viernes, mayo 06, 2005

Viernes again

Vamos a quemar el viernes, no?

He encontrado esta foto que refleja más o menos cómo estoy hoy:



Me apetece gritar y saltar. Me apetece bailar y me parece que hoy querían ir a un concierto de punks. Aunque en estos sitios ni se baila ni se puede hablar con los energúmenos esos que se ponen hasta las cejas de tó... Nu sé.

Me apetece saltar al ritmo de macaco o de o'funk'illo que tocan hoy en Bikini (3 talegazos!) hasta de Manu Chao, mira lo que te digo. Bueno no, Manu Chao no me apetece.

Tengo ganas de sudor y de risas. De escuchar música fuerte al aire libre. Ganas de revolcón y de sexo. De sacarle a las camareras los cubatas gratis con la sonrisa. De porros entre canción y canción...

Viernes. Sólo con pronunciar esa palabra, a uno ya se le escapa la sonrisilla, eh?


Qué terrenal me ha salido el post este, no?

jueves, mayo 05, 2005

Un momento

A ver, señores. Un poco de calma.
En la parte de abajo a la izquierda de esta página encontrarán un contador de visitas. Hace poco más de un mes que está ahí y ya hemos llegado a las 500 visitas!!
Yo me estreso enseguida y aviso que estresao me vuelvo peligroso.
Ahora mismo puedo notar vuestro aliento en la nuca. Miles de ojos observándome y millones de personas enfadadas porque no actualizo.

...

Naaaah! Que sólo era pa ponerle una fecha al día que llegamos a las 500.
Que sí, que no son muchas... Pero son mías. Todas miiiaaas...


Va por utedeh!

miércoles, mayo 04, 2005

Os odio

Cómo odio el mundo en la burbuja. Cómo odio la gente que no es consciente de las toneladas de mierda que le rodean y que ni siquiera se da cuenta de que siente miedo. Miedo de ser un priviliegiado. Miedo de ser de los pocos con las necesidades cubiertas. Jodeos.
Me importa una mierda la gente que no es gente. No daria nada por ellos. Y no lo pasaré mal viéndoles sufrir.
Le rompería la boca a toda esa mierda de gente "urbana" que es incapaz de mover un dedo por alguien que lo necesita. ¿por qué? Por miedo. Pues jodeos y sufrid el miedo con los vuestros. Yo no voy a reconfortaros.
Me cago en la autorealización.
Me cago en la poesía. Me cago en el color rosa. Me cago en las palabras bonitas vacías y prefabricadas. Me kago en las putas faltas de hortografía.
No me llamen para nada porque no iré. No pienso hacer favores. No pienso ayudar a nadie que no sea yo. No. Ni siquiera voy a ayudarme a mí.
Pienso autodestruirme un poco más hoy. No. No me mireis por encima del hombro porque seguramente no sois mejores que yo. Puedo drogarme, emborracharme, perderme, quedarme solo pero al menos yo no seré falso con vosotros.

Hoy estoy de una mala hostia impresionante y le toca al mundo pagarlo. Cómo me gusta escupir esta mierda!

Aparte de tener un ojo morao y la cara hinchá...

Me cago en mi puta estampa.

ya vuelve

Es curioso como esta estúpida sucesión de letras puestas una detrás de otra siempre han tenido un hueco en mí y de vez en cuando vuelven cargadas de recuerdos:


Si tú me olvidas

Quiero que sepas una cosa.
Tu sabes como es esto: si miro la luna
de cristal, la rama roja del lento otoño
en mi ventana, si te toco junto al fuego
la implacable ceniza o el arrugado cuerpo
de la leña. Todo me lleva a ti, como si
todo lo que existe, aromas, luz, metales,
fueran de pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.


