martes, abril 26, 2005

¿Qué nos pasa?

El otro día, leyendo el periódico (juro que un día me quito del todo) y viendo noticias sobre maltratos, violencia, asesinatos en serie, etc. Me dí cuenta de que los hombres (género masculino) somos unos verdaderos hijos de puta.
¿Por qué el porcentaje de mujeres asesinas en serie, violadoras o maltratadoras es irrisorio?
No sé. Empecé pensando que quizá es una cuestión puramente antropomórfica. Por el tema de la fortaleza física y demás, la sumisión implícita o algo. Pero es estúpido. Tampoco existen mujeres pederastas y no hace falta ser un atleta para manipular a un crío.
Es una cuestión mental. De deformación o enfermedad mental. Y entonces pensé:
¿Se trata de un tema de educación?
¿Socialmente se educa a las mujeres de alguna manera que hace que no se manifiesten esos sentimientos?
y entonces ¿por qué no educamos a todo el puñetero mundo igual? ¿pero cómo? ¿qué es lo que aprenden o desarrollan ellas que nosotros no?
Pero es que las preguntas siguen:
Si la mujer consigue finalmente equipararse en todo al hombre ¿surgirán ese tipo de transtornos? Cuando las mujeres se incorporen completamente a la mierda de mundo que hemos creado nosotros, ¿se volverán EN TODO como nosotros? ¿Estaremos creando montones de hijas de perra?
Realmente espero que no.
¿Nadie ha estudiado esto? No puede ser que nadie haya pensado esto antes.
¿tengo que hacerlo yo todo? o_O

jueves, abril 21, 2005

pa vosotros

"-El mío sí que es un trabajo de mierda- le dijo el diablo a la muerte. Sentados en la mesa de un bar (...)"

Así pretendía empezar el último relato que quise escribir. No hace demasiado de eso, pero después de cojerlo un par de veces y divagar y divagar sobre ideas no muy concretas lo abandoné.

Os la regalo y que cada uno haga lo que quiera con ella. Yo estoy hasta la polla de la frase esa.

miércoles, abril 20, 2005

ventana al ayer

Ayer estaba haciendo limpieza general (es lo que peor llevo de vivir solo) y encontré un pequeño tesoro. Se trataba de mi "caja de servilletas" y es una caja de madera de puros (o era turron?) llena de servilletas de bares en las que antes apuntaba cada frase que se me ocurría o que leía por ahí y me hacía especial gracia. También había algún pequeño relato o alguna tontería del estilo que se mezclaban en ese pequeño cofre.
Algunas son muy buenas (por lo que descarto que sean mías) y otras no tanto.
La verdad es que me ha sorprendido lo que he cambiado en tan poco tiempo porque realmente yo no podría escribir ahora lo que encontré por ahí.
Ahí va una:


Si vives en medio de la inmensidad de un océano de asfalto.
Si apenas ves la luz entre las ramas de acero y cristal de este bosque de insectos.
Si no quieres verte empujado por una maraña de hombrecitos grises.
Si no quieres bailar al son de esa marcha fúnebre que suena en los escaparates de los burdeles de las grandes calles de moda.
Si no entiendes porqué nadie te mira a los ojos, buscando aquella parte de tí que intenta salir y pensar por sí misma.
¿Hay alguien que no juzgue antes de tiempo?
¿Existe esa "ella" que te busque sin pensar en qué pareces, a dónde vas y en cómo piensas llegar?
No quiero a nadie "maduro", "sensato", "locuaz"... Nadie con frases con las que venderse.
No busco grandes virtudes, no quiero enormes ventajas, sólo busco ese pequeño defecto, ese error de dimensión humana.Esa imperfección que se sume a la mía.
¿Dónde esta ese no saber vivir, que me ayude a perderme por esos caminos que salen y acostumbran a no llegar?
No busco ni esperanza, ni roble de sombra y apoyo, ni luz, ni destino.
No quiero compañía en mi egoismo, ni ese ideal de independencia. No a ese amor que no muere jamás.

Busco esa mirada que durante la eterna infinidad de un solo segundo
me busque por dentro.



