Este fin de semana ha dado bastante de sí. Entre las muchas cosas que me han pasado hay una que me ha hecho muy feliz.
He jugado mi primer partido de fútbol otra vez.
Desde que me rompí la rodilla hace poco más de un año lo he tenido que ver desde la barrera. Y me jodía.
Toda mi infancia-adolescencia pegándole patadas a una pelota hace que no puedas despegarte de eso nunca.
El caso es que el fútbol pasó a un segundo plano ya hace tiempo, resumiéndose en alguna pachanga ocasional, algún campeonatillo local y poco más.
Pero no poder jugar... No poder hacerlo era lo que me obsesionaba. Me odiaba a mi mismo, a mi estupidez, a mi mala suerte y creía (realmente lo creía) que no podría volver a hacerle un pase a ningún compañero.
Y el sábado decidí que o lo hacía o me resignaba para siempre.
Y lo hice.
Volvía a mi posición. Ahí en el centro del campo (bueno, descampao) sacando la pelota y buscando el pase al pie. Mirando de reojo a los de mi color (los sin camiseta) y ponerles la pelota delante para que sólo tuvieran que correr.
Era genial, corría, me daban patadas, codazos, aguantaba las envestidas con mi espalda y cambiaba el juego una y otra vez.
Exceptuando un par de años de delantero y otro de portero, yo siempre he jugado en la posición que le gustaba a Guardiola y no pocas veces me compararon con él. No exageremos pero me gustaba esa forma de jugar al fútbol. Con inteligencia, con vista, con malicia.
La verdad es que apenas corrí, y mi juego era como el que debía hacer Zidane con 3 años, pero coño ¿sabéis el peso que me he quitado de encima con esto?
No imagináis lo feliz que me despertaba porque soñaba que podía correr. Y lo jodido que me sentía cuando al poner la pierna en el suelo para levantarme de la cama me dolía por primera vez en ese día.
No. No estoy curado, pero coño, mi vida ha dejado de ser un poco menos mala.
Y las agujetas... Dios, cómo echaba de menos las agujetas...
lunes, julio 10, 2006
Me gustaría
Me gustaría estrecharte entre mis brazos y decirte lo que nunca he podido decirte.
Me gustaría hacer que alguien como tú fuera capaz de verme por dentro. Que fuera capaz de disipar mis miedos y que yo, al fin pudiera respirar sin ese peso.
Quisiera ser capaz de dejar mi huella en tí y que esa no se borrara nunca.
Quisiera que mis días acabaran cerca de tí, sin el dolor de no poder tenerte, sin el miedo a no saber hacerte feliz, sin que mi ego ahogue el tuyo, sin que mis miedos te asusten, sin que tus miedos te alejen. Todo eso me sobra y no lo necesitamos.
Quisiera encontrar la manera de decirte todo esto, las palabras, los gestos que te hagan ver lo que corre dentro de mí y a lo que no soy capaz de dar nombre.
Me gustaría que fueras capaz de entender todo esto mejor de lo que soy capaz de entenderlo yo.
Sólo quiero saber si eso es posible. Solo quiero saber si soy capaz.
Y el sexo, hacer el amor, lo podríamos dejar para luego, para siempre.
Y sólo por tí, me gustaría ser mejor. Sólo por tí.
Me gustaría.
Me gustaría hacer que alguien como tú fuera capaz de verme por dentro. Que fuera capaz de disipar mis miedos y que yo, al fin pudiera respirar sin ese peso.
Quisiera ser capaz de dejar mi huella en tí y que esa no se borrara nunca.
Quisiera que mis días acabaran cerca de tí, sin el dolor de no poder tenerte, sin el miedo a no saber hacerte feliz, sin que mi ego ahogue el tuyo, sin que mis miedos te asusten, sin que tus miedos te alejen. Todo eso me sobra y no lo necesitamos.
Quisiera encontrar la manera de decirte todo esto, las palabras, los gestos que te hagan ver lo que corre dentro de mí y a lo que no soy capaz de dar nombre.
Me gustaría que fueras capaz de entender todo esto mejor de lo que soy capaz de entenderlo yo.
Sólo quiero saber si eso es posible. Solo quiero saber si soy capaz.
Y el sexo, hacer el amor, lo podríamos dejar para luego, para siempre.
Y sólo por tí, me gustaría ser mejor. Sólo por tí.
Me gustaría.
viernes, julio 07, 2006
aaargh...
Esta semana ha sido un jodido infierno de curro así que no es que no haya tenido tiempo de escribir, es que apenas he tenido tiempo para pensar...
Y que conste que me jode, que me gustaría tener algo de tiempo para dibujar risas entre mis pocas neuronas, pero qué le vamos a hacer si todo el monte no es orégano.
¿Véis? Si es que ni a pensar llego...
Bueno, pues si no os importa, os pongo un poemilla de Lorca, que es uno de esos grandes recursos para cuando te quedas sin palabras:
Romance de la Luna, Luna
La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
Cómo canta la zumaya,
¡ay, cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.
Y también os pongo esta canción. Creo que la he escuchado cada día varias veces desde el sábado pasado. Enganchao me tiene... No tiene nada que ver con el poema (o sí), pero aquí pongo la música que me da la gana, que ni em mi coche me dejan...
Bueno, señores, a quemar el fin de semana.
Nunca mejor dicho. De aquí a un par de horas estoy pegándome fuego en las fiestas de un pueblo de aquí al lao...
Pues eso.
Un beso.
Y que conste que me jode, que me gustaría tener algo de tiempo para dibujar risas entre mis pocas neuronas, pero qué le vamos a hacer si todo el monte no es orégano.
¿Véis? Si es que ni a pensar llego...