Ahora bien, si poco a poco dejas de
quererme, dejare de quererte poco a poco.
Si de pronto me olvidas no me busques que
ya te habre olvidado. Si consideras largo
y loco el viento de banderas que pasa por
mi vida y te decides a dejarme a la orilla
del corazon en que tengo raices, piensa que
en ese dia, a esa hora levantare los brazos
y saldran mis raices a buscar otra tierra.


Pero si cada dia cada hora sientes que
a mi estas destinada con dulzura implacable.
Si cada dia sube una flor a tus labios
a buscarme, ay amore mio, ay mia, en ti todo
ese fuego se repite, en mi nada se apaga ni
se olvida, mi amore se nutre de tua amor,
amada, y mientras vivas estara en tus
brazos sin salir de los mios.


Neruda


También es curioso que alguien como yo al que no le gusta demasiado la poesía, sea capaz de ponerse tierno y sentir que algo se mueve por dentro al leer líneas como estas.

Cuánto daño ha hecho Neruda...

martes, mayo 03, 2005

echemos un vistazo atrás

Ahora que se acerca mi cumpleaños no puedo evitar mirar hacia atrás y preguntarme ¿qué? ¿cómo lo llevas?
Y la verdad es que no tengo ni idea.
No sé si soy muy exigente conmigo mismo o es simplemente el eterno "no sabes valorar lo que tienes". O las dos cosas.

A ver, repasemos:
- Acabé la carrera. Ni os imaginais lo jodidamente chungo que fué aquello. Ahora mismo, no sé si sería capaz de repetirlo. Ole niño!
- Vivo solo. Este ha sido uno de mis mayores logros hasta ahora. Es el que me ha costado más esfuerzo y el que me ha ayudado a madurar más. Es jodido, no crean. Cuando a los 19 te dices que hay que echarle gesto y te sale todo bastante bien. Buah, es un orgasmo.
- Sigo siendo fiel a muchas de las cosas en las que he creído siempre. Eso sólo puede significar dos cosas. O que no estaba tan equivocado o bien, que lo sigo estando. No sé cuál de las dos me gusta más.
- Estoy más guapo que nunca. O al menos me lo parece a mí. Ejem... tenía que soltarlo.
- Hay un numero considerable de personas alrededor mío que REALMENTE valen la pena.
- Tengo un curro que me motiva y que es siempre nuevo.

y sin embargo:
- Me quedan infinitos sitios por visitar y me estoy quedando sin tiempo...
- Me gustaria que mi trabajo no me quitara tantas horas de mí.
- Me estoy aburguesando. No sufran. Poco, muy poco.
- Sigo siendo bastante menos responsable de lo que "debería". Pero esto me importa más bien poco.
- Soy incapaz de ahorrar un puñetero leiro.

No sé. Yo lo veo bastante bien. Así visto parece un poco ridículo, pero ahí estan sólo las cosas "importantes" (entre comillas). De las cosas IMPORTANTES (en mayúsculas) estaría horas divagando y no llegaría a explicarlas bien. Lo importante es saber que también están ahí.



PD: Hay una señorita que sé que se lee esto casi todos los días y que sin embargo aún no se ha presentado. Repitan conmigo: "Cobarde!" ;P

martes, abril 26, 2005

¿Qué nos pasa?

El otro día, leyendo el periódico (juro que un día me quito del todo) y viendo noticias sobre maltratos, violencia, asesinatos en serie, etc. Me dí cuenta de que los hombres (género masculino) somos unos verdaderos hijos de puta.
¿Por qué el porcentaje de mujeres asesinas en serie, violadoras o maltratadoras es irrisorio?
No sé. Empecé pensando que quizá es una cuestión puramente antropomórfica. Por el tema de la fortaleza física y demás, la sumisión implícita o algo. Pero es estúpido. Tampoco existen mujeres pederastas y no hace falta ser un atleta para manipular a un crío.
Es una cuestión mental. De deformación o enfermedad mental. Y entonces pensé:
¿Se trata de un tema de educación?
¿Socialmente se educa a las mujeres de alguna manera que hace que no se manifiesten esos sentimientos?
y entonces ¿por qué no educamos a todo el puñetero mundo igual? ¿pero cómo? ¿qué es lo que aprenden o desarrollan ellas que nosotros no?
Pero es que las preguntas siguen:
Si la mujer consigue finalmente equipararse en todo al hombre ¿surgirán ese tipo de transtornos? Cuando las mujeres se incorporen completamente a la mierda de mundo que hemos creado nosotros, ¿se volverán EN TODO como nosotros? ¿Estaremos creando montones de hijas de perra?
Realmente espero que no.
¿Nadie ha estudiado esto? No puede ser que nadie haya pensado esto antes.
¿tengo que hacerlo yo todo? o_O