La verdad es que a parte de aguna que otra frase, no me gusta demasiado. Pero ya os digo, me sorprende más que nada la diferencia entre esto (que debe ser del 99 o por ahí) y la manera en que lo escribiría ahora.

martes, abril 19, 2005

Conversaciones en la parada de autobús

El burro estaba sentado, con un costado apoyado en la parada del autobús. De vez en cuando movía una oreja como para romper la monotonía de la espera. Su mente divagava entre el delicioso desayuno de aquella mañana que aún calentaba su barriga y una pequeña mosca que pretendía descansar sobre su hocico.
El burro tenia un pelo marrón y muy espeso que se tornaba más oscuro al acercarse al cuello para ser del negro más profundo al tocar su nariz. Y ésta, de un color muy pálido hace que su rostro adquiera un aspecto realmente tierno.

En aquel momento un hombre de mediana edad, cansado y sudoroso, se acercaba a donde estaba el burro. Parecía venir caminando de muy lejos. Sin dejar de mirarlo lo rodeó y se sentó en la banqueta de la parada. El hombre no cesaba de intercambiar miradas entre el burro, que a su vez le miraba fijamente, y el punto del horizonte por el que de un momento a otro aparecería el viejo autobús.
El hombre mientras se quitaba el abrigo sofocado por la caminata, no dejaba de observar al burro. ¿Qué demonios hace aquí el burro este?, pensaba. No estaba atado, no parecía enfermo... Curioso.
Y casi sin pensar y a la vez que se reía de sí mismo, le dijo al burro -¿Qué? Parece que hoy llega tarde el autobús ¿no?

-Pues sí- respondió el burro- Es un autobús muy viejo y ya le pasan estas cosas.

El hombre, inmovil, miraba fijamente al burro con los ojos abiertos como platos. Un sudor frío recorrió su espalda del mismo modo que la idea de haber perdido la chaveta circulaba por su cabeza.

- Ha..Ha..¿Hablas?- Dijo mirando de reojo a su alrededor.
- Claro que hablo. ¿No me oyes?
- Sss..sí...¿Pero desde cuándo los burros hablan?
- Supongo que como todo el mundo: Desde que tenemos algo que decir.
- Eso es absurdo.
- Es tan absurdo como que tú y yo estemos hablando ahora. Encuentro mucho más absurdo el hecho de que todos los hombres os considereis en el derecho de poder decir siempre lo que os venga en gana. Y mucho más absurdo sabiendo que muchos de esos hombres ni siquiera tienen la facultad de escuchar. El hecho de que un burro se ponga a parlotear cuando hay alguien dispuesto a escucharlo me parece mucho más lógico y natural.

El hombre, que en aquel momento no podía decidir si estaba más sorprendido por el hecho de que el burro hablara o porque aquel animal disfrutara de una coherencia mucho mayor que la suya, optó por permanecer callado.

- Mira, por ahí viene tu autobús- Le indicó el burro.

Un momento después, el viejo autobús con un chirrido y un hondo resoplar se detenía delante del hombre que aún no había dejado de mirar al burro. Mientras subía los peldaños que le conducían al interior no pudo dejar de observar que de algún rincón del autobús salía un pequeño gorrión que fué a posarse entre las orejas del burro. Y a continuación creyó oir que este le decía:
-¿Vamos?
-Vamos- le contestó el burro.
Y ambos se alejaron poco a poco de aquella parada mientras el hombre creía verlos sonreir. Pero eso es algo que quizá imaginó él porque estaba claro que si bien el burro hablaba, difícilmente sería capaz de sonreir.

viernes, abril 15, 2005

¿os cuesta llorar?

Recuerdo perfectamente las dos últimas veces que lloré y están separadas por 11 años. Se dice pronto.
En ocasiones he visto llorar a amigos míos y me emociono.
Cuando veo a alguien llorar no puedo dejar de sentir una cierta envidia porque es algo necesario.
Algo... ¿como lo llaman? Ah, sí: Una necesidad fisiológica.
Algunos pensareis, si no lloras no te mueres. Y yo digo: "No estés tan seguro de ello". Yo sé que algo se va muriendo por dentro cada vez que me ocurre algo horrible y soy incapaz de soltar una lágrima. Y en ocasiones lo deseo con fuerza e incluso me obsesiono. Quiero llorar.
No sé qué es. No sé a que se debe ese bloqueo.
A veces, analizándome (ni se imaginan lo aficionado que soy a ello) creo que se trata de una rabia infinita al mundo que me rodea. Una lucha de mí contra todo. Un eterno enfrentamiento ante la vida que me hace creer intensamente en que el día que yo falle se acabará todo. Esto se debe a un montón de historias personales que para nada vienen a cuento ahora.
Para mí llorar no es un signo de debilidad, sino más bien de impotencia amarga. Eso es. Más que tristeza, llorar deja ver una terrible y traumática impotencia ante algo. La tristeza es un sentimiento más profundo. LLorar es la explosión de nuestro cuerpo cuando no puede hacer más que eso, explotar. Explotar y descansar. Explotar y soltarlo todo.
Quiero explotar. Quizá se deba a que no he encontrado un hombro en el que confiar. Aunque bien pensado, lo que tiene que molar de verdad tiene que ser llorar a solas. Eso ya tiene que ser la hostia.