Bueno, pues si no os importa, os pongo un poemilla de Lorca, que es uno de esos grandes recursos para cuando te quedas sin palabras:
Romance de la Luna, Luna
La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
Cómo canta la zumaya,
¡ay, cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.
Y también os pongo esta canción. Creo que la he escuchado cada día varias veces desde el sábado pasado. Enganchao me tiene... No tiene nada que ver con el poema (o sí), pero aquí pongo la música que me da la gana, que ni em mi coche me dejan...
Bueno, señores, a quemar el fin de semana.
Nunca mejor dicho. De aquí a un par de horas estoy pegándome fuego en las fiestas de un pueblo de aquí al lao...
Pues eso.
Un beso.
viernes, junio 30, 2006
Danger
Pese a que ayer me dieron plantón y me perdí un concierto que vive dios que me apetecía...
Aviso: hoy es viernes, estoy contento y soy peligroso.
Huid!
Aviso: hoy es viernes, estoy contento y soy peligroso.
Huid!
jueves, junio 29, 2006
29 de junio de 2006
Hace exactamente 2 años que empecé a escribir aquí.
Empecé aquí para nada, para nadie. Simplemente quería tener un sitio donde escribir en los ratos libres en que mi mente se ponía a ensoñar.
Ciertamente escribo menos de lo que me gustaría, pero no doy para más. ¿qué quieren?
También ha habido momentos de más y menos ganas. Pero siempre me obligo a escribir algo, por muy tonto que sea.
Ahora las cosas han cambiado un poco.
Ya no escribo tanto para mí. Escribo mucho para vosotros.
No ha sido voluntario, simplemente cada vez que le doy al botón de "Publicar" pienso "Espero que les guste".
Alguna que otra vez me véis escribir para mí, pero sin vosotros esto no tendría ni pizca de gracia.
Y para terminar con esta estúpida ternura os diré que... gracias.
Es un placer leer de vez en cuando vuestras voces escritas. Es un placer leeros aquí.
A todos.
Un besazo con lengua. Sin excepción.
O se hace bien, o no se hace, coño.
Y sonrían, que mañana es viernes, joer.
Empecé aquí para nada, para nadie. Simplemente quería tener un sitio donde escribir en los ratos libres en que mi mente se ponía a ensoñar.
Ciertamente escribo menos de lo que me gustaría, pero no doy para más. ¿qué quieren?
También ha habido momentos de más y menos ganas. Pero siempre me obligo a escribir algo, por muy tonto que sea.
Ahora las cosas han cambiado un poco.
Ya no escribo tanto para mí. Escribo mucho para vosotros.
No ha sido voluntario, simplemente cada vez que le doy al botón de "Publicar" pienso "Espero que les guste".
Alguna que otra vez me véis escribir para mí, pero sin vosotros esto no tendría ni pizca de gracia.
Y para terminar con esta estúpida ternura os diré que... gracias.
Es un placer leer de vez en cuando vuestras voces escritas. Es un placer leeros aquí.
A todos.
Un besazo con lengua. Sin excepción.
O se hace bien, o no se hace, coño.
Y sonrían, que mañana es viernes, joer.
miércoles, junio 28, 2006
El gato en el tejado
Es lo mejor. Cuando ya la noche es negra. Cuando todo yace en calma, cuando ya sólo los seres nocturnos nos movemos por las sombras yo vengo hasta aquí, a mi tejado y me siento.
Puedo pasarme horas lamiendo mis patitas. Curando los pequeños rasguños del día a día para tan sólo levantar la cabeza tras algún movimiento invisible o un olor familiar, y acto seguido sin la menor variación, seguir con la ardua tarea de cuidarme y hacer brillar mi pelo.
Las noches de verano son las mejores. Esa luz. Esa ligerísima brisa que lame las tejas y hace que se agite mi cola una, dos veces.
Ese sinfín de pequeños seres moviéndose alrededor mío. Ese constante descubrir olores nuevos y lejanos. Todas esas estrellas allá arriba, esperándome, llamándome a jugar con ellas y la Luna. La Luna gordota y azul que hace que mi pelo negro como los pozos sin fondo tome ese tono morado que siempre me ha gustado.
Todo eso lo vivo cada noche en mi tejado.
Aquí tomo todas las decisiones importantes de mi deambular diario.
La soledad de las alturas te da una perspectiva que no puedes tener desde ningún otro lugar. Y todo es más fácil. Siempre me hago más fuerte. Cuando estoy sólo pienso, recuerdo, añoro, me miro por dentro y decido.
Ahora, cuando ya el horizonte clarea detrás de aquellas antenas soy nuevo. Soy fuerte. Tengo claro quien soy, he decidido qué es lo que realmente me hace sentir gato y qué es lo que tengo que rechazar y cómo seguir mi instinto. Ese que me hace tan diferente y sin embargo tan familiar.
No. No le tengo miedo. No me tengo miedo. Ya puedo volver mañana. Sólo. Yo sólo y mi tejado.
A volver ver amanecer.
Me vuelvo a pasar la pata por detrás de la oreja y con esta sonrisa felina puedo volver al calor de mi alfombra.
martes, junio 20, 2006
Cosas que me duelen y que no puedo dejar de hacer
Te tuve en mi mano. Te sentí cerca, de nuevo. Te sentí arder y consumirte.
Te abracé y te dije "te quiero".
Te apreté contra mí y sentí tu calor dentro.
Abracé tu mirada perdida y asusté tu miedo.
Te vi dormir.
Ahora todos los demonios andan sueltos. Ahora miles de garras destrozan mis entrañas. Y sé que muchos de esos demonios seguirán ahí, haciéndome compañía hasta el fin de mis días.
Ese era el precio. Lo sabías y lo pagaste decidido.
Los tenías a todos enjaulados, furiosos contigo. Tras una reja. La llave en tu mano.