jueves, abril 21, 2005

pa vosotros

"-El mío sí que es un trabajo de mierda- le dijo el diablo a la muerte. Sentados en la mesa de un bar (...)"

Así pretendía empezar el último relato que quise escribir. No hace demasiado de eso, pero después de cojerlo un par de veces y divagar y divagar sobre ideas no muy concretas lo abandoné.

Os la regalo y que cada uno haga lo que quiera con ella. Yo estoy hasta la polla de la frase esa.

miércoles, abril 20, 2005

ventana al ayer

Ayer estaba haciendo limpieza general (es lo que peor llevo de vivir solo) y encontré un pequeño tesoro. Se trataba de mi "caja de servilletas" y es una caja de madera de puros (o era turron?) llena de servilletas de bares en las que antes apuntaba cada frase que se me ocurría o que leía por ahí y me hacía especial gracia. También había algún pequeño relato o alguna tontería del estilo que se mezclaban en ese pequeño cofre.
Algunas son muy buenas (por lo que descarto que sean mías) y otras no tanto.
La verdad es que me ha sorprendido lo que he cambiado en tan poco tiempo porque realmente yo no podría escribir ahora lo que encontré por ahí.
Ahí va una:


Si vives en medio de la inmensidad de un océano de asfalto.
Si apenas ves la luz entre las ramas de acero y cristal de este bosque de insectos.
Si no quieres verte empujado por una maraña de hombrecitos grises.
Si no quieres bailar al son de esa marcha fúnebre que suena en los escaparates de los burdeles de las grandes calles de moda.
Si no entiendes porqué nadie te mira a los ojos, buscando aquella parte de tí que intenta salir y pensar por sí misma.
¿Hay alguien que no juzgue antes de tiempo?
¿Existe esa "ella" que te busque sin pensar en qué pareces, a dónde vas y en cómo piensas llegar?
No quiero a nadie "maduro", "sensato", "locuaz"... Nadie con frases con las que venderse.
No busco grandes virtudes, no quiero enormes ventajas, sólo busco ese pequeño defecto, ese error de dimensión humana.Esa imperfección que se sume a la mía.
¿Dónde esta ese no saber vivir, que me ayude a perderme por esos caminos que salen y acostumbran a no llegar?
No busco ni esperanza, ni roble de sombra y apoyo, ni luz, ni destino.
No quiero compañía en mi egoismo, ni ese ideal de independencia. No a ese amor que no muere jamás.

Busco esa mirada que durante la eterna infinidad de un solo segundo
me busque por dentro.



La verdad es que a parte de aguna que otra frase, no me gusta demasiado. Pero ya os digo, me sorprende más que nada la diferencia entre esto (que debe ser del 99 o por ahí) y la manera en que lo escribiría ahora.

martes, abril 19, 2005

Conversaciones en la parada de autobús

El burro estaba sentado, con un costado apoyado en la parada del autobús. De vez en cuando movía una oreja como para romper la monotonía de la espera. Su mente divagava entre el delicioso desayuno de aquella mañana que aún calentaba su barriga y una pequeña mosca que pretendía descansar sobre su hocico.
El burro tenia un pelo marrón y muy espeso que se tornaba más oscuro al acercarse al cuello para ser del negro más profundo al tocar su nariz. Y ésta, de un color muy pálido hace que su rostro adquiera un aspecto realmente tierno.

