

Un besazo con lengua. Sin excepción.
O se hace bien, o no se hace, coño.

Y sonrían, que mañana es viernes, joer.

miércoles, junio 28, 2006

El gato en el tejado



Es lo mejor. Cuando ya la noche es negra. Cuando todo yace en calma, cuando ya sólo los seres nocturnos nos movemos por las sombras yo vengo hasta aquí, a mi tejado y me siento.
Puedo pasarme horas lamiendo mis patitas. Curando los pequeños rasguños del día a día para tan sólo levantar la cabeza tras algún movimiento invisible o un olor familiar, y acto seguido sin la menor variación, seguir con la ardua tarea de cuidarme y hacer brillar mi pelo.

Las noches de verano son las mejores. Esa luz. Esa ligerísima brisa que lame las tejas y hace que se agite mi cola una, dos veces.
Ese sinfín de pequeños seres moviéndose alrededor mío. Ese constante descubrir olores nuevos y lejanos. Todas esas estrellas allá arriba, esperándome, llamándome a jugar con ellas y la Luna. La Luna gordota y azul que hace que mi pelo negro como los pozos sin fondo tome ese tono morado que siempre me ha gustado.
Todo eso lo vivo cada noche en mi tejado.
Aquí tomo todas las decisiones importantes de mi deambular diario.
La soledad de las alturas te da una perspectiva que no puedes tener desde ningún otro lugar. Y todo es más fácil. Siempre me hago más fuerte. Cuando estoy sólo pienso, recuerdo, añoro, me miro por dentro y decido.
Ahora, cuando ya el horizonte clarea detrás de aquellas antenas soy nuevo. Soy fuerte. Tengo claro quien soy, he decidido qué es lo que realmente me hace sentir gato y qué es lo que tengo que rechazar y cómo seguir mi instinto. Ese que me hace tan diferente y sin embargo tan familiar.
No. No le tengo miedo. No me tengo miedo. Ya puedo volver mañana. Sólo. Yo sólo y mi tejado.
A volver ver amanecer.
Me vuelvo a pasar la pata por detrás de la oreja y con esta sonrisa felina puedo volver al calor de mi alfombra.

martes, junio 20, 2006

Cosas que me duelen y que no puedo dejar de hacer

Te tuve en mi mano. Te sentí cerca, de nuevo. Te sentí arder y consumirte.
Te abracé y te dije "te quiero".
Te apreté contra mí y sentí tu calor dentro.
Abracé tu mirada perdida y asusté tu miedo.
Te vi dormir.



Ahora todos los demonios andan sueltos. Ahora miles de garras destrozan mis entrañas. Y sé que muchos de esos demonios seguirán ahí, haciéndome compañía hasta el fin de mis días.

Ese era el precio. Lo sabías y lo pagaste decidido.

Los tenías a todos enjaulados, furiosos contigo. Tras una reja. La llave en tu mano.

Pero pensaste ¿Qué más da? Quiero soltarlos. Necesito soltarlos y enfrentarme a ellos de nuevo.

Es un precio más.

Otro pago.

Sabes que algún día se te acabará la licencia y no podrás malgastar más de ti.

Sabes que llegará el día que ya no le puedas dar nada a nadie. Y tú, sigues regalándolo todo.

Algún día, tendrás que buscar alimento. Algún día alguien tendrá que darte ese soplo que necesitas para soportar este infierno. Algún día será necesario que te abracen y te sostengan.

Lo sabes.

No lo quieres aceptar, pero lo sabes.

Y quién sabe. Quizá el día que te toque respirar ya sea demasiado tarde. Quizá cuando llegue ese día lo habrás regalado todo y no quedará nada en ti.