Pero pensaste ¿Qué más da? Quiero soltarlos. Necesito soltarlos y enfrentarme a ellos de nuevo.
Es un precio más.
Otro pago.
Sabes que algún día se te acabará la licencia y no podrás malgastar más de ti.
Sabes que llegará el día que ya no le puedas dar nada a nadie. Y tú, sigues regalándolo todo.
Algún día, tendrás que buscar alimento. Algún día alguien tendrá que darte ese soplo que necesitas para soportar este infierno. Algún día será necesario que te abracen y te sostengan.
Lo sabes.
No lo quieres aceptar, pero lo sabes.
Y quién sabe. Quizá el día que te toque respirar ya sea demasiado tarde. Quizá cuando llegue ese día lo habrás regalado todo y no quedará nada en ti.
Te abracé y te dije "te quiero".
Te apreté contra mí y sentí tu calor dentro.
Abracé tu mirada perdida y asusté tu miedo.
Te vi dormir.
Ahora todos los demonios andan sueltos. Ahora miles de garras destrozan mis entrañas. Y sé que muchos de esos demonios seguirán ahí, haciéndome compañía hasta el fin de mis días.
Ese era el precio. Lo sabías y lo pagaste decidido.
Los tenías a todos enjaulados, furiosos contigo. Tras una reja. La llave en tu mano.
Pero pensaste ¿Qué más da? Quiero soltarlos. Necesito soltarlos y enfrentarme a ellos de nuevo.
Es un precio más.
Otro pago.
Sabes que algún día se te acabará la licencia y no podrás malgastar más de ti.
Sabes que llegará el día que ya no le puedas dar nada a nadie. Y tú, sigues regalándolo todo.
Algún día, tendrás que buscar alimento. Algún día alguien tendrá que darte ese soplo que necesitas para soportar este infierno. Algún día será necesario que te abracen y te sostengan.
Lo sabes.
No lo quieres aceptar, pero lo sabes.
Y quién sabe. Quizá el día que te toque respirar ya sea demasiado tarde. Quizá cuando llegue ese día lo habrás regalado todo y no quedará nada en ti.
martes, junio 13, 2006
Sin pensar
El viernes pasado, estaba en el andén de la estación de Renfe de Martorell, esperando el tren que me llevaría a la ciudad condal, a trabajar.
Estaba yo absorto en mis cosas (como siempre) y entonces me fijé que en el andén contrario, el del tren que va en dirección contraria, había algo que no cuadraba. Había algunos viajeros esperando. Pocos. Normalmente, a esas horas hay mucha más gente que se dirije a la ciudad. Pues bien, entre ese grupo de legañosos pasajeros había uno que consiguió sacarme de mi ensoñación.
El hombre, de unos 50 y largos años, vestido con unas bermudas, una camisa de hilo de manga corta, una riñonera, unas sandalias y una gorra de "Contrucciones Grumasa", se dedicaba a caminar de un extremo a otro del andén con las manos cogidas a la espalda.
El caso, es que no se dedicaba a pasear lentamente arriba y abajo, cabilando sus cosas. Más bien, se dedicaba a recorrer con paso agitado ese tramo del andén. Era como si tuviera que recorrerlo 47 veces y nunca menos, antes de que apareciera el cercanías. Caminaba deprisa, decidido y cuando llegaba a cierto punto que sólo él conocía, daba media vuelta enérgicamente y volvía por donde había llegado.
Era una de esas situaciones en las que lo primero que piensas es "Vaya, otro tarao". Así, sin más. Gente que hace cosas raras me la encuentro a diario, les pongo mi etiqueta de "tarao" que lo engloba más o menos todo, y me quedo tan ancho.
Pero entonces caí.
Martorell está cerca de Can Brians. La prisión. Y muy a menudo te encuentras a la gente que sale de permiso de fin de semana. Especialmente los viernes, claro. Yo muchas veces me entretengo y a poco que te fijes, reconoces a muchos. Por su manera de hablar, por como miran a la gente, por el color de piel... Pero esta es la primera vez que veía a alguien caminar por el patio de una prisión ¡en la calle!
Aquello era lo que estaba haciendo aquel hombre. Después de vaya usted a saber cuánto tiempo recorriendo el patio de una prisión varias veces al día, todos los días del año, después de repetir ese ejercicio innumerables veces... ese gesto, esa costumbre se queda con nosotros.
Esto que parece una simple anécdota o algo que suponemos este hombre superará en breve, no lo es tanto.
Pensad en vosotros.
¿Qué cantidad de cosas hemos aprendido a hacer/pensar en nuestro día a día contínuo y que no concebimos dejar de hacer porque ni siquiera sabemos que hacemos? ¿Qué prisiones rutinarias de hecho o pensamiento nos encarcelan en la calle cada día?
Pensad en ello.
Estaba yo absorto en mis cosas (como siempre) y entonces me fijé que en el andén contrario, el del tren que va en dirección contraria, había algo que no cuadraba. Había algunos viajeros esperando. Pocos. Normalmente, a esas horas hay mucha más gente que se dirije a la ciudad. Pues bien, entre ese grupo de legañosos pasajeros había uno que consiguió sacarme de mi ensoñación.
El hombre, de unos 50 y largos años, vestido con unas bermudas, una camisa de hilo de manga corta, una riñonera, unas sandalias y una gorra de "Contrucciones Grumasa", se dedicaba a caminar de un extremo a otro del andén con las manos cogidas a la espalda.
El caso, es que no se dedicaba a pasear lentamente arriba y abajo, cabilando sus cosas. Más bien, se dedicaba a recorrer con paso agitado ese tramo del andén. Era como si tuviera que recorrerlo 47 veces y nunca menos, antes de que apareciera el cercanías. Caminaba deprisa, decidido y cuando llegaba a cierto punto que sólo él conocía, daba media vuelta enérgicamente y volvía por donde había llegado.