En aquel momento un hombre de mediana edad, cansado y sudoroso, se acercaba a donde estaba el burro. Parecía venir caminando de muy lejos. Sin dejar de mirarlo lo rodeó y se sentó en la banqueta de la parada. El hombre no cesaba de intercambiar miradas entre el burro, que a su vez le miraba fijamente, y el punto del horizonte por el que de un momento a otro aparecería el viejo autobús.
El hombre mientras se quitaba el abrigo sofocado por la caminata, no dejaba de observar al burro. ¿Qué demonios hace aquí el burro este?, pensaba. No estaba atado, no parecía enfermo... Curioso.
Y casi sin pensar y a la vez que se reía de sí mismo, le dijo al burro -¿Qué? Parece que hoy llega tarde el autobús ¿no?

-Pues sí- respondió el burro- Es un autobús muy viejo y ya le pasan estas cosas.

El hombre, inmovil, miraba fijamente al burro con los ojos abiertos como platos. Un sudor frío recorrió su espalda del mismo modo que la idea de haber perdido la chaveta circulaba por su cabeza.

- Ha..Ha..¿Hablas?- Dijo mirando de reojo a su alrededor.
- Claro que hablo. ¿No me oyes?
- Sss..sí...¿Pero desde cuándo los burros hablan?
- Supongo que como todo el mundo: Desde que tenemos algo que decir.
- Eso es absurdo.
- Es tan absurdo como que tú y yo estemos hablando ahora. Encuentro mucho más absurdo el hecho de que todos los hombres os considereis en el derecho de poder decir siempre lo que os venga en gana. Y mucho más absurdo sabiendo que muchos de esos hombres ni siquiera tienen la facultad de escuchar. El hecho de que un burro se ponga a parlotear cuando hay alguien dispuesto a escucharlo me parece mucho más lógico y natural.

El hombre, que en aquel momento no podía decidir si estaba más sorprendido por el hecho de que el burro hablara o porque aquel animal disfrutara de una coherencia mucho mayor que la suya, optó por permanecer callado.

- Mira, por ahí viene tu autobús- Le indicó el burro.

Un momento después, el viejo autobús con un chirrido y un hondo resoplar se detenía delante del hombre que aún no había dejado de mirar al burro. Mientras subía los peldaños que le conducían al interior no pudo dejar de observar que de algún rincón del autobús salía un pequeño gorrión que fué a posarse entre las orejas del burro. Y a continuación creyó oir que este le decía:
-¿Vamos?
-Vamos- le contestó el burro.
Y ambos se alejaron poco a poco de aquella parada mientras el hombre creía verlos sonreir. Pero eso es algo que quizá imaginó él porque estaba claro que si bien el burro hablaba, difícilmente sería capaz de sonreir.

viernes, abril 15, 2005

¿os cuesta llorar?

Recuerdo perfectamente las dos últimas veces que lloré y están separadas por 11 años. Se dice pronto.
En ocasiones he visto llorar a amigos míos y me emociono.
Cuando veo a alguien llorar no puedo dejar de sentir una cierta envidia porque es algo necesario.
Algo... ¿como lo llaman? Ah, sí: Una necesidad fisiológica.
Algunos pensareis, si no lloras no te mueres. Y yo digo: "No estés tan seguro de ello". Yo sé que algo se va muriendo por dentro cada vez que me ocurre algo horrible y soy incapaz de soltar una lágrima. Y en ocasiones lo deseo con fuerza e incluso me obsesiono. Quiero llorar.
No sé qué es. No sé a que se debe ese bloqueo.
A veces, analizándome (ni se imaginan lo aficionado que soy a ello) creo que se trata de una rabia infinita al mundo que me rodea. Una lucha de mí contra todo. Un eterno enfrentamiento ante la vida que me hace creer intensamente en que el día que yo falle se acabará todo. Esto se debe a un montón de historias personales que para nada vienen a cuento ahora.
Para mí llorar no es un signo de debilidad, sino más bien de impotencia amarga. Eso es. Más que tristeza, llorar deja ver una terrible y traumática impotencia ante algo. La tristeza es un sentimiento más profundo. LLorar es la explosión de nuestro cuerpo cuando no puede hacer más que eso, explotar. Explotar y descansar. Explotar y soltarlo todo.
Quiero explotar. Quizá se deba a que no he encontrado un hombro en el que confiar. Aunque bien pensado, lo que tiene que molar de verdad tiene que ser llorar a solas. Eso ya tiene que ser la hostia.