miércoles, abril 13, 2005

un café

- Perdona, ¿me haces un cortado?
- ¿perdona?
- cortado.
- ¿dónde?
- Aquí, en la pierna. Justo por encima de la rodilla.
- Vaya por Dios.
- Sí. Un minuto. Vuelvo en seguida.

- Hola, aquí lo tienes.
- Buenas Dios.
- Buenas, encantado.
- ¿qué va a ser?
- A mí, un cortado.
- ¿Otra vez?
- ¡Me cago en Di.... en la mar salada!!! ¡En la misma pierna!
- A ver qué puedo hacer...Mmm, Ya está.
- ¡Coño! ¡un milagro!
- Dejémoslo en un favor.
- ¿Te invito a un café?
- Si insistes.
- ¿Te invito a un café?
- Hecho.
- Dos cafés con leche, por favor.

martes, abril 12, 2005

Asco

Ahora mismo te miro y pienso: Asco.
La gente te aprecia y das asco.
A la gente le gustas y en realidad das asco.
Pareces fuerte y seguro y sólo das asco.
Se te ve sonreír felíz y cuando pienso en tí siento asco.
Crees saber lo que quieres y crees saber cómo conseguirlo y a mí solo me inspiras asco.
Cada vez que veo que me sonríes el asco nace en mí. Y lo sabes.
Y lo que más asco da de tí es saber que el tipejo asqueroso del espejo, soy yo.
No me mires así.

lunes, abril 11, 2005

El fuego

De los cuatro elementos clásicos de los presocráticos (la tierra, el fuego, el aire y el agua) el que más me fascina es el fuego.
El poder hipnótico de la llama. La danza eterna de las lenguas de fuego que recorren el tronco que arde. El color brillante de las brasas que parecen latir en la profundidad de la hoguera.
El vuelo de las chispas que huyen hacia el aire frío juntas, alocadas. Serpenteando en su huída y apagándose en la nada. Desapareciendo para siempre.
Los miles de colores que escojen las llamas en su locura. Rojas, naranjas, verdes, azules...
El calor brutal que desprende un gran fuego y que hace que tu piel se caliente hasta lo insoportable.
El sonido. El crepitar de la leña. El silvido del fuego al brotar de la madera. El humo que escapa en pequeñas columnas que también parece hablarte.
El olor. Creo que no hay nada que despierte más en mí el sentimiento hogareño que el encontrar en invierno una calle en la que se puede oler el humo de alguna chimenea.

Sí. Creo que me quedo con el fuego.

viernes, abril 01, 2005

La brújula

Hace tiempo que tengo una brújula. Siempre me ha parecido un aparato fascinante. Casi mágico.
Siempre la he tenido ahí, cerca. De vez en cuando le hecho un vistazo simplemente para comprobar que el norte sigue ahí.
Que la aguja apunte siempre a una misma dirección es tranquilizante. De hecho si apunta al norte o no, casi que es lo de menos, lo importante es que apunte. Sin vacilar. Tiene un camino claro y lo señala.

Y yo... pues yo no, la verdad. Ni camino siempre, ni mucho menos camino en la misma dirección. Siempre dando bandazos e intentando girar siempre al revés que el resto del mundo. La verdad es que estar cerca mio no es muy relajante si lo que quieres es navegar. Divertido quizá sí, incluso estimulante a veces, pero cansa.
A mí me da igual. Total ya estoy acostumbrado. Pero el hecho de abrir una tapita y ver que la aguja de ese aparato infernal apunta siempre al mismo lugar la sacudas o la pongas a oscuras, hace que se me escape siempre una sonrisa de complicidad.