Era una de esas situaciones en las que lo primero que piensas es "Vaya, otro tarao". Así, sin más. Gente que hace cosas raras me la encuentro a diario, les pongo mi etiqueta de "tarao" que lo engloba más o menos todo, y me quedo tan ancho.
Pero entonces caí.
Martorell está cerca de Can Brians. La prisión. Y muy a menudo te encuentras a la gente que sale de permiso de fin de semana. Especialmente los viernes, claro. Yo muchas veces me entretengo y a poco que te fijes, reconoces a muchos. Por su manera de hablar, por como miran a la gente, por el color de piel... Pero esta es la primera vez que veía a alguien caminar por el patio de una prisión ¡en la calle!
Aquello era lo que estaba haciendo aquel hombre. Después de vaya usted a saber cuánto tiempo recorriendo el patio de una prisión varias veces al día, todos los días del año, después de repetir ese ejercicio innumerables veces... ese gesto, esa costumbre se queda con nosotros.
Esto que parece una simple anécdota o algo que suponemos este hombre superará en breve, no lo es tanto.
Pensad en vosotros.
¿Qué cantidad de cosas hemos aprendido a hacer/pensar en nuestro día a día contínuo y que no concebimos dejar de hacer porque ni siquiera sabemos que hacemos? ¿Qué prisiones rutinarias de hecho o pensamiento nos encarcelan en la calle cada día?
Pensad en ello.
viernes, junio 09, 2006
PORNOESTAR
Sé que cada vez estábamos un poco más lejos. Sé que un paso que me alejaba de tí, se convertía en trampa que que me atrapaba para no poder volver a acercarme.
Nunca he creído ser perfecto. Ni siquiera he aspirado a ser alguien para tí. Simplemente una rama en un camino que te ayuda a subir el resalto y que luego queda atrás.
Y no, no te pongas condescendiente. Sé lo que me estoy diciendo. Hace tiempo que no hablamos. Las pocas veces que he intentado hablar contigo en serio, te quedabas ahí mirándome como perdonándome la vida.
Ya me he cansado. Voy a dejarte ahí, voy a cojer mis cosas y espero no volver a verte en la vida.
Ha llegado el momento de caminar sin tí. Ya no te necesito. No necesito tus reproches, tus miradas inquisitivas ni que me juzgues bajo tus absurdos tópicos.
Además, hay alguien más. Apenas nos conocemos y sin embargo no está esperando nada de mí. Simplemente me acompaña y daría su vida por mí...
Ahora, aquí acodado en la barra de este bar desconocido, simplemente espero que la oscura depresión acuda a la cita.
Hemos quedado aquí y ya llega tarde.
- Otro vodka, por favor.
Sí. No quiero saber más de tí. Ahora ya me tengo otra vez. Hay otro "yo" dispuesto a ocupar tu lugar. Quizá de aquí a algún tiempo vuelva a visitarte, pero por favor, no hagas nada por encontrarme. Quédate en ese espejo en el que te he encerrado y no salgas hasta que yo quiera verte de nuevo.
Creo que por ahí viene mi depresión.
- Otro vodka, por favor.
jueves, junio 08, 2006
Escribidor
Acabo de decidirlo
Voy a escribir una novela.
Sí. Lo sé. No soy buen escritor y probablemente no lo sea nunca. Pero Dan Brown tampoco y mirad a dónde ha llegado.
Tengo el trasfondo, la temática, algo del hilo y un personaje.
Es más de lo que he tenido nunca. Todo sea dicho.
Pues eso.
También me he puesto un plazo. Dos años.
El primero, o gran parte de él será de documentación. Quiero que sea bastante rigurosa. Con sus licencias, pero bastante rigurosa con la historia.
Tengo pensado reescribirla por lo menos dos veces. Pero creo que es un poco precipitado ponerse a pensar en eso ahora...
No os puedo contar mucho más. La idea se empezó a fraguar ayer y hoy ya estaba decidido.
También se me ha ocurrido pasar por un taller de literatura para aprender las mil cosas que los dos libros que tengo sobre el tema no me enseñarán jamás. Pero eso ya sería bordarlo.
Tampoco en un principio se me ha pasado por la cabeza publicarla. Será una de esas cosas que una vez acabadas las metes en un cajón con una sonrisa.
Hace mucho, mucho tiempo que la idea me ronda la cabeza pero ni tenía el valor, ni tenía ninguna idea clara.
A ver en qué queda todo esto.
Bueno, señores, allá vamos.
Voy a escribir una novela.
Sí. Lo sé. No soy buen escritor y probablemente no lo sea nunca. Pero Dan Brown tampoco y mirad a dónde ha llegado.
Tengo el trasfondo, la temática, algo del hilo y un personaje.
Es más de lo que he tenido nunca. Todo sea dicho.
Pues eso.
También me he puesto un plazo. Dos años.
El primero, o gran parte de él será de documentación. Quiero que sea bastante rigurosa. Con sus licencias, pero bastante rigurosa con la historia.
Tengo pensado reescribirla por lo menos dos veces. Pero creo que es un poco precipitado ponerse a pensar en eso ahora...
No os puedo contar mucho más. La idea se empezó a fraguar ayer y hoy ya estaba decidido.
También se me ha ocurrido pasar por un taller de literatura para aprender las mil cosas que los dos libros que tengo sobre el tema no me enseñarán jamás. Pero eso ya sería bordarlo.
Tampoco en un principio se me ha pasado por la cabeza publicarla. Será una de esas cosas que una vez acabadas las metes en un cajón con una sonrisa.
Hace mucho, mucho tiempo que la idea me ronda la cabeza pero ni tenía el valor, ni tenía ninguna idea clara.
A ver en qué queda todo esto.