martes, junio 13, 2006

Sin pensar

El viernes pasado, estaba en el andén de la estación de Renfe de Martorell, esperando el tren que me llevaría a la ciudad condal, a trabajar.
Estaba yo absorto en mis cosas (como siempre) y entonces me fijé que en el andén contrario, el del tren que va en dirección contraria, había algo que no cuadraba. Había algunos viajeros esperando. Pocos. Normalmente, a esas horas hay mucha más gente que se dirije a la ciudad. Pues bien, entre ese grupo de legañosos pasajeros había uno que consiguió sacarme de mi ensoñación.
El hombre, de unos 50 y largos años, vestido con unas bermudas, una camisa de hilo de manga corta, una riñonera, unas sandalias y una gorra de "Contrucciones Grumasa", se dedicaba a caminar de un extremo a otro del andén con las manos cogidas a la espalda.
El caso, es que no se dedicaba a pasear lentamente arriba y abajo, cabilando sus cosas. Más bien, se dedicaba a recorrer con paso agitado ese tramo del andén. Era como si tuviera que recorrerlo 47 veces y nunca menos, antes de que apareciera el cercanías. Caminaba deprisa, decidido y cuando llegaba a cierto punto que sólo él conocía, daba media vuelta enérgicamente y volvía por donde había llegado.
Era una de esas situaciones en las que lo primero que piensas es "Vaya, otro tarao". Así, sin más. Gente que hace cosas raras me la encuentro a diario, les pongo mi etiqueta de "tarao" que lo engloba más o menos todo, y me quedo tan ancho.
Pero entonces caí.
Martorell está cerca de Can Brians. La prisión. Y muy a menudo te encuentras a la gente que sale de permiso de fin de semana. Especialmente los viernes, claro. Yo muchas veces me entretengo y a poco que te fijes, reconoces a muchos. Por su manera de hablar, por como miran a la gente, por el color de piel... Pero esta es la primera vez que veía a alguien caminar por el patio de una prisión ¡en la calle!
Aquello era lo que estaba haciendo aquel hombre. Después de vaya usted a saber cuánto tiempo recorriendo el patio de una prisión varias veces al día, todos los días del año, después de repetir ese ejercicio innumerables veces... ese gesto, esa costumbre se queda con nosotros.

Esto que parece una simple anécdota o algo que suponemos este hombre superará en breve, no lo es tanto.

Pensad en vosotros.

¿Qué cantidad de cosas hemos aprendido a hacer/pensar en nuestro día a día contínuo y que no concebimos dejar de hacer porque ni siquiera sabemos que hacemos? ¿Qué prisiones rutinarias de hecho o pensamiento nos encarcelan en la calle cada día?

Pensad en ello.

viernes, junio 09, 2006

PORNOESTAR



Sé que cada vez estábamos un poco más lejos. Sé que un paso que me alejaba de tí, se convertía en trampa que que me atrapaba para no poder volver a acercarme.
Nunca he creído ser perfecto. Ni siquiera he aspirado a ser alguien para tí. Simplemente una rama en un camino que te ayuda a subir el resalto y que luego queda atrás.
Y no, no te pongas condescendiente. Sé lo que me estoy diciendo. Hace tiempo que no hablamos. Las pocas veces que he intentado hablar contigo en serio, te quedabas ahí mirándome como perdonándome la vida.
Ya me he cansado. Voy a dejarte ahí, voy a cojer mis cosas y espero no volver a verte en la vida.
Ha llegado el momento de caminar sin tí. Ya no te necesito. No necesito tus reproches, tus miradas inquisitivas ni que me juzgues bajo tus absurdos tópicos.
Además, hay alguien más. Apenas nos conocemos y sin embargo no está esperando nada de mí. Simplemente me acompaña y daría su vida por mí...

Ahora, aquí acodado en la barra de este bar desconocido, simplemente espero que la oscura depresión acuda a la cita.
Hemos quedado aquí y ya llega tarde.

- Otro vodka, por favor.

Sí. No quiero saber más de tí. Ahora ya me tengo otra vez. Hay otro "yo" dispuesto a ocupar tu lugar. Quizá de aquí a algún tiempo vuelva a visitarte, pero por favor, no hagas nada por encontrarme. Quédate en ese espejo en el que te he encerrado y no salgas hasta que yo quiera verte de nuevo.

Creo que por ahí viene mi depresión.

- Otro vodka, por favor.

jueves, junio 08, 2006

Escribidor

Acabo de decidirlo

Voy a escribir una novela.
Sí. Lo sé. No soy buen escritor y probablemente no lo sea nunca. Pero Dan Brown tampoco y mirad a dónde ha llegado.

Tengo el trasfondo, la temática, algo del hilo y un personaje.

Es más de lo que he tenido nunca. Todo sea dicho.
Pues eso.

También me he puesto un plazo. Dos años.
El primero, o gran parte de él será de documentación. Quiero que sea bastante rigurosa. Con sus licencias, pero bastante rigurosa con la historia.
Tengo pensado reescribirla por lo menos dos veces. Pero creo que es un poco precipitado ponerse a pensar en eso ahora...

No os puedo contar mucho más. La idea se empezó a fraguar ayer y hoy ya estaba decidido.

También se me ha ocurrido pasar por un taller de literatura para aprender las mil cosas que los dos libros que tengo sobre el tema no me enseñarán jamás. Pero eso ya sería bordarlo.

Tampoco en un principio se me ha pasado por la cabeza publicarla. Será una de esas cosas que una vez acabadas las metes en un cajón con una sonrisa.

Hace mucho, mucho tiempo que la idea me ronda la cabeza pero ni tenía el valor, ni tenía ninguna idea clara.

A ver en qué queda todo esto.

Bueno, señores, allá vamos.