miércoles, abril 13, 2005

un café

- Perdona, ¿me haces un cortado?
- ¿perdona?
- cortado.
- ¿dónde?
- Aquí, en la pierna. Justo por encima de la rodilla.
- Vaya por Dios.
- Sí. Un minuto. Vuelvo en seguida.

- Hola, aquí lo tienes.
- Buenas Dios.
- Buenas, encantado.
- ¿qué va a ser?
- A mí, un cortado.
- ¿Otra vez?
- ¡Me cago en Di.... en la mar salada!!! ¡En la misma pierna!
- A ver qué puedo hacer...Mmm, Ya está.
- ¡Coño! ¡un milagro!
- Dejémoslo en un favor.
- ¿Te invito a un café?
- Si insistes.
- ¿Te invito a un café?
- Hecho.
- Dos cafés con leche, por favor.

martes, abril 12, 2005

Asco

Ahora mismo te miro y pienso: Asco.
La gente te aprecia y das asco.
A la gente le gustas y en realidad das asco.
Pareces fuerte y seguro y sólo das asco.
Se te ve sonreír felíz y cuando pienso en tí siento asco.
Crees saber lo que quieres y crees saber cómo conseguirlo y a mí solo me inspiras asco.
Cada vez que veo que me sonríes el asco nace en mí. Y lo sabes.
Y lo que más asco da de tí es saber que el tipejo asqueroso del espejo, soy yo.
No me mires así.

lunes, abril 11, 2005

El fuego

De los cuatro elementos clásicos de los presocráticos (la tierra, el fuego, el aire y el agua) el que más me fascina es el fuego.
El poder hipnótico de la llama. La danza eterna de las lenguas de fuego que recorren el tronco que arde. El color brillante de las brasas que parecen latir en la profundidad de la hoguera.
El vuelo de las chispas que huyen hacia el aire frío juntas, alocadas. Serpenteando en su huída y apagándose en la nada. Desapareciendo para siempre.
Los miles de colores que escojen las llamas en su locura. Rojas, naranjas, verdes, azules...
El calor brutal que desprende un gran fuego y que hace que tu piel se caliente hasta lo insoportable.
El sonido. El crepitar de la leña. El silvido del fuego al brotar de la madera. El humo que escapa en pequeñas columnas que también parece hablarte.
El olor. Creo que no hay nada que despierte más en mí el sentimiento hogareño que el encontrar en invierno una calle en la que se puede oler el humo de alguna chimenea.

Sí. Creo que me quedo con el fuego.

viernes, abril 01, 2005

La brújula

Hace tiempo que tengo una brújula. Siempre me ha parecido un aparato fascinante. Casi mágico.
Siempre la he tenido ahí, cerca. De vez en cuando le hecho un vistazo simplemente para comprobar que el norte sigue ahí.
Que la aguja apunte siempre a una misma dirección es tranquilizante. De hecho si apunta al norte o no, casi que es lo de menos, lo importante es que apunte. Sin vacilar. Tiene un camino claro y lo señala.