Bueno, señores, allá vamos.
viernes, junio 02, 2006
Tarara
Hacía días que no escuchaba esta canción.
Mientras la escuchaba pensaba en ponerla aquí y contar algo.
Lo malo es que me he quedado sin palabras.
Espero que a vosotros os cause la misma impresión y os pongáis a bailar descalzos por cualquier rincón.
Buen fin de semana.
Mientras la escuchaba pensaba en ponerla aquí y contar algo.
Lo malo es que me he quedado sin palabras.
Espero que a vosotros os cause la misma impresión y os pongáis a bailar descalzos por cualquier rincón.
Buen fin de semana.
lunes, mayo 29, 2006
Exin castillos
Hoy, casualmente he visto una imagen por ahí de un castillo de aquellos que triunfaban en los 80, que eran como de Tente (¿qué se ha hecho del Tente?) pero con las piezas más gordotas.
Sí, yo tuve un castillo de Exin. Robado, todo hay que decirlo, pero era mío. Bueno, mío y de mi hermano pequeño.
El caso es que junto con el castillo, conseguimos el fantasma. Sí. Teníamos un fantasma para nuestro castillo.
Recuerdo, que una vez conseguimos montar el puto castillo, harto complicado si tenemos en cuenta que robamos las piezas pero no el plano y que aún éramos críos prepúberes. En fin. Lo conseguimos. Teníamos un castillo con almenas, una puerta grandota, sus tejados puntiagudos y creo recordar que tenía hasta una bandera y todo. Y el fantasma.

Pues bien, el coñazo fue hacer que nuestro fantasma recorriera el castillo ululando. Porque ¿qué clase de fantasma tendríamos si no fuera capaz de pasearse por el castillo ululando y aterrando a cualquiera que andara por allí? Pues la verdad era que se convertía en un coñazo. Tenías que desmontar el tejado y meter nuestras diminutas manos por el techo, ventanas y puertas, para conseguir que el jodido fantasma fuera del ala norte a la sur sin salir al patio. Porque en el patio, amigos, un fantasma luce poquísimo.
Pues bien, después de despellejarnos las manos en todas las piezas del castillo se me ocurrío LA IDEA. ¿Por qué en vez de mover el fantasma no movemos el castillo?
Voilá! ¡Moviendo el castillo nuestro fantasma se quedaba quieto pero viajaba felizmente de un lado para otro llegando a rincones que jamás había visto! Ahora sí teníamos un fantasma aterrador y feliz.
Nuestro fantasma podía asustar a soldaditos, clicks y hasta chinitos de la suerte que salían despavoridos, se subían el el primer coche que encontraban en el patio y salían huyendo en direccíon al "Fuerte Randall" de Playmovil, mucho más acojedor
Creo que aquél día, mi cerebro decidió que quería ser ingeniero. Me encantó ser capaz de hacer cosas ingeniosas que tienen un valor poco más que curioso. Sí. Quería ser ingeniero.
Mi hermano, se divertía igual pero no estaba todo el día pensando tonterías. Creo que es mucho más feliz. Todo sea dicho.
Sí, yo tuve un castillo de Exin. Robado, todo hay que decirlo, pero era mío. Bueno, mío y de mi hermano pequeño.
El caso es que junto con el castillo, conseguimos el fantasma. Sí. Teníamos un fantasma para nuestro castillo.
Recuerdo, que una vez conseguimos montar el puto castillo, harto complicado si tenemos en cuenta que robamos las piezas pero no el plano y que aún éramos críos prepúberes. En fin. Lo conseguimos. Teníamos un castillo con almenas, una puerta grandota, sus tejados puntiagudos y creo recordar que tenía hasta una bandera y todo. Y el fantasma.
Pues bien, el coñazo fue hacer que nuestro fantasma recorriera el castillo ululando. Porque ¿qué clase de fantasma tendríamos si no fuera capaz de pasearse por el castillo ululando y aterrando a cualquiera que andara por allí? Pues la verdad era que se convertía en un coñazo. Tenías que desmontar el tejado y meter nuestras diminutas manos por el techo, ventanas y puertas, para conseguir que el jodido fantasma fuera del ala norte a la sur sin salir al patio. Porque en el patio, amigos, un fantasma luce poquísimo.
Pues bien, después de despellejarnos las manos en todas las piezas del castillo se me ocurrío LA IDEA. ¿Por qué en vez de mover el fantasma no movemos el castillo?
Voilá! ¡Moviendo el castillo nuestro fantasma se quedaba quieto pero viajaba felizmente de un lado para otro llegando a rincones que jamás había visto! Ahora sí teníamos un fantasma aterrador y feliz.
Nuestro fantasma podía asustar a soldaditos, clicks y hasta chinitos de la suerte que salían despavoridos, se subían el el primer coche que encontraban en el patio y salían huyendo en direccíon al "Fuerte Randall" de Playmovil, mucho más acojedor
Creo que aquél día, mi cerebro decidió que quería ser ingeniero. Me encantó ser capaz de hacer cosas ingeniosas que tienen un valor poco más que curioso. Sí. Quería ser ingeniero.
Mi hermano, se divertía igual pero no estaba todo el día pensando tonterías. Creo que es mucho más feliz. Todo sea dicho.
viernes, mayo 26, 2006
¿Hoy qué día es?
Señoras y señores.... VIERNES!!

Otro fin de semana intenso por delante.
Esta noche concierto y beber algo más de la cuenta, seguro. Mañana sábado, paliza en el olivar y posterior setada popular para celebrar mi recién estrenada decena de años. Y el domingo a Escalar. Esta vez escalar con mayúsculas. Ya nada de probar si estoy sano y fuerte. Nada. Ahora 200 y pico metros de pura roca por delante nuestro. A convivir con nubes y cuervos. A miraros desde arriba. A quemarme con el sol y la piedra. A ver las cosas desde otra perspectiva. A notar el olor de las viejas sabinas que crecen en la pared, a escuchar sólo tu respiración y el tintinear de los mosquetones. A mirar para abajo y encontrar siempre la mirada de un compañero que te vigila. A embadurnar tus manos de magnesio pensando "Va, un poco más que ya llegas".