Me gusta tener la brújula ahí, a mano. Siempre es importante saber que hay un camino. Lo sigas o no. Sea el bueno o no.

miércoles, marzo 16, 2005

callo

mejor calla si lo que vas a decir es menos precioso que el silencio

La cesta

El otro día estaba en el súper. Delante mío, en la cola de la caja habia una cesta en el suelo. Sin dueño. Todos sabemos lo que significa eso. Si esperas un poco, verás una maruja que corre de un lado al otro y finalmente llega, lo deja todo en la cesta y se pone en la cola...Pero no! Se vuelve a ir! Va a buscar el pan bimbo que se había olvidado (mentira! Lo dejan para el final a propósito las muy brujas!) y vuelve a colocarse en el lugar marcado por su cesta. Es increíble...

Pues bien, más allá de pretender disertar sobre las 100 maneras que se me ocurren en momentos así de torturar marujas y hacerles ver que hay un mundo de posibilidades más allá de joderte el sitio en la cola del pan o arrebatarte unos calcetines de una caja dónde tranquilamente hay una tonelada más de calcetines iguales, más allá de eso digo, me gustaria dedicarle unos segundos a la cesta abandonada.

Alegoría de la cesta:

Ocupar un lugar que no te corresponde tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Las principales ventajas que se me ocurren son, en primer lugar el hecho de que la presión a la que te sometes o te someten desempeñando una función para la que no has sido preparado, hace que tu capacidad de aprendizaje se multiplique por mil. El tiempo que te toma evolucionar es sólo función del nivel al que debes estar.
Otra ventaja puede ser el conocer lo bien que te desenvuelves fuera de lugar. Eso a mí me hace sentirme bien.
Entre las desventajas puedes destacar el stress que provoca esa situación, aunque yo creo que la desventaja principal es que cualquier subnormal que pretenda joderte, tiene con ello un argumento a su favor. ¿Demagógico y frágil? Sí. Pero un argumento al fin y al cabo.

Enésima nota mental: Dejar de esnifar el Xampa en el súper.

miércoles, febrero 23, 2005

?

otra vez. otra vez lejos.
cuesta tanto acercarse... no sé porqué las personas somos tan diferentes. o quizá por qué soy yo tan diferente a ellas? Esto denota un punto de egocentrismo y si embargo lo pienso. y no. para nada pienso que yo sea mejor que ellos. es más, sé positivamente que no lo soy. tengo el gatillo fácil y disparo casi sin querer. todo va como la seda y de pronto: Bang! Como en pulp fiction cuando a travolta se le dispara la pipa y se carga al tipo del asiento de detrás del coche. es un accidente, involuntario, sin más. y sin embargo hace pedazos tantas cosas que dificilmente puedes volver atrás.

viernes, febrero 18, 2005

respira y sigue...



no teneis ni idea de lo solo que se siente uno ahí arriba.

y es fantástico.

viernes, enero 28, 2005

¿yo?

dios mío... otra vez... ¿Quién es esta tía que me está metiendo la lengua en la boca? Parece que está borracha y a juzgar por las gilipolleces que estoy pensando ahora mismo, yo también.
Lo he vuelto a hacer...no lo entiendo. ¿En qué momento he pasado el límite? Hace un momento estaba...estaba... ¿Dónde estaba? ¿Dónde coño estoy? Esto está jodidamente oscuro y el hijo puta ese que está pinchando debería bajar la música. Claro que si te jode la música a toda hostia ¿para qué coño vas a las raves? Porque esto es una rave, está claro.

- Súeltame un momento... Ahora vengo.