Y yo... pues yo no, la verdad. Ni camino siempre, ni mucho menos camino en la misma dirección. Siempre dando bandazos e intentando girar siempre al revés que el resto del mundo. La verdad es que estar cerca mio no es muy relajante si lo que quieres es navegar. Divertido quizá sí, incluso estimulante a veces, pero cansa.
A mí me da igual. Total ya estoy acostumbrado. Pero el hecho de abrir una tapita y ver que la aguja de ese aparato infernal apunta siempre al mismo lugar la sacudas o la pongas a oscuras, hace que se me escape siempre una sonrisa de complicidad.

Me gusta tener la brújula ahí, a mano. Siempre es importante saber que hay un camino. Lo sigas o no. Sea el bueno o no.

miércoles, marzo 16, 2005

callo

mejor calla si lo que vas a decir es menos precioso que el silencio

La cesta

El otro día estaba en el súper. Delante mío, en la cola de la caja habia una cesta en el suelo. Sin dueño. Todos sabemos lo que significa eso. Si esperas un poco, verás una maruja que corre de un lado al otro y finalmente llega, lo deja todo en la cesta y se pone en la cola...Pero no! Se vuelve a ir! Va a buscar el pan bimbo que se había olvidado (mentira! Lo dejan para el final a propósito las muy brujas!) y vuelve a colocarse en el lugar marcado por su cesta. Es increíble...

Pues bien, más allá de pretender disertar sobre las 100 maneras que se me ocurren en momentos así de torturar marujas y hacerles ver que hay un mundo de posibilidades más allá de joderte el sitio en la cola del pan o arrebatarte unos calcetines de una caja dónde tranquilamente hay una tonelada más de calcetines iguales, más allá de eso digo, me gustaria dedicarle unos segundos a la cesta abandonada.

Alegoría de la cesta:

Ocupar un lugar que no te corresponde tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Las principales ventajas que se me ocurren son, en primer lugar el hecho de que la presión a la que te sometes o te someten desempeñando una función para la que no has sido preparado, hace que tu capacidad de aprendizaje se multiplique por mil. El tiempo que te toma evolucionar es sólo función del nivel al que debes estar.
Otra ventaja puede ser el conocer lo bien que te desenvuelves fuera de lugar. Eso a mí me hace sentirme bien.
Entre las desventajas puedes destacar el stress que provoca esa situación, aunque yo creo que la desventaja principal es que cualquier subnormal que pretenda joderte, tiene con ello un argumento a su favor. ¿Demagógico y frágil? Sí. Pero un argumento al fin y al cabo.

Enésima nota mental: Dejar de esnifar el Xampa en el súper.

miércoles, febrero 23, 2005

?

otra vez. otra vez lejos.
cuesta tanto acercarse... no sé porqué las personas somos tan diferentes. o quizá por qué soy yo tan diferente a ellas? Esto denota un punto de egocentrismo y si embargo lo pienso. y no. para nada pienso que yo sea mejor que ellos. es más, sé positivamente que no lo soy. tengo el gatillo fácil y disparo casi sin querer. todo va como la seda y de pronto: Bang! Como en pulp fiction cuando a travolta se le dispara la pipa y se carga al tipo del asiento de detrás del coche. es un accidente, involuntario, sin más. y sin embargo hace pedazos tantas cosas que dificilmente puedes volver atrás.

viernes, febrero 18, 2005

respira y sigue...



no teneis ni idea de lo solo que se siente uno ahí arriba.

y es fantástico.

viernes, enero 28, 2005

¿yo?

dios mío... otra vez... ¿Quién es esta tía que me está metiendo la lengua en la boca? Parece que está borracha y a juzgar por las gilipolleces que estoy pensando ahora mismo, yo también.
Lo he vuelto a hacer...no lo entiendo. ¿En qué momento he pasado el límite? Hace un momento estaba...estaba... ¿Dónde estaba? ¿Dónde coño estoy? Esto está jodidamente oscuro y el hijo puta ese que está pinchando debería bajar la música. Claro que si te jode la música a toda hostia ¿para qué coño vas a las raves? Porque esto es una rave, está claro.