Señores. Vivan ustedes cada minuto como si fuera el último y sobretodo, brinden por ello.
Y ahora dadle al play. Hacedme el favor y dadle al play:
Post Data:
TÚ! El de las colegialas! Responde!!
Estoy francamente preocupado.
No sólo porque vosotros (bienvenida gente enferma, qué duda cabe) lleguéis a este blog buscando "colegialas cachondas" y fotos de brat pit desnudo. Si no más bien por lo siguiente:
* Uno: Llegan muchas más personas (mujeres, creo) buscando al señor Pitt en cueros que buscando colegialas salidas.
* Y Dos: ¿Cómo coño llegais hasta aquí?
Estoy convencido de que si pongo "colegialas cachondas" en el Google, me puedo tirar un cuarto de hora pasando páginas y no llegaré a mi blog. ¿Empezáis por la última página de resultados? ¿habéis visto ya todas las anteriores?
Exijo una aclaración.
Por favor.
Que duda cabe de que si sigo mencionando "colegialas cachondas" cada 3 posts, el efecto se verá potenciado. -_-
Otro fin de semana intenso por delante.
Esta noche concierto y beber algo más de la cuenta, seguro. Mañana sábado, paliza en el olivar y posterior setada popular para celebrar mi recién estrenada decena de años. Y el domingo a Escalar. Esta vez escalar con mayúsculas. Ya nada de probar si estoy sano y fuerte. Nada. Ahora 200 y pico metros de pura roca por delante nuestro. A convivir con nubes y cuervos. A miraros desde arriba. A quemarme con el sol y la piedra. A ver las cosas desde otra perspectiva. A notar el olor de las viejas sabinas que crecen en la pared, a escuchar sólo tu respiración y el tintinear de los mosquetones. A mirar para abajo y encontrar siempre la mirada de un compañero que te vigila. A embadurnar tus manos de magnesio pensando "Va, un poco más que ya llegas".
Señores. Vivan ustedes cada minuto como si fuera el último y sobretodo, brinden por ello.
Y ahora dadle al play. Hacedme el favor y dadle al play:
Post Data:
TÚ! El de las colegialas! Responde!!
Estoy francamente preocupado.
No sólo porque vosotros (bienvenida gente enferma, qué duda cabe) lleguéis a este blog buscando "colegialas cachondas" y fotos de brat pit desnudo. Si no más bien por lo siguiente:
* Uno: Llegan muchas más personas (mujeres, creo) buscando al señor Pitt en cueros que buscando colegialas salidas.
* Y Dos: ¿Cómo coño llegais hasta aquí?
Estoy convencido de que si pongo "colegialas cachondas" en el Google, me puedo tirar un cuarto de hora pasando páginas y no llegaré a mi blog. ¿Empezáis por la última página de resultados? ¿habéis visto ya todas las anteriores?
Exijo una aclaración.
Por favor.
Que duda cabe de que si sigo mencionando "colegialas cachondas" cada 3 posts, el efecto se verá potenciado. -_-
martes, mayo 23, 2006
Autobombo
Anécdota real del menda:
Un Sábado cualquiera. 12 del mediodía. Resaca. Suena el interfono.
- Errghhfs...
- Oye ¿bajas?
- ¿Pa qué?
- Va, hombre. Vamos a hacer el vermú.
- Emm...Está bien ¿Dónde estás?
Aún se están riendo.
Un Sábado cualquiera. 12 del mediodía. Resaca. Suena el interfono.
- Errghhfs...
- Oye ¿bajas?
- ¿Pa qué?
- Va, hombre. Vamos a hacer el vermú.
- Emm...Está bien ¿Dónde estás?
Aún se están riendo.
lunes, mayo 22, 2006
Croniqueando:
Bien, el viernes, siguiendo los consejos en mi último post de la joven pero sabia "Visión Perversa", me tomé un par de cervezas por la noche y ale, a la cama. Que había que levantarse temprano.
Sábado. 8:30 AM, me quito las legañas en la ducha y salgo. Tenían que maquillarnos. Vinieron dos chicas mu majas y mu buenas maquilladoras que nos dejaron así:

¿Guapos eh?
Por cierto, la de la derecha es mi profesora en esto de pegarme fuego. Un sol. Y no, el de la izqda. No soy yo. Es su costilla.
Pues venga, nos tomamos un par de cervezas para sacarnos el susto y a tocar por todo el pueblo. Al ser de día no usamos el fuego. Pero se sumó mucha gente y nos divertimos todos. Tocamos casi una hora creo y a todo el mundo le gustó.
Al acabar, bajo un sol de justicia y con otras dos cervezas más de celebración, teníamos que tomar una decisión. ¿Nos vamos a la pared? Y la verdad es que después de comer, con el patxarán en la mano y con la perspectiva de tener que actuar por la noche también, decidimos que no. No vamos a trepar. No hay alma que lo aguante todo.
Y ¿qué hacemos desde las cinco de la tarde hasta las 11 de la noche que volvemos a salir? Pues teniendo en cuenta que estábamos todos juntos, en pleno ambiente lúdico y con un día de cojones, pues decidimos beber más y divertirnos mucho.
Llegaba la noche. Yo ya había decidido empezar a bajar el ritmo de engullir cerveza si no quería quemar a alguien del público a parte de a mí mismo.
Llega la actuación y con el fuego todo queda muy espectacular y los abuelos que se habían quedado hasta ese momento miraban entre incrédulos y aterrorizados.