Parece que se lo ha tomado bien. Ya está bailando con esos...
¡Edu! ¡He venido con Edu! Joder, ya debo ir otra vez de setas. Pero creo que o no me han hecho efecto o se me ha pasado ya. De momento la gente se mueve como tiene que moverse y la música de mierda esta suena a música. A lo mejor no voy de setas... Sí, sí. Si he venido con el Edu, voy setao. ¡Dios, cómo odio el vodka! Espero que no se haya ido... Es más, espero que ese cabrón no se haya ido mu lejos porque apenas puedo caminar... Creo que voy a salir fuera a ver si me da el fresco y a ver si me encuentran.
El tipo ese de la barra me está gritando... Bueno abre la boca y me mira feliz, por lo que tiene toda la pinta de que me está hablando a mí... Bueno si uno de los dos vasos que lleva en la mano es para mí, le perdonaré que me ralle.
Sí, me ha dado el vaso pero no oigo lo que dice. ¿Pero por qué no bajan la jodida música? Yo le voy diciendo que sí y digo palabras incoherentes que no entendería aunque nos escucháramos. Al menos creerá que le contesto... Se va. Se va sonriente. Al menos es vodka. Con limón. Y hay hielo. Todo un lujazo. Voy a ver si me siento un rato en la calle.
Joder, esto está lleno de caras desencajadas y ni siquiera clarea el cielo. ¡Buf! Intentaria hacerme un petardo pero tardaré tres siglos y encima me sentará mal.

-Hola.
-Hola. ¿Te conozco?
-Sí, soy la amiga del Edu. La de la cena.
-¡Ah sí!- miento - Eres muy guapa.
-Y tu estás borracho.
-No lo suficiente. Pero eso no quita que tu seas muy guapa.
-Eso se lo dices a todas.
-¿Y tú que sabes?
-Pues porque ya me lo has dicho dos veces esta noche.
-Entonces no es que se lo diga a todas. Es que soy sincero.
-Ya.
-Oye te importa dejarme un rato, es que no me apetece mucho hablar ahora, sabes?
-Oh. Bueno. Estoy por ahí dentro.
-Bien.

¡Dios! Ya he vuelto a quedar como el culo. Al menos no he vomitado delante suyo... Hostia, aquí hace un frío del cagarse. No sé cómo lo hacen los rusos pa quitarse el frío con el vodka. Creo que voy a volver a entrar. Me acabo el cubata...
Ya me encontrarán. Siempre me encuentran.
Esto no estaba tan oscuro antes. No veo una mierda...


dios mío... otra vez... ¿Quién es esta tía que me está metiendo la lengua en la boca?

lunes, enero 17, 2005

sigamos

Mi vida sigue. El tema de mi querida hermanita está bastante superado. Ha sido necesario echar mano de todo el cinismo que abunda en mí para desterrar ideas estúpidas de película de sobremesa.

Yo sigo vivo. Cada vez un poco menos, recuerden. Pero aquí estoy. El mundo no se ha detenido. La gente sige naciendo y muriendo. Seguimos girando entorno a un eje imaginario y alrededor de un sol que un día creímos el centro de todo. Y miren por dónde, hoy en día existen muchos centros del universo. Hoy por hoy, el centro de todo es la persona. El ser individual. El "yo y mi vida". El realizarme yo. El vivir mi vida. El "carpe diem".

Cada uno es muy suyo a la hora de elegir el modo de vivir pero yo, después de haber dedicado un montón de años (los mejores?) a vivirlo todo, a probarlo todo, a romper tabús, a pensar única y exclusivamente en mí, no lo tengo tan claro.

A veces la sed de experiencia que sufro, me parece lo más maravilloso del mundo. Otras veces no sé si es el mejor camino.

Ya veremos.

martes, diciembre 21, 2004

ya está bien

Sigo pensando en ello y sé que no voy a llegar a ningún sitio. No quiero seguir pensando en esto. He podido vivir 28 años sin saberlo, y creo que podré seguir así.
Me ha servido para confirmar que mi padre es tan cafre como creía y poco más.
Hoy veré a mi padre antes de que se vuelva a marchar, pero creo que no le diré nada acerca de todo esto...O quizá sí. Pero no quiero seguir perdiendo el sueño por algo que yo no puedo cambiar...
No sé que debería hacer y además tampoco tengo fuerzas...