- Súeltame un momento... Ahora vengo.

Parece que se lo ha tomado bien. Ya está bailando con esos...
¡Edu! ¡He venido con Edu! Joder, ya debo ir otra vez de setas. Pero creo que o no me han hecho efecto o se me ha pasado ya. De momento la gente se mueve como tiene que moverse y la música de mierda esta suena a música. A lo mejor no voy de setas... Sí, sí. Si he venido con el Edu, voy setao. ¡Dios, cómo odio el vodka! Espero que no se haya ido... Es más, espero que ese cabrón no se haya ido mu lejos porque apenas puedo caminar... Creo que voy a salir fuera a ver si me da el fresco y a ver si me encuentran.
El tipo ese de la barra me está gritando... Bueno abre la boca y me mira feliz, por lo que tiene toda la pinta de que me está hablando a mí... Bueno si uno de los dos vasos que lleva en la mano es para mí, le perdonaré que me ralle.
Sí, me ha dado el vaso pero no oigo lo que dice. ¿Pero por qué no bajan la jodida música? Yo le voy diciendo que sí y digo palabras incoherentes que no entendería aunque nos escucháramos. Al menos creerá que le contesto... Se va. Se va sonriente. Al menos es vodka. Con limón. Y hay hielo. Todo un lujazo. Voy a ver si me siento un rato en la calle.
Joder, esto está lleno de caras desencajadas y ni siquiera clarea el cielo. ¡Buf! Intentaria hacerme un petardo pero tardaré tres siglos y encima me sentará mal.

-Hola.
-Hola. ¿Te conozco?
-Sí, soy la amiga del Edu. La de la cena.
-¡Ah sí!- miento - Eres muy guapa.
-Y tu estás borracho.
-No lo suficiente. Pero eso no quita que tu seas muy guapa.
-Eso se lo dices a todas.
-¿Y tú que sabes?
-Pues porque ya me lo has dicho dos veces esta noche.
-Entonces no es que se lo diga a todas. Es que soy sincero.
-Ya.
-Oye te importa dejarme un rato, es que no me apetece mucho hablar ahora, sabes?
-Oh. Bueno. Estoy por ahí dentro.
-Bien.

¡Dios! Ya he vuelto a quedar como el culo. Al menos no he vomitado delante suyo... Hostia, aquí hace un frío del cagarse. No sé cómo lo hacen los rusos pa quitarse el frío con el vodka. Creo que voy a volver a entrar. Me acabo el cubata...
Ya me encontrarán. Siempre me encuentran.
Esto no estaba tan oscuro antes. No veo una mierda...


dios mío... otra vez... ¿Quién es esta tía que me está metiendo la lengua en la boca?

lunes, enero 17, 2005

sigamos

Mi vida sigue. El tema de mi querida hermanita está bastante superado. Ha sido necesario echar mano de todo el cinismo que abunda en mí para desterrar ideas estúpidas de película de sobremesa.

Yo sigo vivo. Cada vez un poco menos, recuerden. Pero aquí estoy. El mundo no se ha detenido. La gente sige naciendo y muriendo. Seguimos girando entorno a un eje imaginario y alrededor de un sol que un día creímos el centro de todo. Y miren por dónde, hoy en día existen muchos centros del universo. Hoy por hoy, el centro de todo es la persona. El ser individual. El "yo y mi vida". El realizarme yo. El vivir mi vida. El "carpe diem".

Cada uno es muy suyo a la hora de elegir el modo de vivir pero yo, después de haber dedicado un montón de años (los mejores?) a vivirlo todo, a probarlo todo, a romper tabús, a pensar única y exclusivamente en mí, no lo tengo tan claro.

A veces la sed de experiencia que sufro, me parece lo más maravilloso del mundo. Otras veces no sé si es el mejor camino.

Ya veremos.