Después de algunos problemas con el combustible y con un pesao (y/o alcohólico) que sólo quería que le dejáramos las cadenas para pegarse fuego allí mismo o que le prestáramos el silbato para poder tocar -_-, todo quedó bastante bien. Los organizadores estaban muy contentos y nosotros... reventaos.
Ahí termina mi desvirgamiento en público con esto de los malabares y el fuego.
Hay fotos y videos de todo, pero claro no los tengo yo. Si consigo una copia (lo intentaré, hasta a mí me hace gracia verme) os haré partícipes.
Al final, y tras otras cuantas cervezas más de celebración nos vamos a la cama quedando para el día siguiente para ir a escalar. No me iban a quitar las ganas tan fácilmente.
Domingo. Nos vamos a escalar. Se nos apunta a última hora Juan "Sin Miedo". Genial. Vamos a meternos caña.
Os lo resumiría todo pero se volvería un poco coñazo. Tampoco tengo fotos porque escalar y hacer fotos a la vez se hace un pelín complicao. Las tienen otros y de nuevo es un poco chungo conseguirlas, no desistáis. Pero para que os hagais una idea, cuando llegamos abajo al pueblo a echarnos otras cervezas (a estas alturas no sé como no tengo una barriga de 30 kilos a mi alrededor) le eché una foto a nuestro próximo objetivo fijado. El Lloro (El Loro). Si miráis la foto, sabréis cuál es.

Es una de esas que siempre dan un poco de respeto, pero yo, ahora, ya no le tengo miedo a ná. XD
El resumen podría perfectamente ser: bien tirando a genial.
De nuevo, feliz.
Sábado. 8:30 AM, me quito las legañas en la ducha y salgo. Tenían que maquillarnos. Vinieron dos chicas mu majas y mu buenas maquilladoras que nos dejaron así:
¿Guapos eh?
Por cierto, la de la derecha es mi profesora en esto de pegarme fuego. Un sol. Y no, el de la izqda. No soy yo. Es su costilla.
Pues venga, nos tomamos un par de cervezas para sacarnos el susto y a tocar por todo el pueblo. Al ser de día no usamos el fuego. Pero se sumó mucha gente y nos divertimos todos. Tocamos casi una hora creo y a todo el mundo le gustó.
Al acabar, bajo un sol de justicia y con otras dos cervezas más de celebración, teníamos que tomar una decisión. ¿Nos vamos a la pared? Y la verdad es que después de comer, con el patxarán en la mano y con la perspectiva de tener que actuar por la noche también, decidimos que no. No vamos a trepar. No hay alma que lo aguante todo.
Y ¿qué hacemos desde las cinco de la tarde hasta las 11 de la noche que volvemos a salir? Pues teniendo en cuenta que estábamos todos juntos, en pleno ambiente lúdico y con un día de cojones, pues decidimos beber más y divertirnos mucho.
Llegaba la noche. Yo ya había decidido empezar a bajar el ritmo de engullir cerveza si no quería quemar a alguien del público a parte de a mí mismo.
Llega la actuación y con el fuego todo queda muy espectacular y los abuelos que se habían quedado hasta ese momento miraban entre incrédulos y aterrorizados.
Después de algunos problemas con el combustible y con un pesao (y/o alcohólico) que sólo quería que le dejáramos las cadenas para pegarse fuego allí mismo o que le prestáramos el silbato para poder tocar -_-, todo quedó bastante bien. Los organizadores estaban muy contentos y nosotros... reventaos.
Ahí termina mi desvirgamiento en público con esto de los malabares y el fuego.
Hay fotos y videos de todo, pero claro no los tengo yo. Si consigo una copia (lo intentaré, hasta a mí me hace gracia verme) os haré partícipes.
Al final, y tras otras cuantas cervezas más de celebración nos vamos a la cama quedando para el día siguiente para ir a escalar. No me iban a quitar las ganas tan fácilmente.
Domingo. Nos vamos a escalar. Se nos apunta a última hora Juan "Sin Miedo". Genial. Vamos a meternos caña.
Os lo resumiría todo pero se volvería un poco coñazo. Tampoco tengo fotos porque escalar y hacer fotos a la vez se hace un pelín complicao. Las tienen otros y de nuevo es un poco chungo conseguirlas, no desistáis. Pero para que os hagais una idea, cuando llegamos abajo al pueblo a echarnos otras cervezas (a estas alturas no sé como no tengo una barriga de 30 kilos a mi alrededor) le eché una foto a nuestro próximo objetivo fijado. El Lloro (El Loro). Si miráis la foto, sabréis cuál es.
Es una de esas que siempre dan un poco de respeto, pero yo, ahora, ya no le tengo miedo a ná. XD
El resumen podría perfectamente ser: bien tirando a genial.
De nuevo, feliz.
viernes, mayo 19, 2006
Encuentros y reencuentros
Mañana vuelvo a la pared después de casi un año. Desde que me hice polvo la rodilla que no he subido más a una piedra.
Prometo reportaje fotográfico y/o escrito.
Escribiendo esto se me ha ocurrido hacer un recopilatrio de "Cosas que descubres cuando escalas":
* Que el miedo sabe a hierro.
* Que si meas a más de 60 metros del suelo, no llega nada abajo.
* Que todo tu cuerpo se puede sujetar perfectamente sobre una piedra del tamaño de un garbanzo.
* Que todo el mundo tiene miedo a la altura. Sólo es cuestión de acostumbrarse.
Ya se me ocurrirán más.
Qué monazo, oye.
Además, mañana es gran estreno en público del inimitable hombre antorcha y sus comprensivos compañeros. No sé si alguien hará fotos/videos/dibujos... Intentaré hacer una crónica tan pronto me recupere de las quemaduras.