lunes, diciembre 20, 2004

no puede ser

Mi padre se caracteriza por no dejar de sorprenderme jamás. Ahora que vivimos separados por toda la extensión de la península, es más fácil ser su hijo. Pero su capacidad de arrancarme una parte de la realidad en la que vivo, cada vez que nos vemos, sigue intacta.
Mi padre nunca ha pertenecido a nadie, no se ha doblegado ante nadie y no ha dependido de nadie jamás. Pero no te equivoques. Es fácil idealizarlo, pero si lo analizas desde el punto de vista de que no ha recibido ningún tipo de educación, que no muestra sus sentimientos hacia nada ni nadie y que además sufre del síndrome de sinceridad brutal que yo he heredado, se convierte en un ser con el que se hace muy difícil convivir.
Es cierto que desde que murió mi madre nos conocemos muchísimo más. Cada vez descubro más cosas de él. Algunas me gustan y otras no. Pero no pienso juzgarle. Como padre no tengo ninguna queja (que no sea lo habitual) de él. Jamás nos ha pegado ni insultado y se ha encargado de que todos llegaramos sanos y salvos a la mayoría de edad y con una capacidad para buscarnos la vida, fuera de lo común. Sin embargo, como amigo o simplemente como conocido, no tengo datos. Es un halo de misterio el que le rodea a toda su persona (con su pasado y su presente), y creo que jamás llegaré a conocerle por completo.
Ayer lo volvió a hacer. Vovió a romperme los esquemas de una manera brutal y sin inmutarse. Nos dijo durante un cena en la que nos reunimos los hijos, y como si fuera una frase más, que tiene una hija "por ahí" que ahora en navidades, cumplirá 26 años. No pude reaccionar...
Tengo una hermana secreta.
¿Cómo se come eso? ¿Qué tengo que hacer ahora? ¿Por qué no te enseñan en el colegio que los guantazos te llegarán de todas direcciones imaginables?
No se lo pudo contar a nadie. No sabría cómo hacerlo. Quizá con mis hermanos... A él, no le voy a sacar nada. Porque le conozco. Voy a reventar por dentro si no lo suelto. Y aquí lo teneis.
Definitivamente, este blog ya no se lo puedo pasar a nadie. A ningún conocido. Así que ahora, sólo os tengo a vosotros. Visitantes anónimos, que os aseguro estais la mitad de sorprendidos que yo.
Sin duda, la frialdad con la que he aprendido a tratar los temas familiares viviendo cerca de mi padre, hará que me tome esto como algo parecido a una simple anécdota. Y aunque estoy convencido de que aún no lo he asimilado sé que puedo llevarlo y seguir con mi vida.
Pero no puedo evitarlo. Millones de preguntas se me amontonan hoy y no sé qué coño pensar... ¿Por qué no tengo una jodida família normal?
Quizá tenga que aprovechar los días que aún está por aquí para sacarle algo, pero creo que será inútil.
No tengo ganas de hablar con nadie y por otro lado me encantaría conocer a esa muchacha que lleva mis mismos rasgos (?) y que quizá me crucé mil veces por la calle.

joder.

miércoles, diciembre 15, 2004

el universo latente

No se si alguien conoce la teoría del universo latente, pero yo pienso reflexionar un rato acerca de ella.
Agárrense que vienen curvas.

La teoría del universo latente es aquella que dice que el Big Bang no fué ni será único. Que ha habido más y seguirán habiendo.
O sea, ahora mismo el universo está en expansión. Hasta aquí todos de acuerdo. Pues llegará un momento en que, según esta teoría, dejará de expandirse y empezará a contraerse de nuevo debido a que la fuerza que hacen los sitemas atrayéndose entre sí, será mayor que la que produjo la explosión inicialmente y nos empuja ahora mismo. O sea, que la llamada energía potencial será mayor que la cinética. Que es lo mismo que ocurre cuando tiras una piedra al aire hacia arriba. Llega un punto en el que se detiene, y a partir de ahí empieza a bajar. Pues ahora solo tenemos que imaginar trillones de pedruscos lanzados a la vez en todas direcciones. Llegará un momento en que todas empezarán a "caer" de nuevo. ¿Caer? ¿Hacia dónde? os preguntareis algunos... Sí, claro. Parece que cuando estás en el espacio exterior no caes a ningún sitio. Pues sí. Siempre tiendes a acercarte a otras masas que te atraen. El sol nos atrae. La tierra atrae a la luna, a pequeños asteroides, a la MIR... O sea, todo se está atrayendo. Lo que ocurre es que debido al poder tan brutal de la explosión en que nos envió a un viaje de miles de millones de años, aún no hemos empezado a acercarnos los unos a los otros y seguimos separándonos. Pero cuando llegemos a ese punto en el que el poder expansivo del Big Bang haya desaparecido (ese punto en el que la piedra alcanza el cenit de su trayectoria), el universo se contraerá.
Una vez ocurra esto, todos los cuerpos empezarán a apelotonarse otra vez en un mismo punto (no hace falta decir que hacen falta muchos miles de millones de años para que esto suceda) y otra vez un puntito minúsculo reunirá una cantidad de masa casi infinita (galaxias enteras con sus soles, cometas, asteroides, chatarra espacial...). ¿Que pasa entonces? Pues que explota. Explota mucho, vaya. Y al cabo de aproximadamente 16000 millones de años desde el petardazo, volveremos a estar en el mismo punto que estamos ahora, y así infinitamente. Pero sobre este tema volveremos más adelante.

Luego esta la historia de la entropía.
- Lo qué?
- La entropía.
Hay una definición muy romántica que dice que "El tiempo es la dirección en la que la entropía crece".
La entropía es esa magnitud que mide el desorden de un sistema. Y por desorden debemos entender cómo se degrada. En la naturaleza, todo tiende al mínimo de energía y por ende a un mayor desorden. Y cuando dice todo, quiere decir todo. Si una botella se cae al suelo y se rompe, no es por casualidad que se hace añicos. Es porque los átomos del cristal necesitaban dedicar más energía a mantenerla entera (ordenada) que hecha pedazos. Por eso ante un estímulo energético exterior (la hóstia) se rompe. Es decir, tiende a una menor energía (o mayor desorden).
También por eso nos hacemos viejos y morimos. Por que así somos menos "energéticos". También por eso existe la gravedad. Una cosa en el suelo tiene una energía acumulada menor que si está a una altura cualquiera.

Pues bien. Volviendo a nuestro universo latente, pongamonos a imaginar que ocurrirá cuando el universo se contraiga. Hay gente (bueno lo digo yo) que dice que el signo de la entropía cambiará. Y ¿qué significa eso? Pues que todo tenderá a una mayor energía. Que la botella será botella cuando los pedazos se arrejunten solos para formarla. Que cada vez seremos más jovenes. Que las fuerzas gravitatorias cada vez será menores en la corteza terrestre porque las galaxias y sistemas exteriores cada vez nos atraerán con más fuerza (porque estarán más cerca). Y extrapolándolo todo un poco más: ¿Saldremos de las tumbas para irnos haciendo cada vez más jovenes e ir haciéndonos a la idea de que acabaremos nuestros días en el interior de una madre que aún no conocemos (porque aún está muerta)? ¿Será todo como una película pasándola al revés? ¿Los efectos precederán a las causas? Y debido a eso ¿Seremos conocedores del futuro pero seremos incapaces de recordar el pasado?

:$

¿Veis como no tendrian que haberme aprobado física jamás?

xD

viernes, diciembre 10, 2004

de golpe

sólo queria decir un par de cosas, pero resulta que van a ser más en un monólogo de esos de los míos:

- Que me encanta que sea viernes. Otra vez.
- Que ya queda menos para pirarme a tomar por culo a celebrar mi NO navidad y eso me hace feliz.
- Que me llamo nacho.
- Que me muero de ganas de bailar toda la noche.
- Que hoy voy a intentar mantenerme borracho hasta que salga el sol.
- Que echo de menos a mi perro Zeus.
- Que ya he empezado mi cerdhucha para el viaje a Tailandia, y aún no la he roto.
- Que me encanta la sonrisa de las mujeres en invierno. No pregunten.
- Que cada vez me gustan más los niños y eso me tiene mosqueao.
- Que odio llorar. Sobretodo porque no me acuerdo de cómo era.
- Que tengo que pensar más en escribir aquí. Es un buen ejercicio.

me temo que hoy va a ser una noche de repartir abrazos. Cómo me odio cuando estoy así, por dios!

miércoles, noviembre 24, 2004

el tiempo y la arena del reloj

Últimamente pienso mucho en la muerte.
No es que esté trite o deprimido. Tampoco es que sienta que estoy tirando mi vida. Más bien se trata de lo contrario. Necesito tanto tiempo para realizar todos mis sueños, para conocer a tanta gente y tantos lugares que estoy convencido que no dispongo del suficiente.
Hace poco leí una cita que decía algo así como que pensar en la muerte es síntoma de ser joven.
Menos mal. Por que si ahora me preocupa, no quiero ni imaginarme lo acojonado que estaré cuando tenga 70 años.
Pues eso. Necesito tiempo, mucho tiempo. Que nadie me lo arrebate porque voy a necesitarlo todo.