La canción de hoy va por todas las mujeres que han tenido que sufrir por el simple hecho de ser eso, mujeres.
Ala! a pasar un buen fin de semana, que yo haré lo propio.
Prometo reportaje fotográfico y/o escrito.
Escribiendo esto se me ha ocurrido hacer un recopilatrio de "Cosas que descubres cuando escalas":
* Que el miedo sabe a hierro.
* Que si meas a más de 60 metros del suelo, no llega nada abajo.
* Que todo tu cuerpo se puede sujetar perfectamente sobre una piedra del tamaño de un garbanzo.
* Que todo el mundo tiene miedo a la altura. Sólo es cuestión de acostumbrarse.
Ya se me ocurrirán más.
Qué monazo, oye.
Además, mañana es gran estreno en público del inimitable hombre antorcha y sus comprensivos compañeros. No sé si alguien hará fotos/videos/dibujos... Intentaré hacer una crónica tan pronto me recupere de las quemaduras.
La canción de hoy va por todas las mujeres que han tenido que sufrir por el simple hecho de ser eso, mujeres.
Ala! a pasar un buen fin de semana, que yo haré lo propio.
lunes, mayo 15, 2006
CQC Argentina
A ver si alguien que tenga los medios, en algún momento de inspiración, lisérgica o no, se da cuenta de para qué cosas puede servir la televisión.
Y no para llenarnos de mierda el cerebro, que es para lo único que la sabemos usar.
En "La nena del boli rojo" encontraréis el video completo.
Un fascista torturador y asesiono, el ex coronel de la dictadura argentina Pascual Óscar Guerrieri, "condenado" a arresto domiciliario, cazado in fraganti en plena calle y llevado ante la justicia.
Y al parecer, ya duerme en prisión.
Gracias nena, gracias Argetina.
Y no para llenarnos de mierda el cerebro, que es para lo único que la sabemos usar.
En "La nena del boli rojo" encontraréis el video completo.
Un fascista torturador y asesiono, el ex coronel de la dictadura argentina Pascual Óscar Guerrieri, "condenado" a arresto domiciliario, cazado in fraganti en plena calle y llevado ante la justicia.
Y al parecer, ya duerme en prisión.
Gracias nena, gracias Argetina.
viernes, mayo 12, 2006
por el lao bestia
Ni os imagináis cuánto tiempo llevaba buscando esta foto! Gracias Interné!

¿Los reconocéis? Son cómo no, Jimi Hendrix y Charlie Watts (el bateria de los R. Stones) en el 69. Tiraos en el Metro de NY.
Hace unos chorrocientos mil años la vi en la habitación de un colega de mi hermano y la he buscado por todas partes... ya era cuestión de orgullo.
No hace falta decir que si algún jipi por aquí sabe dónde puedo encontrarla en póster, haga el favor de cascarlo!
Bajal!
¿Los reconocéis? Son cómo no, Jimi Hendrix y Charlie Watts (el bateria de los R. Stones) en el 69. Tiraos en el Metro de NY.
Hace unos chorrocientos mil años la vi en la habitación de un colega de mi hermano y la he buscado por todas partes... ya era cuestión de orgullo.
No hace falta decir que si algún jipi por aquí sabe dónde puedo encontrarla en póster, haga el favor de cascarlo!
Bajal!
miércoles, mayo 10, 2006
gotas de lluvia resbalan por tus mejillas
Esta es una noche fría. Muy oscura. Y llueve. Las pocas luces de la calle parecen haberlo dado ya todo de sí y apenas consiguen iluminar nuestros pasos.
Una mano muy blanca, pequeña y terriblemente suave se agarra a mi brazo. Ha pegado su cuerpo a mí y ahora apreta su cabeza contra mi hombro.
Su pelo es tan negro como esta misma noche. Está muy mojada. Cada pocos pasos la siento temblar enérgicamente. Noto como su cuerpo se sacude violento por el frío e intenta pegarse más a mí.
Ahora no podemos parar. Me gustaría resguardarme en ese portal de ahí y abrazarla con fuerza. Intentar pasarle el poco calor que me queda. Pero tenemos que seguir andando. No podemos quedarnos aquí.
De vez en cuando una ráfaga de aire gélido frena un tanto nuestro paso, como acompañando al corazón que también ha parecido asustarse con ese viento que mordía.
He olvidado deciros que no sé quien es ella. Lo único que sé es que se ha pegado a mí, con los ojos mojados de lluvia y lágrimas, con los labios azulados y unos ojos que te roban el alma.
No quiero pensar en ella, no tenemos tiempo. Hace un rato que me he fijado y va descalza. Camina casi sin fuerzas. Sin mirar alrededor. Tan solo pendiente de respirarme. De no separarse un centímetro de mí. No estoy muy seguro, creo que llora. Apenas puedo escucharlo con el sonido de nuestros pasos y la lluvia.
De tanto en tanto las luces de un coche, a lo lejos, cruzan la calle. Cada vez que escuchamos como las ruedas rasgan el agua, su mano apreta fuerte mi brazo. Yo la acerco a mí. Nos arrimamos a la pared y seguimos caminando. No podemos parar aquí.
Al rato parece que llueve menos. Detrás de aquellos edificios parece brillar ya la luna. Una pareja de palomas aprovecha la tregua para volar a un sitio mejor. Nos detenemos. Me pongo frente a ella y la separo un poco de mí. Está completamente empapada. No alcanza a levantar la vista de mi pecho. Un pie sobre el otro. El pelo pegado a la cara y la respiración agitada, nerviosa.
- ¿Cómo te llamas?
- ...
- Vamos, dímelo. Conmigo estarás bien.
- Amor. Me llamo Amor.
- Vamos. No puedes quedarte aquí.
martes, mayo 09, 2006
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